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13 feb 2019

Te veo en la Luna

“Si ves la Luna, es que todo está bien”
La Luna, las estrellas, los primeros viajes del hombre al espacio, Estados Unidos y la Unión Soviética, y también Argentina, la dictadura, su turbulencia social y política. Y en el medio de todo eso, dos hermanos, que se quieren y se pelean, como buenos hermanos, y que se pierden.

Te veo en la Luna, escrita por Verónica Sukaczer e ilustrada por Poly Bernatene, es una novela que cuenta una historia pequeña en medio de un escenario enorme, de una época del mundo y de Argentina en la que sucedía de todo. Y así, con todo, el foco está puesto en Martín, un niño que, mientras busca a su hermano, nos ofrece su mirada sobre todos esos sucesos históricos que atraviesan su tiempo.

Repleta de referencias a la vida en el campo y de finales de los ’60 (maravillosas, más aún, para todo aquel que haya vivido en ese entonces), la narración de Martín es vivaracha, fresca e irreverente. Sus ideas van, vienen, se entrelazan y van construyendo los sucesos a partir de toda la información que recibe de su entorno: las noticias en la radio sobre los sucesos en Argentina y también en Estados Unidos, las opiniones e ideas de la gente sobre lo que ocurría y, sobre todo, las ideas de su hermano Juan y toda la información que él le cuenta sobre la Luna y la carrera espacial. Así, de un modo muy fluido, la novela ofrece un montón de datos muy interesantes sobre lo ocurrido entre Estados Unidos y la URSS, sobre los animales que enviaron al espacio, sobre las primeras pruebas y los primeros hombres en acercarse a la Luna.

“Nunca hay que olvidarse de los segundos ni de los terceros ni de los que vienen después”, eso le dice Juan a Martín, refiriéndose a los astronautas que acompañan “al primero”: al primero que sale al espacio, al primero que pisa la Luna. Y es también una frase que marca la novela. Es un tiempo histórico enorme, clave para la humanidad, y es un tiempo también para no olvidarse de los segundos ni de los terceros, de las pequeñas historias que construyen ese momento, de los eventos que permiten que la historia avance como lo hizo (y lo sigue haciendo), de las historias mínimas, como la de Juan y Martín, que son parte de todo lo que sucedió y que, de algún modo, y dentro de sus propias búsquedas, llegan también a la Luna. Tal vez no como Armstrong, Aldrin o Collins pero sí de la forma en que ellos necesitan.

Te veo en la Luna es una novela para este año, que se cumplen 50 años del primer alunizaje del hombre. Es también una novela para otros años. Porque es una historia dentro de la Historia y permite contar lo grande desde lo particular, poniendo el foco en un niño, en su mundo y en el vínculo con su hermano. La llegada del hombre a la Luna emociona, pero lo que conmueve en esta historia es la relación entre Martín y Juan, Juan y Martín. Lo que parece pequeño en medio de tanto que sucede termina siendo, claro, lo más importante.

3 feb 2019

Cuerda floja

Lygia Bojunga es una escritora de literatura infantil y juvenil brasileña muy conocida (en 1982 recibió el premio Hans Christian Andersen —¡la primera latinoamericana en recibirlo!— y en 2004 recibió el premio Memorial Astrid Lindgren) especialmente porque en sus historias siempre se anima a tocar temas "peliagudos" con claridad, sencillez, y como parte de la historia que está contando.

Resultado de imagen para lygia bojunga cuerda flojaLygia es una autora sumamente interesante que conocí hace poco (principalmente porque sus libros no se consiguen con tanta sencillez) y a la que empecé a seguirle la pista. Uno de sus libros llegó hasta mis manos gracias a un regalo y, luego de leerlo, se me quedó atravesado adentro. Déjenme contarles sobre esta novela, sobre lo que me pasó leyéndola y sobre cómo el verano que aún permanece puede ser un gran momento para leerla.

Cuerda floja es una novela de 1981 que cuenta la historia de María, una niña que de pronto se ve apartada de Barbuda y Foguiño, dos personas con quienes ha vivido durante mucho tiempo y que la han acompañado en la pasión de su vida: el equilibrio en la cuerda floja.

La novela inicia con esa separación y con un enorme choque: María está regresando después de muchos años a la casa de su abuela, una señora de clase alta, de dinero y caprichos, que ya ha tenido unos cuantos esposos. La transición es brutal, porque del circo y su libertad María debe comenzar a vivir en una casa de muñecas.

Este shock y el proceso de adaptación (y todo lo que nunca logra adaptarse) se ven acompañados por una serie de recuerdos que María empieza a tener sobre su pasado (que es un misterio) y sobre sus padres, de los que el lector no conoce ni sabe nada.

Toda esta historia, que mezcla la introspección de los momentos de recuerdo con la acción del avance de la trama, está maravillosamente narrada. No sé si puedo describir el estilo de Lygia pero parece sumamente despreocupado (a veces empieza con escenas anecdóticas, que parecen ofrecer sólo datos de color; otras veces está lleno de diálogos entrecruzados, que se confunden, que se repiten) hasta que de pronto revela que a través del humor, de los episodios disparatados y hasta mágicos que se presentan y de las situaciones cotidianas está narrando una historia desgarradora. 

Como si la liviandad, el humor y la imaginación desbocada fuesen los únicos modos de narrar lo que es imposible de decir de otro modo.

Cuerda floja se desenvuelve como un recorrido en el que el lector no sabe qué le depara pero entiende que hay una lógica narrativa que no puede entender, que hay muchas cosas de la historia que tampoco puede entender cuando quiere. ¿El secreto, entonces? Dejarse llevar. Y así, a la deriva del mar de esta historia, el lector se encuentra con un relato profundamente conmovedor, que toca fibras interiores difíciles de nombrar pero que están ahí, siempre a la espera de un relato como este, que las vuelva a mover.

A mí la novela me dejo con una sonrisa medio llorosa. Y con un gusto delicioso, porque la lectura fue puro disfrute.

Así que Cuerda floja es una novela para no perderse, para buscarla hasta encontrarla porque lo vale. Y Lygia Bojunga es una escritora para conocer, para leer, ¡para editar en Argentina también! Seguiré en la búsqueda de su obra, pequeños tesoros que ojalá aparezcan por acá.

15 jun 2016

Cartoneros al espacio

Cartoneros al espacio, Hernán Galdames. SM, 2016.
Por su inteligencia, simpatía y voluntad para lograr lo que se propone, Talito no es un chico más. Rolo, su inseparable compañero, lo sigue en cada uno de sus temerarios planes. Un día, mientras recolectan cartones, encuentran un extraño objeto que llevará a los dos amigos a emprender una aventura a pie, en tren y hasta en avión, por caminos inesperados de la Tierra. ¿O aún más lejos? 
Esta novela ganó el último Premio El Barco de Vapor y, como siempre, fue una de las compras obligadas de la Feria del Libro, donde es más fácil y rápido conseguir las novelas premiadas.

La historia se centra en esos dos personajes, Rolo y Talito, y en el encuentro fortuito de un objeto que, de entrada, abre la posibilidad a una aventura que los saca de sus vidas habituales. A medida que se desarrolla y los personajes se van desplegando, hay varios temas que toman relevancia y se entrelazan con la trama más ligada a la aventura.

Como muchas de estas cuestiones me generaron curiosidad, me contacté con Hernán quien, muy amablemente, respondió algunas preguntas.

Por ejemplo, la familia es un tema central, especialmente si se considera al personaje de Talito, que adquiere aún más espesura hacia el final de la novela. Así que le pregunté a Hernán, ¿cómo fue adquiriendo este rol la familia en la novela?
Hernán Galdames: Si bien Rolo y Talito son chicos que no han nacido en el mejor medio posible y las costumbres de ese medio los empuja a andar bastante solos por la vida, ambos parecen tener una buena relación con sus familias. De todas formas ambos tienen ciertas carencias en este aspecto: Rolo no conoce a su padre y Talito pierde a su madre, lo que desmorona toda su estructura familiar y le hace perder algo tan importante como su relación con el padre. 
Hay cosas de la novela que ni yo mismo sé. Por ejemplo: al parecer Talito siempre creyó la versión inicial que le transmitió el padre respecto al tema del proyecto espacial. Pero, al final, ¿sigue pensando igual? No lo sé. Lo que es una pena, pienso, es que no sé si Talito se dio cuenta (dado su estado de entusiasmo) de que todo el accionar del padre (que él padeció y lo llevó al enojo) fue súper loable.
En cuanto a Rolo, a lo largo de toda la historia siempre está presente la madre como una figura de referencia y como un súper yo bastante fuerte que le causa cierto sentimiento de culpa y delirio de persecución. Tal vez ese súper yo lo hace más prudente y, dependiendo de como quiera mirarse, lo coarta en cierta forma en cuanto a sus deseos interiores. 
Me resulta mágico escuchar que hay cosas de las historias que ni los propios autores conocen (¡historias con vida propia y misterios aún sin resolver!). Es, además, muy interesante pensar que el vínculo con su mamá (o la figura materna en realidad) a Rolo le pesa tanto que luego tiene efecto concreto en el final de la historia.

Otra cuestión que me llamó la atención fue, justamente, el final. Me pareció osado y que abría una búsqueda interesante, porque yo esperaba otra cosa totalmente diferente. Así que le pregunté: ¿cómo encaraste el momento de escribir el desenlace de la historia? (¡y saqué todos los posibles spoilers de la respuesta!)
HG: Para mí, el final funciona como metáfora referida a qué les espera a estos chicos: son muchos los factores que los expulsan de este mundo. Rolo buscó refugio en la escuela y tal vez esto lo salvó. Por eso en el epílogo podemos leer ciertas cosas que nos regresan al tema de la familia.
Finalmente, un elemento que brilla en la novela es la voz de cada uno de los personajes. Sus expresiones, sus estilos, las palabras que usan, todo es verosímil, cercano y muy llevadero. Por lo tanto, mi siguiente pregunta fue: ¿Cómo te resultó buscar sus voces y pensar los personajes, más aún considerando el contexto en el que viven?
HG: Fue lo que más me divirtió al escribir la novela. No podían hablar como chicos de clase media, pero tampoco podía ser fiel al habla villera, porque hubiese sido muy denso. Me di cuenta de que tenía que dotarlos de un argot propio, algo callejero pero también algo lírico. Fueron varias leídas en las que fui cambiando esta palabra, luego otra y otra. Dependía de que en el momento se me ocurriese una palabra que se ajustara al sistema, que fuera divertida y que sonara bien y diera la pauta de a qué se refería. Fue súper interesante.
Cartoneros al espacio es una novela de ciencia ficción cercana. Esto no lo escribo pensando en los temas de ciencia que toca; por el contrario, es cercana porque sus protagonistas son sencillos y cercanos, listos para la aventura y para dejarse maravillar por las sorpresas del viaje que emprenden. Hay algo de esa maravilla que tiñe todo el relato y carga de trascendencia la búsqueda de respuestas. Así esta búsqueda se vuelve un período crucial en la vida de los personajes, de descubrimiento del universo (y sus secretos) y, más aún, de descubrimiento de ellos mismos y de sus historias.

Ágil y fuertemente sostenida por las voces de los personajes, la novela entretiene y, al mismo tiempo, narra sufrimientos, carencias, entusiasmo, pasión y mucha aventura.

27 abr 2015

Día de feria

Ayer fui a la Feria del Libro, para hacer un reconocimiento del terreno y empezar a localizar las compras que me gustaría hacer (spoiler: quiero todo).

La feria es una perdición, como todos los años, pero logré limitar mis adquisiciones a las dos únicas cosas que andaba buscando:


Después, cuando vuelva a ir, voy a dejar que otros libros me encuentren a mí y ahí sí me iré con bolsas repletas de páginas con historias.

De todas formas ayer aproveché y pasé por otra presentación a la que también me habían invitado. Amauta presentaba Pesadilla y Cacería, los dos libros nuevos (y muy pintorescos) de Mario Méndez.

Por supuesto, tampoco sabía qué esperar.

Pero la sorpresa fue nuevamente grata cuando la presentación se transformó en una narración de las historias. De pronto, había un grupo de chicos sentados en el piso escuchando absortos el relato de los horrores vividos por un vampiro y de los tormentos de un niño perseguido por criaturas de la noche.


Los nenes especulaban, hacían preguntas, hacían afirmaciones rotundas ("¡es un hombre lobo!", "¡esos colmillos son de vampiro!") y la narradora invitaba y mostraba las ilustraciones.

Me resultó refrescante volver a una experiencia tan despojada de lectura. Ahí sólo importaban la historia y los dibujos escalofriantes.

Mis copias tienen dedicatorias muy especiales.
¡Aparece el nombre del blog!

Las historias son ingeniosas. Y tienen seres sobrenaturales, que para mí siempre es un mega plus. Pero lo que más disfruté fue ver el pasaje de historias que se presentaban como relatos horroríficos a anécdotas cómicas y familiares. Probablemente se las preste a alguna de mis amigas maestras.

La Feria del Libro sigue linda. Y cada vez tiene más. Ya voy a volver, y ojalá me pueda cruzar con más cosas como esta.



9 ene 2015

Boy: relatos de infancia

Boy: Tales of childhood, Roald Dahl, 2001. Puffin Books.
En este libro, Roald Dahl narra sus días como un niño en Inglaterra. Desde sus años como bromista en la escuela hasta su envidiable posición como probador de chocolates para Cadbury, la infancia de Roald Dahl está llena de emociones y vueltas inesperadas. Como sus libros. Lleno de anécdotas - algunas graciosas, otras dolorosas, todas interesantes y reales - este es un libro que encanta.
Como fan declarada de Roald Dahl este era un libro que tenía ganas de leer hacía tiempo. Pero como trae fotos y cartas escritas por él, me parecía necesario tener el libro y no leer una versión digital, así que esperé y ahora, en las vacaciones, llegó mi oportunidad.

Boy es un libro breve, y en el caso de mi edición, de tapa dura, lo que lo hace todavía más tierno. Dahl se ubica como un narrador con ganas de rememorar y un poco resignado (pero en el mejor de los sentidos) a contar sus travesuras de la infancia. Se arma un juego muy lindo entre él como adulto reflexivo que evalúa algunas de las cosas que le ocurrieron hace años y él como niño-personaje protagonista, inocente y, a veces, medio inconsciente.

El libro está lleno de anécdotas increíbles (algunas tan imposibles que hacen difícil creer que este Dahl niño fuese de verdad y no una versión alternativa de Matilda), graciosas y llenas de detalles coloridos. Otras son mucho más tristes y no pierden la oportunidad de señalar la crueldad con la que se trataba a los niños en las escuelas de esa época.

En todas ellas aparecen adultos pero retratados desde la óptica de Dahl niño y narrados por el Dahl adulto: son siempre personajes inverosímiles, con rasgos muy marcados y comportamientos que, para Dahl niño
, muchas veces no tienen sentido. Desde su madre amazona hasta los directores enormes y peludos de sus colegios, Dahl narra al adulto como un ser extraño y, a veces, digno de ser documentado y analizado.

Boy es breve, es sencillo y narra con profunda alegría una infancia muchas veces marcada por dolores y accidentes, pero siempre conducida por un espíritu infantil insaciable. Es una lectura hermosa y queda guardada adentro: me pasé todas las cenas de la primera semana de vacaciones contándole a mi familia de las travesuras que hacía Dahl cuando era chiquito. Si un libro logra eso, para mí es más que suficiente.



14 sept 2014

Dioses griegos de Percy Jackson

Percy Jackson's greek gods, Rick Riordan, 2014. Disney Hyperion.

"Un editor de Nueva York me pidió que escribiera lo que sé de los dioses griegos y le dije, '¿Podemos hacer esto de forma anónima? Porque no necesito a los olímpicos enojados de nuevo'. Pero, si te ayuda a conocer a los dioses griegos y a sobrevivir un encuentro con alguno de ellos, entonces supongo que escribir todo esto será mi buena acción de la semana" 
Así comienza este libro, en el cual el hijo de Poseidón le agrega su propia magia - y comentarios sarcásticos - a los clásicos. Percy explica cómo fue creado el mundo, y luego les da a los lectores su mirada personal sobre quién es quién en el mundo de los dioses, desde Apolo hasta Zeus. Y Percy no se guarda nada: 'Si te gustan las películas de terror, baños de sangre, mentiras, robos, traiciones y canibalismo, entonces seguí leyendo, porque definitivamente esta fue la Edad de Oro para todo eso'.

Vamos a asumir que ese va a ser el título que le van a dar a este libro una vez que lo traduzcan. Por otro lado, vamos a ponerle un apodo y llamarlo Dioses griegos.

No sabía que este libro existía o iba a existir hasta dos días antes de su publicación. Estaba investigando el twitter de Riordan y vi el anuncio mega gigante de este libro: la historia de todos los dioses griegos (de los doce más importantes) narrada por Percy. ¿Qué podía ser mejor que una pasada por toda la historia del universo griego a través de los ojos de Percy?

Dioses griegos es exactamente eso, una revisión de la historia del mundo según la mitología griega (desde la creación de la tierra y el surgimiento de los cielos hasta el origen de los animales y la construcción de las ciudades griegas más famosas), que queda teñida por la voz de Percy. Y ese es quizás su encanto.

Una vez leída la saga de Percy (o, aunque sea, el primer libro), Percy queda instalado como un narrador con una voz muy particular y potente. Adolescente, desinteresado y a veces hasta confundido, Percy narra y describe lo que ve sin demasiada objetividad. Así es como en este libro él opina sobre el accionar de los dioses y da explicaciones graciosas y comprensibles sobre comportamientos bizarros (como comerse a los hijos, casarse con un hermano y gestar a un bebé en una pierna), comunes en los mitos griegos.

Percy llena las descripciones de los dioses con comportamientos modernos e interpreta actitudes de la antigüedad en clave de costumbres contemporáneas: "- ¡Boxers de G.I. Joe! -, gritó Apolo. - [...] Los dioses no podían parar de reírse. Pronto estaban rodando en el suelo, secándose las lágrimas y sacando fotos con sus teléfonos para postear en Tumblr".

Los dioses, entonces, tienen celulares, compran por internet y chusmean como adolescentes. Además, Percy entretiene y distrae (porque él mismo está distraído): "Él era también el dios del (respirá profundo) comercio, lenguajes, ladrones, hamburguesas con queso, engaños, oratoria, banquetes, hamburguesas con queso, hospitalidad, perros guardianes, augurios, gimnasia, competiciones atléticas, hamburguesas con queso, hamburguesas con queso y del decir la fortuna con dados. Okey, tiré lo de las hamburguesas con queso para ver si estabas prestando atención. Además, tengo hambre" (Hay muchas citas muy irreverentes, pero hago una selección casi aleatoria, para poder mostrar cuál es el tono).

Todos estos recursos que Riordan utiliza sin agotar acercan las vidas de los dioses griegos les dan un giro, porque transforman a los dioses en personajes con motivaciones y comportamientos más humanos.

En medio de todos estos mitos adaptados, Percy hace breves, brevísimos comentarios a sus encuentros con estos dioses y criaturas que sirven de referencias veladas a sus aventuras en las novelas. Estos comentarios se transforman en bisagras interesantes porque anuncian con sutileza que todo esto en realidad nos interesa porque Percy y sus amigos son parte de este mundo.

Riordan es astuto y presenta un libro útil para introducir a jóvenes lectores al complejo y revoltoso mundo de los dioses griegos (y lo hace con sumo respeto y con mucho cuidado profesional, porque jamás altera hechos de los mitos y, cuando el mito es demasiado opaco o tiene muchas versiones, él hace explícita la selección de alguna de estas versiones) desde una mirada juvenil y actual mientras se apropia de todas estas historias y este mundo y lo introduce a su propio mundo, el de Percy Jackson.







4 may 2014

Bonsai

Uno de los muchos tesoros que me traje de la feria del libro (seis libros más una revista de los cuales hablaré más adelante si tengo tiempo) es la revista Bonsai. ¿Recuerdan que la había mencionado cuando estaba por salir? El viernes encontré el pintoresco stand de la editorial Orsai y conseguí la revista.

Y no sólo eso.

Tuve la suerte de coincidir con Poly Bernatene y Gustavo Sala que, muy amablemente, me firmaron la revista.


¡Una alegría!

Y, ahora sí, ya leída y sabiendo de qué trata (aunque los posts en el blog son bastantes ilustrativos de lo que trae la revista), puedo asegurar que Bonsai es todo lo que esperaba y más, porque trae algunos regalitos muy interesantes.
El número uno (porque ese es el que tengo y leí, todavía no puedo hablar del dos) trae varias historietas, un par de notas y cuentos, y varios apartados de las cartas/cuadernos de Gabi a sus hijos. A esto se suma el correo amoroso de Jota, el espacio profético del abuelo, los desafíos mentales de Pocopómulo y una investigación imperdible sobre los personajes de los cuentos de horror (es la primera entrega, imagino que en el próximo número sigue).

La revista está plagada de frases irreverentes y párrafos cómicos. Las historias combinan la risa con la construcción de personajes y ambientes, y dibujan con claridad a esta familia atravesada por el dolor que, no obstante, se ríe de la vida y mira todo con optimismo.

Disfruté especialmente el horóscopo (y se lo leí a toda mi familia y nos reímos todos juntos) y la nota sobre el recital de Violetta (que llegó en el momento justo porque, como fui a la feria el viernes, me agarró el caos apocalíptico que ocasionó el recital de Violetta al aire libre, así que mis opiniones fueron semejantes a la del Oso, autor de la nota). Las fichas sobre los monstruos también me encantaron y me intriga saber qué otros monstruos vendrán luego. Otra cosa que me pareció original fueron las "publicidades" de los diferentes sindicatos de chicos que no quieren hacer nada y odian muchas cosas, que ilustran la revista y se burlan de las publicidades típicas de las revistas.

Tal y como avisa al final, la revista tiene "contenidos de calidad insuperable, cero publicidad en sus páginas, y todo el corazón y talento de un grupo de narradores y dibujantes muy bestias" y es para leer en familia y en voz alta.


16 feb 2014

Trilogía de El Castillo Ambulante

Este verano decidí leer El Castillo Ambulante porque la película me encanta y sabía que si Miyazaki había elegido esta historia para llevarla al cine, el libro tenía que ser brillante. No planeaba leer toda la trilogía, pero el primer libro me enamoró de tal forma que en unos pocos días me había terminado los tres.

Hay muchas cosas que atraviesan toda la trilogía, así que decidí hacer una reseña global, y pequeñas referencias a cada uno de los libros, para ahorrar tiempo y decir cuánto disfruté de estos libros una sola vez.

Diana Wynne Jones hace algo con estos libros que no había visto en ninguna otra saga fantástica: se apropia de la magia y de los elementos fantásticos y los mueve y deforma a su gusto. Mientras leía los libros, me acordé de algo que escribió Neil Gaiman en su blog hace poco: 
Hay algo que pasa en Hollywood. Cuando entregás un guión sobre una historia que tiene magia, la gente del estudio dice "No terminamos de entender... ¿podés explicarnos las reglas? ¿Cuáles son las reglas acá? La magia tiene que tener reglas". A veces, cuando me dicen eso, yo les respondo que, sí, seguro que tiene reglas, así como la vida también tiene reglas, pero que no me dieron el libro de las reglas de la vida cuando nací, y que trato de descubrirlas mientras avanzo, y que estoy seguro de que pasa lo mismo con la magia; y a veces les explico que, sí, la magia tiene reglas, y que si leen el guión de vuelta con cuidado se van a poder dar cuenta de cuáles son; y a veces suspiro y pongo una línea acá y otra allá que deletree las cosas con claridad y diga, SÍ, ESTAS SON LAS REGLAS, NO TENÉS QUE PRESTAR ATENCIÓN EN REALIDAD, y todo el mundo está contento. (fuente)
La magia tiene reglas, y a veces están explicitas y hay personajes que las explican o libros que enuncian las leyes que rigen ese mundo, y otras veces están, pero implícitas. En los libros de Diana, la magia tiene reglas, pero son unas reglas tan irregulares y atípicas, que da la sensación de que no hay nada que regule nada. Y me da la impresión que Diana hizo como Neil, empezó a escribir a ver qué reglas le mostraba la historia.

La fantasía tiene tal presencia en esta trilogía que se vuelve una entidad en sí misma. No es un instrumento de los personajes o un secreto que sólo conocen los hechiceros. La magia es caprichosa, abierta, irregular, dinámica, inesperada y para todos. Los personajes se mueven siguiendo el movimiento de la magia y a veces, sólo a veces, la magia se mueve según los personajes.

La tela del mundo de Diana está tejida con magia, y los personajes son mitad realidad, mitad fantasía. Ambas esferas están tan intrincadas que no se puede pensar una sin la otra.

Esto, por supuesto, hace que los personajes de esta trilogía sean deliciosos. Pero vamos de a poco con cada historia.

El Castillo Ambulante (El Castillo Ambulante, #1), Diana Wynne Jones, 2001. Greenwillow Books.
Sophie tiene la mala suerte de ser la mayor de sus hermanas, destinada a fallar miserablemente si trata de dejar su hogar para buscar su destino. Pero cuando, sin querer, atrae la ira de la Bruja del Páramo, Sophie es transformada en una anciana arrugada. Su única oportunidad de romper el hechizo está en el castillo ambulante de las colinas: el castillo del mago Howl. Para deshacer el encantamiento, Sophie debe tratar con el caprichoso Howl, lograr un pacto con un demonio de fuego y encontrarse con la Bruja del Páramo. En el camino, Sophie descubrirá que hay más en Howl -y en ella- de lo que se ve a simple vista.
La historia es bastante semejante a la que animó Miyazaki, pero, como siempre, el libro tiene mucha más profundidad. 

El destino, el éxito, la fama, la amistad, la confianza en uno mismo y la forma en que afecta la mirada del otro son temas que dan vueltas en esta historia, y lo hacen a través de una prosa liviana y llena de giros y líneas de diálogo vívidas y graciosas. Diana no cae nunca en frases trilladas o giros esperables en la trama. Cada página trae sorpresas y todas dejan un gusto agradable.

Sophie, Howl, Calcifer y los personajes secundarios son coloridos y vivaces. Sophie y Howl están marcados por personalidades abrumadoras y resquebrajadas con defectos y límites que lo único que logran es enamorar más al lector. Diana, además, tiene una forma muy especial (muy real, en realidad; es difícil encontrar mujeres como las de esta trilogía) de escribir personajes femeninos.

El Castillo en el Aire (El Castillo Ambulante, #2), Diana Wynne Jones, 2001. Greenwillow Books.
Lejos, al sur de la tierra de Ingary, vivía en la ciudad de Zanzib un joven y no muy próspero mercader de alfombras llamado Abdullah, que amaba gastar el tiempo imaginando. Estaba contento con su vida y sus fantasías, hasta que un día un extraño le vende una alfombra mágica. 
Esa misma noche, la alfombra lo lleva a un jardín encantado. Allí, Abdullah conoce a una princesa hermosa, Flor-de-la-Noche, pero un djinn malvado la rapta y se la lleva ante sus propios ojos. Abdullah entonces se lanza a rescatar a la princesa, con su alfombra mágica y su inteligencia como únicos compañeros. Por ahora.
La sinopsis del libro no parece indicar que éste sea parte de la trilogía. Sin embargo, la historia parte de Abdullah y conduce de vuelta a Howl y a Sophie.

Nuevamente, Diana hace destrozos (en el mejor sentido, por supuesto) con la magia: alfombras que vuelan pero sólo cuando se las elogia, genios malhumorados y miedosos, castillos que cambian de forma; nada parece tener reglas y la magia hincha la historia con latidos sonoros.

La novela gira en torno del encuentro de culturas, los modales y las tradiciones y, si bien la historia de Abdullah es pálida en comparación con la de Sophie y Howl, juntas logran armar algo más grande: la historia de Ingary, de las guerras, de los pueblos y de este mundo fantástico y extraño. Esto da una perspectiva mucho más grande que la que se tenía en el primer libro.

Acá vuelven a aparecer muchos personajes conocidos, y se suman otros nuevos que engrosan las filas de los personajes bien escritos (hay, en especial, un grupo de princesas que Diana debe haber disfrutado mucho escribiendo porque son fantásticas).

La Casa de los Mil Pasillos (El Castillo Ambulante, #3), Diana Wynne Jones, 2008. Greenwillow Books.
Charmain Baker está enloqueciendo. Cuidar la pequeña casa de su tío William mientras él está enfermo debería ser fácil, pero el tío William es más conocido como el Mago Real Norland y su casa dobla el espacio y el tiempo. Su única puerta lleva a infinidad de lugares: las piezas, la cocina, las cuevas de las montañas, el pasado, etc. Cuando abre esa puerta, Charmain también se encuentra con un perro callejero increíblemente mágico, un joven aprendiz de mago un poco torpe y una caja con los documentos más importantes del rey, así como también con un clan de criaturas azules irritantes. En medio de una búsqueda real intensa, Charmain se encuentra con una hechicera muy intimidante llamada Sophie. Y si está Sophie, seguramente el mago Howl y el demonio de fuego Calcifer están cerca.
El final de la trilogía es caótico, mágico y espectacular.

La historia se centra en Charmain, una chica despreocupada, que vive en sí misma y para sí misma. Su encuentro con la magia es accidentado y no la deja muy impresionada. La casa de su tío, que burla las leyes de la física, parece fastidiarla más que asombrarla. A esto se le suma la presencia del aprendiz de mago, que lo único que hace es fastidiarla.

La novela toma otro camino y parte de la premisa del egoísmo y egocentrismo, y avanza hacia lo que significa salir de casa y de uno mismo y encontrarse con otros y otros que necesitan de uno. Es, como los otros libros de la trilogía, una nueva historia de autodescubrimiento y del descubrimiento del mundo a través de uno mismo.

Hay nuevos personajes, tan encantadores como los conocidos, pero los antagonistas de esta historia son realmente perturbadores y agregan tensión a la historia de la búsqueda en la que se ve envuelta Charmain. 

La historia de Ingary se expande y se complementa con cosas de la historia de Abdullah, y crece con la continuación de las vidas de Sophie y Howl (que cada vez se vuelven más graciosa y tierna).


La saga de El Castillo Ambulante es una brisa refrescante en medio de tantas historias que a veces se parecen demasiado. Diana Wynne Jones escribe con alegría e insolencia, creando personajes graciosos y complejos, llenando las páginas de los tres libros con historias adorables y mágicas, y conquistando lectores a cada paso. Una saga para tener en la biblioteca y leer y releer.

27 dic 2013

The Cavendish Home for Boys and Girls

The Cavendish Home for Boys and Girls, Claire Legrand, 2012. Simon & Schuster Books For Young Readers.
Victoria odia el sinsentido. No es necesario cuando tu vida es perfecta. La única mancha en su vida pristina es su mejor amigo Lawrence. Él es un desastre -vago y soñador, con la remera siempre sin acomodar, obsesionado con su tonto piano. Victoria usualmente se pregunta por qué se molesta en ser su amiga (Lawrence también se lo pregunta). 
Pero Lawrence desaparece. Y no es el único. Victoria pronto descubre que el Hogar Cavendish para Niños y Niñas no es lo que parece ser. Los niños entran pero salen... diferentes. O no salen nunca. 
Si alguien puede solucionar esto, ese alguien es Victoria -incluso si eso implica ensuciarse un poco.

Las reseñas de este libro eran fenomenales. Todas se encargaban alabar la escritura inteligente de Claire Legrand. La premisa del libro era muy interesante, la tapa de libro, deliciosa. Realmente había pocas chances de que no me dieran ganas de leer este libro. Y, la verdad, The Cavendish (voy a decirle así para ahorrar letras), es todo eso que dicen y más, porque da miedo. 

No voy a detenerme a reseñar la trama, porque mucho del efecto de este libro reside en la historia y en la posibilidad de desentrañar con Victoria el misterio del Hogar Cavendish. Y, si bien en cierto punto la historia es previsible porque recurre a tópicos usuales, jamás resulta aburrido. Por el contrario, Claire Legrand toma las imágenes comunes de las historias de terror (un orfanato, un pueblo que parece lleno de fantasmas, niñas en camisones, bichos, miles y cientos de insectos) y las tuerce hasta que se deforman por completo y parecen vistas a través de un espejo.

Claire Legrand escribe con inteligencia porque asume que sus lectores son inteligentes. Hay guiños a lo largo de la historia y reflexiones que revelan lo justo y necesario. Su prosa recuerda a Roald Dahl y a Lemony Snicket, pero con muchos rincones llenos de pesadillas y oscuridades envolventes. La historia está plagada de descripciones sin límites ni formas, que crean un ambiente onírico y perturbador.

Victoria es una protagonista digna de esta historia y digna de cobrar vida propia y robar todas las historias que desee. Ella es una nena de doce años, perfecta hasta la punta de los rulos rubios, que se lleva el mundo por delante y lo exprime hasta que responde lo que ella quiere. Su resolución y su confianza ciega en que no hay nada que los buenos modales y un correcto comportamiento no puedan lograr son decididamente encantadores. El miedo no es parte de su vocabulario, porque, ¿qué puede temer una niña que hace todo bien y a quien todos respetan?

La desaparición de Lawrence le abre los ojos a Victoria a un mundo que siempre había estado presente pero que ella nunca había podido ver. El choque de realidades abre una grieta profunda en Victoria que le lleva gran parte de la historia poder conciliar. Porque, ¿cómo se entiende un mundo de magia oscura y pesadillas con una lógica tan adulta y pragmática? El personaje de Victoria, al final de la infancia y al borde de la adolescencia, y su desarrollo y crecimiento es sin duda uno de los grandes logros de este libro (¡y su relación con Lawrence!).

The Cavendish es una pesadilla fina, sutil, pero pesadilla al fin. Las imágenes perturbadoras y las manipulaciones psicológicas abundan en cada capítulo y hacen que los pelos se pongan de punta. No obstante, el miedo nunca sobreabunda ni está porque sí: la historia es el eje que mueve, y los personajes están tan bien anclados que la lectura nunca pierde de vista su objetivo. Es un libro ideal para niños inteligentes y con buen sentido del humor, y para los no tan niños que ansían una buena historia de miedo que, hacia el final, sonríe y tranquiliza (pero sólo un poco).

15 nov 2013

Familia Bonsai

¿Qué es Bonsai?
Déjenme contarles. Bonsai es el nuevo proyecto de los creadores de la revista Orsai (con Hernán Casciari a la cabeza, pero con un elenco igual de fuerte: Chiri Basilis, Matías Tolsá, Poly Bernatene, Eduardo Abel Giménez, María Monjardín, Natalia Méndez, Josefina Licitra): una revista para toda la familia que narra las aventuras y desventuras de la familia Dámaso.

Esta familia está formada por un espectro de personajes muy diversos, y cada personaje tiene su espacio dentro de la revista (Juan Dámaso, vidente, se encarga de las predicciones, mientras que Jota, por ejemplo, está a la cabeza de la sección sentimental). 



Bonsai es, según su propia definición, "una comedia en papel que aparece cada dos meses, pero avanza todas las semanas desde internet" (de hecho algunos personajes ya tienen cuentas en twitter!). Es una revista para grandes y chicos, que está pensada para leer en familia y, releyendo la lista de los miembros de la revista, estoy segura de que no va a decepcionar.

La revista se vende vía internet (en la página hay un listado con todos los puntos de venta y contacto para conseguir la revista; se puede comprar desde cualquier parte de la galaxia) y necesita llegar a una cierta cantidad de ejemplares vendidos para poder existir. El primer número estará llegando en enero.

Ya salió el primer episodio de esta historia en el blog de la revista: En casa no suena Zeppelin. Pasen, miren, lean, y, por qué no, compren el primer número :)



17 oct 2013

La habitación de los reptiles

La habitación de los reptiles (Una serie de eventos desafortunados, #2), Lemony Snicket, 2000. Scholastic.

Después de escapar las garras amenazantes del Conde Olaf, los tres huérfanos Baudelaire son recibidos por un amable herpertólogo con quien viven felices por muy poco tiempo.


La continuación de las desdichadas aventuras de los Baudelaire lleva a otro episodio también retratado por la película que en el libro se despliega con mayor potencia y que renueva la dosis de este mundo macabro y desgraciado.

Las aventuras continúan la línea del libro anterior, enfocando la mirada en las desgracias que caen sobre los hermanos y las ingeniosas soluciones que logran encontrar. Los niños vuelven a quedar ubicados en un rol superior al del adulto: ellos ven, escuchan, perciben y entienden mucho más. Los Baudelaires tienen una visión del mundo más completa y abarcativa que la de Mr. Poe o el Dr. Montgomery, con lo cual ellos son los únicos que pueden hacer una lectura profunda de la realidad que les toca (de, por ejemplo, la sospechosa presencia de Stephano). Es interesante porque los únicos que pueden acompañar a los niños en esto son el propio narrador (el único que posee una mirada totalmente omnisciente) y el Conde Olaf, que, si bien no es tan inteligente como ellos, ve mucho más allá de lo que pueden ver los "adultos buenos".

Los Baudelaires quedan nuevamente a merced del destino y de los planes maquiavélicos de Olaf y el narrador llora por ellos. La presencia del narrador es poderosa y constante. Sus intervenciones oscilan desde sencillos comentarios sobre algún objeto o alguna característica, hasta reflexiones literarias (hay un pasaje en el que se dedica a explicar qué es la ironía dramática que es impagable). Otras intervenciones son desconcertantes y alimentan el horror: mientras anuncia con poco preámbulo que los Baudelaires seguirán sufriendo porque su tío no va a terminar bien, hace un excursus increíble sobre los peligros de manejar elementos eléctricos y el hecho de que no hay que usarlos nunca, que ocupa toda una hoja:

La cita completa: "We all know of course, that we should never ever [...] ever fiddle around in any way with electrical equipement. NEVER."

La atmósfera siniestra se infla más en este libro y los Baudelaires crecen como contrapartida de ese horror que los rodea. Lemony Snicket continúa perfeccionando a un narrador que sostiene y carga con la historia de estos huérfanos y, al contrario de lo que dice constantemente, invita a seguir leyendo y a seguir enterándose de qué pasa con estos niños.



27 ago 2013

Un mal principio

Un mal principio (Una serie de eventos desafortunados, #1), Lemony Snicket, 1999. Scholastic.


Querido lector:
Lamento informarte que el libro que estás sosteniendo es muy poco placentero. Cuenta la triste historia de tres hermanos sin suerte. A pesar de que son encantadores e inteligentes, los hermanos Baudelaire tienen una vida llena de miserias y aflicciones. Desde la primera página de este libro, cuando los niños están en la playa y reciben noticias terribles, y a medida que avanza la historia, el desastre les sigue las pisadas. Uno podría decir que son imanes de la desgracia. 
En este breve libro los tres hermanos se encuentran con un villano codicioso y repulsivo, con ropa que pica, un fuego desastroso, una conspiración para robarles la fortuna que poseen y avena fría en el desayuno.
Es mi triste deber escribir todas estas historias desagradables, pero no hay nada que te impida dejar este libro de inmediato y leer algo más feliz, si preferís ese tipo de cosas. 
Con todo respeto,
Lemony Snicket.


Esta es la sinopsis del libro, y así comienza todo, con una advertencia. Después de haber visto hace ya varios años la película - y después de haber escuchado muchas veces que Lemony Snicket era un artista de la prosa infantil -, decidí que era hora de hacerle justicia a la historia. Esta reseña, entonces, apunta a señalar qué es lo que hace que el libro sea una joya, diez veces mejor que la película y, sobre todo, de lectura obligatoria para todos los que disfrutamos de la literatura infantil.

Un mal principio presenta a los hermanos Baudelaire e introduce al lector al mundo en el que están sumergidos. Acá se comienza a tejer el tono y clima de la historia - que sospecho que se continúa en los libros siguientes -, que se transformarán, en mi opinión, en la marca más particular y especial de Lemony Snicket.

El universo de los Baudelaire es oscuro, extraño y completamente siniestro. Contrasta con los tres huérfanos que oscilan entre la inocencia propia de la infancia y un desencanto brutal con la vida misma. En este universo, los adultos son el germen de los problemas y los males que los aquejan de principio a fin. Son inútiles, incapaces de ver con claridad más allá de las apariencias y de resolver cualquier tipo de problema. Esta visión propone una línea de lectura sumamente interesante, donde los niños quedan ubicados como los seres racionales, creativos, inteligentes y emocionalmente maduros.

Lemony Snicket sabe jugar con delicadeza con las ideas de infancia, adultez y familia, tirando de los hilos y tensionando los límites entre unos y otros con gran arte.  En este juego, el narrador desliza oraciones y párrafos que retratan sensaciones y emociones con la sencillez con la que lo haría un niño, y otras que connotan una oscuridad que pone los pelos de punta. Más de una vez me detuve en la historia para preguntarme cómo leería un niño ciertos fragmentos que encierran significados perturbadores para los adultos.

Los tres niños Baudelaire son personajes que están muy bien logrados dada la brevedad del libro. Son los protagonistas indiscutidos, la perspectiva de la historia y las víctimas. El narrador que los acompaña se pone a su lado y los acompaña en cada desgracia, ampliando y cargando de emociones e imágenes los eventos que poco a poco van desarmando sus vidas.

Un mal principio - y sospecho que toda la serie - es una joya de escritura que combina a la perfección las vivencias infantiles con un tono sombrío y extraño, que encanta y perturba, es ágil y triste, y que hace de Lemony Snicket un escritor sublime.

7 jul 2013

El mapa imposible

El mapa imposible, Liliana Bodoc, 2008. Alfaguara.

Tres chicos se embarcan en una búsqueda peligrosa: deciden trazar los límites y regiones del Mapa Imposible, una geografía de la mente y de la emoción, y energía que todos atravesamos pero que pocos valientes se atreven a explorar.

Liliana Bodoc es una de mis autoras favoritas, con lo cual no puedo prometer una gran objetividad en ninguna reseña que haga de sus obras. El mapa imposible apareció de imprevisto en un estante de una atiborrada librería y tardé aproximadamente lo que tarda el viento en mover la hoja de un árbol en sacarlo, llevarlo hasta la caja y comprarlo.

El mapa imposible narra la historia de tres amigos pero también narra mi historia, y la historia de cualquiera que se anime a leer este libro. Porque en su misión de trazar los espacios de la mente y el corazón, estos niños delinean emociones, pensamientos y sensaciones que todos, más tarde o más temprano, atravesamos. Amor, culpa, remordimiento, amistad, vergüenza. Nada tiene nombre y, sin embargo, todo se identifica con facilidad porque nada es ajeno a uno mismo.

Liliana juega con los espacios y el tiempo y crea una red, una trama, donde todo está relacionado y, sobre todo, donde todo afecta a todo. Lo que estos niños ven, hacen, las personas con las que hablan, las cosas que tocan, todo influye de formas imposibles de prever en el desarrollo posterior de la historia y en las vidas de quienes los rodean.

Y como siempre, Liliana hace un trabajo impecable con la prosa, esculpiendo cada oración, cada línea de diálogo, eligiendo la palabra correcta, aquella que transmite más emoción. La melancolía atraviesa esta novela de principio a fin (porque es un recuerdo, pero también porque Liliana construye una atmósfera cargada de palabras mudas y gestos contenidos) y recubre cada escena.

El mapa imposible es una novela que narra mucho más de lo que está escrito porque busca explorar la mente, el corazón, las etapas de la vida. Es sencillo y encierra entre sus oraciones una complejidad que satura la mente. Es, sin duda, uno de esos libros que necesita ser releído una y otra vez, en diferentes momentos de la vida, para sacarle todo el jugo, entender lo que queda fuera de nuestro alcance porque aún no hemos transitado suficiente camino en la vida o no estamos listos para recordar partes que ya atravesamos.

21 ago 2012

La Madre de Todas las Aguas

La Madre de Todas las Aguas (Historia de los Cuatro Rumbos, #2), Márgara Averbach, 2006. Ediciones SM.

La aventura continúa y los magos de Alera deben emprender un viaje hacia las islas del Collar de Perlas, luchando contra la incertidumbre, los mitos y leyendas que han llegado hasta sus oídos y los miedos que comienzan a surgir. Allí se encuentran con nuevas amistades y problemas, y descubren que la misión que los había llevado hasta allí es más grande e involucra a muchas más personas de las que creían.

Si el primer episodio de esta saga me pareció entretenido, complejo y atrapante, las palabras no me alcanzan para expresar cuánto disfruté de esta segunda parte.

En primer lugar, el trabajo con las palabras y el lenguaje sigue sosteniendo la trama, los personajes y los mundos. Cada frase despierta mil sensaciones y hace experimentar en carne propia lo que vive cada de uno de los magos, los animales, las plantas. El mundo que se presenta ahora es otro y el lenguaje acompaña esta transición, alternando la cosmovisión propia de los habitantes de Alera con las ideas y creencias de los habitantes del Collar.

El Collar de Perlas expande la complejidad en las relaciones porque representa un nuevo orden social, con reglas, costumbres y hábitos muy diferentes a los de Alera. La construcción que hace Márgara de una sociedad jerarquizada y separada es sólida y muy ilustrativa, y vuelve a poner al lector en una posición desafiante, dado que lo invita a volver a abrir la cabeza a una nueva realidad. Es fácil seguir a los personajes - a los viajeros y a los propios habitantes de la ciudad - en las preguntas que se hacen sobre las costumbres - propias y ajenas - y en la forma en que revisan cuáles son sus valores y descubren cuáles les fueron impuestos y a cuáles responden por convicción. La pregunta por el otro y la otredad también ocupa un lugar central y enfrenta a los personajes con sus propias ideas sobre quiénes son y las cosas en las que creen.

En este sentido, esta primera presentación de los personajes que tomaba lugar en el primer libro cobra otro significado en este libro. Los personajes se conocen en el encuentro con el otro y hay una historia muy particular y muy fuerte sobre quién se es cuando la historia familiar no son más que preguntas y silencios.

Los personajes crecen, toman sus propias decisiones, y el lector crece con ellos. Los conflictos adquieren dimensiones mucho más grandes y peligrosas y ellos responden. La dinámica entre los personajes se hace un lugar central en la historia y representa, creo yo, el lugar de mayor riqueza - sin duda alguna fue lo que más disfruté. Los magos se encuentran con nuevos amigos - y enemigos, por supuesto - y la relación que van estableciendo a lo largo de todo el libro es profunda, cercana, determinante, y marca el ritmo de la historia.

La historia atrapa y no deja escapar, y se vuelve una tarea imposible apoyar el libro en la mesa y dejar de leer. Las aventuras se multiplican, los personajes toman caminos separados que se dirigen hacia una misma dirección, y el lector descubre que la misión que han asumido los magos es mucho, mucho más grande de lo que se podía imaginar y que va a cambiar muchas vidas. Y surge una alianza que abre las puertas al próximo libro y que no puedo esperar a leer.



Por acá está la reseña del primer libro de la saga, Los Cuatro de Alera.

6 ago 2012

Las aventuras de Huckleberry Finn

The Adventures of Huckleberry Finn, Mark Twain, 1966. Penguin Books.

Después de escuchar - y leer - durante mucho tiempo que ésta era la gran novela, un clásico entre clásicos, y que superaba con creces a Las Aventuras de Tom Sawyer, cabe decir que mis expectativas al comprar el libro eran muy altas. Y más altas aún al considerar que la ubicación geográfica de la historia y el tiempo en el que toma lugar podrían llegar a complicar la identificación y comprensión de los personajes.

Mi sorpresa no puede haber sido mayor. Éste es, efectivamente, un libro como pocos, y, como no quiero caer en obviedades y repetir elogios, me voy a limitar a señalar dónde radicó la magia al leer esta novela.

En primer lugar, siempre me resulta magnífico cuando un autor es capaz de relatar una historia a través del punto de vista de un niño logrando conservar la inocencia y curiosidad propias de su edad sin excederse y subestimar la capacidad de comprensión del niño - fenómeno que también encontré en Matar un Ruiseñor, de Harper Lee -. Huck Finn es un personaje completo y complejo, curioso y repleto de ideas originales sobre la vida. Es sencillo seguirlo y comprender su forma de actuar y pensar, y es fácil, también, comprender sus problemas y la forma en que justifica los sucesos que ocurren a su alrededor.

Es que esta novela no duda y se lanza de lleno dentro de temáticas tan diversas como complejas: esclavitud, libertad, racismo, moralidad, amistad, fidelidad y religión. Presenta profundas reflexiones desde las ideas de un niño sobre asuntos como éstos, y lo hace con una dosis de humor tan sutil y acertada que el tránsito por la historia es ágil y divertido. - nuevamente, muy similar a Matar un Ruiseñor.

Una lectura amena, divertida y fácil de seguir, que presenta costumbres sureñas y una gama de personajes entrañables - con Huck y Jim a la cabeza, sin duda -, que entretiene sin esfuerzo y deja la sensación de haber leído algo muy profundo al terminar la última página. Ahora comprendo por qué se dice lo que se dice sobre este libro, y ahora puedo decirlo yo también: es un clásico y, en mi opinión, muy superior a su antecesor, Las Aventuras de Tom Sawyer.

27 jul 2012

¿Vos? ¿Tú? (LIJ)

Una de las cuestiones que más me resuenan a la hora de leer literatura juvenil o infantil es el uso del tuteo. Muchas de las novelas y sagas que circulan y tienen éxito entre los jóvenes son de origen norteamericano y por lo tanto llegan a mis manos traducidas.
¿Qué ocurre, entonces? Las expresiones, los modismos, y el tuteo que se presentan son traducciones que suenan de forma extraña y acartonada. Pero dada la cantidad de literatura juvenil y sagas exitosas que llegan desde allá arriba, todas estas expresiones y formas de hablar se me fueron adhiriendo, quedando instaladas en la mente, al punto tal que algunas cosas comenzaron a mutar en mi mente hasta transformarse en su versión traducida - hubo una época en la cual dejé de decir "moretones" y se me escapaba la palabra "cardenales", sí.

Lo leí en inglés; fue difícil leer su traducción luego.
Esto, en sí, no representa ningún problema, por el contrario, introduce una serie de terminologías que de otra forma jamás hubiera conocido. Sin embargo, todo se complica cuando se presenta la oportunidad de leer literatura juvenil local.

Me he cruzado con muchos jóvenes - y en su momento yo fui una de ellos - que demandan novelas en donde los personajes se tuteen y utilicen palabras propias de las traducciones - "periódico", "neceser", "piscina", etc.- porque así están acostumbrados a leer, así suelen sonar las voces en su cabeza. Y sucede que es muy difícil para un escritor argentino construir una historia que se sostenga en esta forma de hablar - o por lo menos, a mí me resulta difícil situarme en un lugar idiomático cómodo a la hora de escribir.

Las traducciones se seguirán leyendo y seguirán funcionando como hasta ahora. Yo las voy a seguir leyendo. Pero fui descubriendo cómo abrir los ojos a las letras de por acá y a su estilo y forma de hablar.

El primero de la Saga de los Confines
Algunas novelas lograron construir una forma de hablar basada en el tuteo que exceden las traducciones y se apropian del lenguaje. Allí donde las traducciones suenan rígidas, visiblemente extranjeras, ciertas novelas se apoderan del "tú" y lo moldean para que suene atemporal y propio, nuestro. Liliana Bodoc lo logra de una forma espectacular en su Saga de los Confines - por no mencionar otras de sus novelas donde también está presente esta forma de hablar - en donde los Confines se nos presentan como algo cercano, nuestro, hermano, y la forma en que los personajes hablan no suena extraña ni ajena. Lo mismo me está sucediendo con la Historia de los Cuatro Rumbos de Márgara Averbach. Es un tuteo que transmite una cultura, un lugar y un no-tiempo que a uno, como lector, lo sitúa para el encuentro con lo otro, la magia de la tierra, de los personajes fantásticos. 

De todas formas me fui encontrando con otras historias y otros libros en donde la apuesta es fuertemente porteña. El primero de la lista es Heredero de las Hadas, de Leo Batic. La historia se sitúa en Buenos Aires y los personajes hablan como porteños, haciendo uso del "vos" y de algunas de las expresiones que tanto conocemos y usamos algunos de nosotros. Para muchos lectores fue difícil incorporar esta forma de hablar, pero a mí me resultó refrescante, nueva, posible. Incluso me quedé con ganas de seguir leyendo más expresiones tan coloquiales y cotidianas. Otro libro que en este sentido me deslumbró - y que no califica exclusivamente como literatura juvenil o infantil - fue La Pregunta de sus Ojos, de Eduardo Sacheri. Me impresionó la precisión en la forma de hablar y de plasmar los modos porteños.

Podría seguir nombrando ejemplos de todas las categorías y continuar enumerando por qué me resulta mágico encontrar un lenguaje adecuado a sus personajes y a su mundo. Es un tema que puede abrirse a debate no sólo por lo que genera en la lectura sino por las diferentes dificultades que presenta a la hora de escribir. A mí me genera muchas preguntas y dudas, especialmente al momento de escribir, y me obliga a revisar la forma en que leo y las expectativas que suelo poner en los libros antes de empezarlos. Mis experiencias son éstas, y puedo asegurar que disfruto tanto leer una traducción - aunque, si encuentro el libro en su idioma original, mejor - como un libro escrito en español. Sin embargo, me parece que es un ejercicio interesante de lectura y, por qué no, de escritura, buscar amigarse con las formas de expresión propias de nuestra cultura y, sobre todo, hallar la forma de leer o escribir esos libros e historias en donde la construcción del lenguaje acompaña una cultura, un mundo, una cosmovisión completamente nueva y no responde estrictamente a la realidad de lo que se oye en las calles, en las películas o en libros - traducidos o no.

24 jul 2012

Los Cuatro de Alera

Los Cuatro de Alera (Historia de los Cuatro Rumbos, #1), Márgara Averbach, 2004. Ediciones SM.

Cuatro magos nuevos ingresan a la historia de Alera, cuatro jóvenes con capacidades diferentes y destinos unidos. Y entre ellos, Damla, una magárbol. La crisis cae sobre la ciudad cada vez con más fuerza, y la aparición de una magárbol y de magos que son hijos de los perdidos se presenta como un signo fuerte e innegable del Bosque y los Otros: el Plan puede llevarse adelante.

Los Cuatro de Alera introduce un mundo nuevo, marcado por una cosmovisión completamente diferente que se adueña de los personajes y las palabras. Alera existe, los magos se mueven bajo el consejo de los Otros y los Árboles hablan, escuchan, saben más que cualquier persona viva o muerta. Es un desafío ingresar a este mundo que se despliega página a página porque invita a pensar de una forma distinta, a alterar la estructura mental y dejarse atravesar por las fuerzas y las palabras que rigen el mundo de Alera. Una invitación diferente, que pocos libros alcanzan de la forma en que éste lo hace.

Un libro que inicia, abre puertas y presenta. Márgara Averbach nos introduce a la vida de éstos jóvenes magos que comienzan a descubrirse a sí mismos y el lugar que ocupan dentro de su mundo. La complejidad en las relaciones estalla desde el primer momento y acompaña el resto de la historia reflejando que la magia no es una mera cualidad sino que está regida también por el vínculo con los otros - y los Otros, las Plantas, los animales y los Árboles -. Y esto es fundamental. La magia no es un decorado, una pantalla de humo o luces de colores como ocurre en tantas otras historias. La magia es la raíz de los personajes, su más profunda identidad, el camino hacia quienes realmente son. La magia y el uso que hacen de ella los abre hacia los demás, los ayuda a conocerse y a encontrarse. Y es vivida como un regalo, un milagro, una bendición y conexión con ese mundo que los rodea y está vivo y desesperado por seguir haciéndolo.

La riqueza también reside en la forma en que Márgara juega con las palabras. La prosa se abre en un abanico de colores, sabores, sensaciones e imágenes que transportan y sumergen. Las palabras están combinadas de formas nuevas, formando comparaciones y metáforas extrañas y reales, que conectan con lo que siente el personaje o la realidad de Alera de una forma precisa, justa, cercana. Las palabras parecen rezuman sabores, significados, ideas, en un estilo que recuerda mucho al de Liliana Bodoc en su saga. Así es como la escritura acompaña a Alera: un mundo distinto, con una forma de vivir distinta, necesita palabras y expresiones que hablen de él de forma nueva.

Es un libro clasificado para niños - y que imagino que disfrutarán como se disfrutan pocos libros - pero que a mí también me habla despacito, al oído, contándome de las posibilidades que tiene el que cree en la fuerza del mundo y se anima a escucharla.

La historia apenas despunta y deja con sed de más. La aventura está comenzando y el espectro de personajes es amplio, complejo y real. Las puertas quedan abiertas a un nuevo viaje, la continuación, y a la posibilidad del encuentro con el otro, un otro que hasta ahora no es más que un mito. El segundo volumen de La Historia de los Cuatro Rumbos me espera.



(Para leer más sobre Márgara Averbach y su vínculo con el fantasy, recomiendo esta entrada).
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