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13 feb 2019

Te veo en la Luna

“Si ves la Luna, es que todo está bien”
La Luna, las estrellas, los primeros viajes del hombre al espacio, Estados Unidos y la Unión Soviética, y también Argentina, la dictadura, su turbulencia social y política. Y en el medio de todo eso, dos hermanos, que se quieren y se pelean, como buenos hermanos, y que se pierden.

Te veo en la Luna, escrita por Verónica Sukaczer e ilustrada por Poly Bernatene, es una novela que cuenta una historia pequeña en medio de un escenario enorme, de una época del mundo y de Argentina en la que sucedía de todo. Y así, con todo, el foco está puesto en Martín, un niño que, mientras busca a su hermano, nos ofrece su mirada sobre todos esos sucesos históricos que atraviesan su tiempo.

Repleta de referencias a la vida en el campo y de finales de los ’60 (maravillosas, más aún, para todo aquel que haya vivido en ese entonces), la narración de Martín es vivaracha, fresca e irreverente. Sus ideas van, vienen, se entrelazan y van construyendo los sucesos a partir de toda la información que recibe de su entorno: las noticias en la radio sobre los sucesos en Argentina y también en Estados Unidos, las opiniones e ideas de la gente sobre lo que ocurría y, sobre todo, las ideas de su hermano Juan y toda la información que él le cuenta sobre la Luna y la carrera espacial. Así, de un modo muy fluido, la novela ofrece un montón de datos muy interesantes sobre lo ocurrido entre Estados Unidos y la URSS, sobre los animales que enviaron al espacio, sobre las primeras pruebas y los primeros hombres en acercarse a la Luna.

“Nunca hay que olvidarse de los segundos ni de los terceros ni de los que vienen después”, eso le dice Juan a Martín, refiriéndose a los astronautas que acompañan “al primero”: al primero que sale al espacio, al primero que pisa la Luna. Y es también una frase que marca la novela. Es un tiempo histórico enorme, clave para la humanidad, y es un tiempo también para no olvidarse de los segundos ni de los terceros, de las pequeñas historias que construyen ese momento, de los eventos que permiten que la historia avance como lo hizo (y lo sigue haciendo), de las historias mínimas, como la de Juan y Martín, que son parte de todo lo que sucedió y que, de algún modo, y dentro de sus propias búsquedas, llegan también a la Luna. Tal vez no como Armstrong, Aldrin o Collins pero sí de la forma en que ellos necesitan.

Te veo en la Luna es una novela para este año, que se cumplen 50 años del primer alunizaje del hombre. Es también una novela para otros años. Porque es una historia dentro de la Historia y permite contar lo grande desde lo particular, poniendo el foco en un niño, en su mundo y en el vínculo con su hermano. La llegada del hombre a la Luna emociona, pero lo que conmueve en esta historia es la relación entre Martín y Juan, Juan y Martín. Lo que parece pequeño en medio de tanto que sucede termina siendo, claro, lo más importante.

11 oct 2014

La sangre del Olimpo

The blood of Olympus (Héroes del Olimpo, #5), Rick Riordan, 2014. Disney-Hyperion.

A pesar de que la tripulación griega y romana a bordo del Argo II ha hecho un gran progreso a lo largo de sus aventuras, todavía parecen estar lejos de lograr derrotar a la madre tierra, Gaia. Sus gigantes se ha despertado -todos- y son más poderosos que nunca. Deben ser detenidos antes de la fecha en la que Gaia planea sacrificar a dos semidioses en Atenas. Ella necesita su sangre - la sangre del Olimpo - para poder despertar. 
Los semidioses tienen cada vez más visiones sobre una batalla terrible en el Campamento Mestizo. La legión romana del Campamento Júpiter, conducida por Octavian, está casi a un tiro de ballesta. Y si bien es tentador llevar el Partenón de Atenea a Atenas para usar como arma secreta, los amigos saben que la inmensa estatua debe estar en Long Island, donde podría detener la guerra entre los dos campamentos. 
El Partenón de Atenea irá al oeste; el Argo II, al este. Los dioses, que todavía sufren un desorden de personalidades múltiples, están incapacitados. ¿Cómo podrá un grupo de semidioses jóvenes sobrevivir al ejército de gigantes de Gaia? Aunque sea peligroso ir a Atenas, no tienen otra opción. Ya han sacrificado demasiado. Y si Gaia despierta, entonces el juego habrá terminado.

¡Llegó! ¡El último libro! Después de años de leer aventuras sobre Percy, llegó la última posibilidad de verlo en acción. Por supuesto que entonces hay una miríada de sentimientos encontrados y ganas simultáneas de llorar y alegrarse. Voy a tratar de hacer esta reseña lo más clara posible.

Dicho esto, me parece necesario recapitular que la saga Héroes del Olimpo viene preparando un terreno épico, de magnitudes inmensas y con desafíos enormes (muchos protagonistas, con intenciones de contar todas sus historias de origen y dar cuenta de sus procesos de crecimiento; personajes que vienen arrastrando pasados conocidos de la saga previa, etc.). Las expectativas fueron alcanzando proporciones inalcanzables en los dos libros previos, La Marca de Atenea y La Casa de Hades. Y quizás es por eso, porque se volvieron inalcanzables, que este libro no llegó a ser el final que esperaba.

En la fórmula, La sangre del Olimpo funciona, cumple, conquista. Pero un libro que es parte de una saga que apela tanto a las emociones y las complejidades de los personajes, un libro que, además, es el último de una saga que empezó, quiérase o no, en El ladrón del rayo, no puede quedarse solamente en el cumplimiento de una fórmula.

El libro se sostiene en una estructura básica que venía perfilándose en las novelas anteriores: cambios organizados en los puntos de vista que dan cuenta de diversas mini aventuras donde dos o tres semidioses tienen la oportunidad de lucirse, debatir sobre sus problemas y avanzar un poco más en la definición final de sus personalidades. Los personajes se van alternando, todos son sometidos a pequeños desafíos que en ningún momento suponen un riesgo considerable y todos vuelven después al fondo del escenario. 

Repito, funciona, y es necesaria e inevitable dada la cantidad de personajes principales que se acumulan (Percy, Annabeth, Leo, Jason. Piper, Hazel, Frank, Reyna, Nico, ¡uf, un montón!, más un plus de personajes secundarios que también necesitan algunas expansiones en sus historias), pero hace que la novela, como total, pierda fuerza.

De esto se desprenden los puntos de vista elegidos para narrar la historia. 

Nuevamente, funcionan bien, porque son coherentes considerando las dos historias paralelas que Riordan necesita contar (algunos que vayan para Atenas, algunos que vayan para el Campamento Mestizo) y porque dan espacio a personajes que en las novelas anteriores habían quedado relegados al fondo (Jason, Piper, Reyna, Nico, Leo). Pero de esta forma no se deja volver a escuchar las voces de algunos personajes que venían con desarrollos importantes, personajes que en este libro quedaron como parte del elenco de fondo.

¡Y esto es comprensible, porque son personajes que en La Marca de Atenea y La Casa de Hades se habían robado el show! Pero, siendo este el último libro, el cierre de una historia que se viene escuchando hace años y que viene sumando piezas densas y complejas, da mucha pena no encontrarlos, no escucharlos de forma directa y no saber qué es lo que están sintiendo.

Y acá el gran problema, para mí, son Percy y Annabeth. Ellos son bien protagonistas no sólo de los libros anteriores sino de toda la saga anterior, entonces es lógico que en este libro se desplacen para darle lugar a los demás (en una serie con tantos, tantos personajes, donde interesa que todos se vuelvan protagonistas, no hay otra chance más que dejarlos de lado un rato). ¡Riordan lo sabe, Riordan lo dice!

Pero la realidad es que ambos alcanzaron un nivel de protagonismo tan estelar y nosotros (o, bueno, yo) lectores estamos tan acostumbrados a ellos, que resulta desconcertante, vacío, no poder escucharlos.

Es como dejar de hablar con un amigo con el que te llevabas muy bien y al que conocías mucho y de pronto ver que sube una foto a Facebook haciendo cosas de la que no podés ser del todo partícipe (bueno, no sé si está comparación es productiva, pero la sensación general es esa: pérdida).

Y por último, tengo que ser un poco crítica con el final y el desenlace de la historia.

El conflicto se viene construyendo desde hace muchos libros. La magnitud de la gravedad de lo que están haciendo y del lío que se les viene (Gaia, diosa primordial, Gaia la que propuso matar a Urano, Gaia la que planeó el primer asesinato en la historia de la humanidad, Gaia la diosa de toda la tierra, despertando) se profundizaba y se volvía cada vez más apocalíptico. Y este libro, en su fórmula maquínica correcta, no alcanza el nivel de locura que venía prometiendo.

La batalla final y el enfrenamiento épico no se vuelven épicos. La solución es rápida, los riesgos nunca son demasiados y, como siempre, quizás esta vez más que nunca, sabemos tácitamente que a nadie le va a pasar nada (aunque se nos venga diciendo lo contrario en toda la novela). Se pierde el factor Martin* de forma estrepitosa y la adrenalina cae como montaña rusa. El final es un mimo, una caricia que no viene a consolar nada, porque en ningún momento se perdió nada.

Lo que la novela mantiene inamovible es el tono jocoso y las interacciones desopilantes que, por lo general, incluyen a Percy. En ese sentido Riordan es fiel a su estilo y continua mezclando la mitología con cuestiones y expresiones bien contemporáneas.

Entonces, ¿es un libro entretenido? ¿Logra saciar la necesidad de saber qué pasa con estos personajes, cómo se cierran algunas historias muy abiertas, qué pasa después del apocalipsis que se viene anunciando hace tanto? Sí, por supuesto. La lectura es adictiva, como siempre; las ansias por saber qué pasa no se van nunca; el anhelo de escuchar qué piensan los personajes, qué dicen, cómo resuelven las cosas, se mantiene firme. El libro funciona, su fórmula tiene éxito. Pero, en mi opinión, un libro como este, que viene construyendo tanto durante tanto tiempo, no puede descansar sólo en una fórmula que permita cerrar de forma redonda las cosas que habían quedado abiertas.



Cerrada esta reseña (¡qué difícil reseñar esto, cuántas cosas para decir y con cuántas me quedo dando vueltas todavía!), una nota de color y de ánimos es que, al final del libro, se anuncia la nueva saga de Riordan:

"Magnus Chase siempre fue un niño con problemas. Desde la misteriosa muerte de su madre, él ha vivido solo en las calles de Boston, sobreviviendo gracias a su astucia y manteniéndose un paso adelante de la policía. Un día, un tío que nunca había conocido - y que su madre le había dicho que era peligroso - logra ubicarlo. Su tío le dice un secreto imposible: Magnus es el hijo de un dios nórdico. Los mitos vikingos son ciertos. Los dioses de Asgard se están preparando para la guerra. Trols, gigantes y monstruos aún peores se están despertando para el apocalipsis. Para prevenir el Ragnarok, Magnus debe buscar en los nueve mundos un arma que se perdió hace miles de años. Cuando un ataque de los gigantes de fuego lo obligue a elegir entre su propia seguridad y la vida de miles de inocentes, Magnus tomará una decisión fatal. A veces, la única forma de empezar una vida nueva es morir..."




¡Más dioses! ¡Más personajes! ¡CAOS!
No sé nada más que lo que propone la sinopsis, pero lo que puedo intuir (porque alguna pista sutil da La sangre del Olimpo y porque algo mencionó Riordan muy al pasar) es que Mangus Chase tiene algún tipo de vínculo con Annabeth Chase.
Odio ser tan predecible, pero eso es todo lo que necesito saber para anotarme en esta nueva locura.


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*Factor Martin: Inspirado en G.R.R. Martin y sus tragedias en Juego de Tronos, me parece que esto me puede funcionar como concepto aplicable a la literatura en general. Es el nivel (masivo o no) de inseguridad que genera un libro sobre la certeza que tienen los lectores de que los personajes van a sobrevivir y van a salir enteros de sus aventuras. Riordan, en este caso, lo mata.




14 sept 2014

Dioses griegos de Percy Jackson

Percy Jackson's greek gods, Rick Riordan, 2014. Disney Hyperion.

"Un editor de Nueva York me pidió que escribiera lo que sé de los dioses griegos y le dije, '¿Podemos hacer esto de forma anónima? Porque no necesito a los olímpicos enojados de nuevo'. Pero, si te ayuda a conocer a los dioses griegos y a sobrevivir un encuentro con alguno de ellos, entonces supongo que escribir todo esto será mi buena acción de la semana" 
Así comienza este libro, en el cual el hijo de Poseidón le agrega su propia magia - y comentarios sarcásticos - a los clásicos. Percy explica cómo fue creado el mundo, y luego les da a los lectores su mirada personal sobre quién es quién en el mundo de los dioses, desde Apolo hasta Zeus. Y Percy no se guarda nada: 'Si te gustan las películas de terror, baños de sangre, mentiras, robos, traiciones y canibalismo, entonces seguí leyendo, porque definitivamente esta fue la Edad de Oro para todo eso'.

Vamos a asumir que ese va a ser el título que le van a dar a este libro una vez que lo traduzcan. Por otro lado, vamos a ponerle un apodo y llamarlo Dioses griegos.

No sabía que este libro existía o iba a existir hasta dos días antes de su publicación. Estaba investigando el twitter de Riordan y vi el anuncio mega gigante de este libro: la historia de todos los dioses griegos (de los doce más importantes) narrada por Percy. ¿Qué podía ser mejor que una pasada por toda la historia del universo griego a través de los ojos de Percy?

Dioses griegos es exactamente eso, una revisión de la historia del mundo según la mitología griega (desde la creación de la tierra y el surgimiento de los cielos hasta el origen de los animales y la construcción de las ciudades griegas más famosas), que queda teñida por la voz de Percy. Y ese es quizás su encanto.

Una vez leída la saga de Percy (o, aunque sea, el primer libro), Percy queda instalado como un narrador con una voz muy particular y potente. Adolescente, desinteresado y a veces hasta confundido, Percy narra y describe lo que ve sin demasiada objetividad. Así es como en este libro él opina sobre el accionar de los dioses y da explicaciones graciosas y comprensibles sobre comportamientos bizarros (como comerse a los hijos, casarse con un hermano y gestar a un bebé en una pierna), comunes en los mitos griegos.

Percy llena las descripciones de los dioses con comportamientos modernos e interpreta actitudes de la antigüedad en clave de costumbres contemporáneas: "- ¡Boxers de G.I. Joe! -, gritó Apolo. - [...] Los dioses no podían parar de reírse. Pronto estaban rodando en el suelo, secándose las lágrimas y sacando fotos con sus teléfonos para postear en Tumblr".

Los dioses, entonces, tienen celulares, compran por internet y chusmean como adolescentes. Además, Percy entretiene y distrae (porque él mismo está distraído): "Él era también el dios del (respirá profundo) comercio, lenguajes, ladrones, hamburguesas con queso, engaños, oratoria, banquetes, hamburguesas con queso, hospitalidad, perros guardianes, augurios, gimnasia, competiciones atléticas, hamburguesas con queso, hamburguesas con queso y del decir la fortuna con dados. Okey, tiré lo de las hamburguesas con queso para ver si estabas prestando atención. Además, tengo hambre" (Hay muchas citas muy irreverentes, pero hago una selección casi aleatoria, para poder mostrar cuál es el tono).

Todos estos recursos que Riordan utiliza sin agotar acercan las vidas de los dioses griegos les dan un giro, porque transforman a los dioses en personajes con motivaciones y comportamientos más humanos.

En medio de todos estos mitos adaptados, Percy hace breves, brevísimos comentarios a sus encuentros con estos dioses y criaturas que sirven de referencias veladas a sus aventuras en las novelas. Estos comentarios se transforman en bisagras interesantes porque anuncian con sutileza que todo esto en realidad nos interesa porque Percy y sus amigos son parte de este mundo.

Riordan es astuto y presenta un libro útil para introducir a jóvenes lectores al complejo y revoltoso mundo de los dioses griegos (y lo hace con sumo respeto y con mucho cuidado profesional, porque jamás altera hechos de los mitos y, cuando el mito es demasiado opaco o tiene muchas versiones, él hace explícita la selección de alguna de estas versiones) desde una mirada juvenil y actual mientras se apropia de todas estas historias y este mundo y lo introduce a su propio mundo, el de Percy Jackson.







20 mar 2013

Un mago de Terramar

Un mago de Terramar (El Ciclo de Terramar, #1), Úrsula K. Le Guin, 1983. Minotauro.

Ged era el mago más importante de Terramar, pero en su juventud era el temerario Sparrowhawk. En su sed de poder y conocimiento, manipuló y jugó con secretos ocultos durante mucho tiempo y liberó una sombra terrible sobre el mundo. Esta es la tumultuosa historia de sus pruebas, de cómo llegó a controlar las poderosas palabras de poder, de cómo domesticó un dragón milenario y, finalmente, de cómo cruzó el umbral de la muerte para recuperar el equilibrio del mundo.

Un clásico entre clásicos, este libro de Le Guin me venía resonando desde que había leído la Saga de los Confines, de Liliana Bodoc, ya hace unos cuantos años. Me comenzaron a llegar comentarios sobre este libro que lo ponían a la altura de las obras de Tolkien y entre lo mejor de la literatura fantástica. Finalmente, cedí y lo leí, y puedo decir que comprendo todo lo que me dijeron.

Un mago de Terramar presenta la mayoría de los tópicos clásicos de la literatura fantástica: magos, conjuros, dragones, fuerzas de la naturaleza, etc. En este sentido, el ávido lector de fantasía se encontrara con lo que busca y quedará satisfecho. Sin embargo, la forma en que Le Guin trabaja con estos elementos se separa del tratamiento clásico que suelen darle otros autores. En primer lugar me pareció fascinante el concepto de las palabras como fuentes de poder (estudio Letras, esto me resultó delicioso!) y la noción de que el mundo es un gran nudo de fuerzas que hay que saber desentrañar pero, también, mover de acuerdo a las necesidades reales del mundo y sus habitantes. La idea de equilibrio, del mundo en equilibrio, atraviesa la obra de principio a fin y dejar entrever una concepción de mundo muy particular y muy armoniosa.

Otro elemento fascinante es la forma en que Le Guin plantea el mal sobre la tierra. En este libro, a diferencia de los libros de Tolkien y los libros clásicos del género, el mal, el enemigo, es una fuerza que surge de uno mismo, como grave consecuencia - en el caso del protagonista - de su profundo deseo de alcanzar el poder. Ged, este joven con grandes capacidades y un poder que nunca se deja de exaltar, desata en el mundo una sombra que lo aterrorizará hasta el fin del libro. Esta lógica del equilibrio desata esta sombra a partir del gran poder y avaricia de Ged.  Se desata así un proceso de crecimiento extenuante para el protagonista que, no obstante, refleja con veracidad las dificultades de crecer y de asumir y sanar las consecuencias de las propias decisiones.

Los elementos fantásticos, por ende, parecen ser solo una cobertura para la verdadera historia, el verdadero centro de este libro. Le Guin los incluye y construye Terramar de forma tal que parece un lugar real, que existe. Los personajes no se sorprenden o maravillan ante las manifestaciones fantásticas del mundo: hay un trazo muy realista dentro de este mundo fantástico. Así la atención queda derivada en el camino interno de Ged y su realización como mago adulto.

Una lectura amena, que, a medida que pasaban las páginas, evidenciaba que escondía mucho más de lo que se veía a simple vista, Un mago de Terramar es todo lo que me dijeron que era: un clásico indiscutido, un pilar en la literatura fantástica y un núcleo disparador de ideas, concepciones del mundo y más aventuras. Ahora entiendo su gran valor y entiendo también, de forma distinta, las novelas fantásticas posteriores a ésta y la forma en que fueron influenciadas.

4 ene 2013

El Héroe Perdido

El Héroe Perdido (Héroes del Olimpo, #1), Rick Riordan, 2010. Disney-Hyperion.

Jason despierta en el micro escolar y no recuerda nada. Aparentemente tiene una novia que se llama Piper, y su mejor amigo es un chico llamado Leo. Todos son estudiantes en un colegio para "chicos malos", como le dice Leo, pero Jason no tiene idea de cómo termino allí. Jason no tiene idea de nada, pero se da cuenta que hay algo que no está bien.
Jason, Piper y Leo se enfrentan de forma inesperada a una tormenta que tiene poco de común y se encuentra en medio de un ataque que abre un nuevo capítulo en sus vidas. Los tres son enviados al Campamento Media Sangre donde descubren que, en realidad, hay mucho más detrás de sus vidas de lo que creían - y que hay una misión, una terrible misión, que pondrá en juego el destino de toda la humanidad.

La historia de El Héroe Perdido tiene lugar muy poco tiempo después de los eventos de El Último Héroe del Olimpo. El mundo de los dioses y semidioses está en aparente calma luego de la batalla final con Kronos hasta que algo extraño ocurre: Jason y sus amigos se cruzan con criaturas que no deberían haber podido ver y Percy Jackson - el héroe y protagonista de los cinco libros de la saga anterior - desaparece de forma misteriosa.

En primer lugar, fue emocionante volver a encontrarme con personajes que creía haber dejado de lado. Si bien la historia parte de otro lugar y apunta a marcar una separación con la saga anterior a partir de ciertas novedades en la técnica narrativa - la principal, sin duda alguna, es la multiplicidad de los puntos de vista -, varios personajes aparecen nuevamente, se recuerdan eventos de libros anteriores y se hacen menciones a profecías antiguas que recién ahora se comenzarán a cumplir.

El Héroe Perdido, no obstante, busca instalarse como la primera entrega de una saga nueva. Este primer libro se asienta en la separación, en comenzar a introducir una idea novedosa y perturbadora: algo más estuvo dando vueltas, sin que los personajes previos o nosotros mismos lo supiéramos, en el curso de todos los eventos de la saga anterior.

Jason, Piper y Leo representan una nueva generación de semidioses que trae consigo una nueva amenaza y, por consiguiente, nuevas aventuras. Riordan hace un esfuerzo por abrir puertas a nuevos conflictos y desafíos sin perder de vista que todo responde a un orden anterior, estrechamente ligado a los personajes más antiguos. 

Quienes disfrutaron la saga de Percy no van a tener problema en reencontrarse en esta. La aventura está siempre al orden del día, los cruces con criaturas divinas son un plato común, y los dioses graciosos y espeluznantes inundan la historia. Riordan mantiene su sagacidad a la hora de escribir diálogos, imprimiendo humor y actualidad a las discusiones de los personajes, quitándoles dramatismo a los enfrentamientos de muerte y vida con chistes casuales. Leo encarna el papel del bromista a la perfección. 

Los misterios apenas comienzan a despuntar y la mayoría de las preguntas apenas terminan de escribirse. Fiel a su estilo, Riordan deja al final del libro más incógnitas que las que había al principio e invita a seguir leyendo y a descubrir cómo todo esto tiene relación con Percy y los personajes e historias que ya conocemos. El Héroe Perdido es una cálida bienvenida de regreso al mundo de los semidioses que apenas delinea y anuncia una historia que se desarrollará en los siguientes libros.

12 dic 2012

Ciudad de Ceniza

Ciudad de Ceniza (Cazadores de Sombras, #2), Cassandra Clare, 2010. Destino.

Clary Fray no es dueña de una vida normal. Es una cazadora de sombras, su madre está en un coma mágico y ella, de pronto, puede ver demonios y otros seres como hombres lobo, vampiros y hadas. Nada es normal en su vida. Si Clary abandonara el mundo de los cazadores de sombras, eso significaría más tiempo con Simon, que se está volviendo algo más que su mejor amigo. Pero el mundo de los cazadores de sombras no está listo para dejarla ir, especialmente su nuevo hermano Jace. Además, la única posibilidad que tiene Clary para ayudar a despertar a su madre es encontrar a Valentine, un cazador de sombras rebelde, loco, malvado, que también es su padre.
Para complicar áun más las cosas, alguien está asesinando niños subterráneos. ¿Está Valentine detrás de estos asesinatos? Si es así, ¿qué está tratando de hacer? Cuando el segundo de los Instrumentos Mortales, la Espada, es robada, la Inquisidora llega para investigar y se concentra en Jace. ¿Cómo puede Clary detener a Valentine si Jace está dispuesto a traicionar todo lo que cree con tal de ayudar a su padre?

En esta segunda entrega de la saga de Cazadores de Sombras la tensión que escala en el final del primer libro se continúa a lo largo de toda la historia. Con la terrible revelación de que Jace y Clary son hermanos e hijos de Valentine, la historia comienza a adentrarse en la oscuridad del pasado de las familias y los cazadores que crecieron junto a Valentine.

El primer libro funcionaba a modo de introducción al mundo de los cazadores, los subterráneos y los demonios, y Ciudad de Ceniza aprovecha que ya no hay que explicar demasiadas cosas y comienza a introducirse en la mitología propia de estos mundos que habitan el mundo mundano. Los personajes que acompañan a Clary - Isabelle, Alec, Simon, Luke y los demás personajes que comienzan a incorporarse a la historia - reciben un tratamiento muy distinto al del primer libro. Hay una profundización muy notoria de sus conflictos internos, de sus deseos y sus búsquedas, y todos se van configurando como seres muy complejos. El desarrollo es paulatino y en ningún momento se siente forzado. Los personajes se despliegan con sutileza, definiéndose cada vez más, separándose e identificándose como únicos. 

Resulta interesante también la forma en que la relación entre Clary y Simon se desarrolla en este libro. Muy de acuerdo con la complejidad de la relación entre Jace y Clary, Cassandra Clare explora otras posibilidades, poniendo en jaque los deseos de los personajes, los posibles y los prohibidos, y demostrando que esta no es una historia sobre Clary únicamente. Simon merece un tratamiento muy especial en este libro, con avances en la historia que cambian su vida por completo y mantienen en vilo al lector. Cambios irreversibles dan un giro inesperado a la historia y abren puertas a nuevas posibilidades y nuevas complicaciones, que dejan al lector preguntándose cómo va a hacer la autora para continuar una historia que cada vez apuesta más alto.

La aventura no se hace desear y la historia estalla continuamente en escenas de acción que se corresponden en gran medida con las del primer libro. Sin embargo, también de forma paulatina, la acción escala, los conflictos entran en tensión, y la historia construye clima para la batalla final que se desata en un escenario muy poco común. Nuevamente, en apenas un par de capítulos hacia el final, Cassandra Clare planta nuevas incógnitas y descubrimientos que profundizan la complejidad del mundo fantástico y obligan a continuar hacia el próximo libro sin escalas.

Trabajando con la delicadeza de un artesano, Cassandra Clare construye y esculpe una historia tan antigua como el mundo mismo en un espectro de personajes jóvenes, llenos de dudas y sueños, que se ven lanzados en una batalla mucho más grande de lo que ellos creen y se ven puestos a prueba todo el tiempo. Las preguntas sobre la amistad, el amor, la lealtad, la familia y los lazos de sangre habitan la historia, enriqueciendo las escenas de acción y revelando una dimensión interior, más profunda, que sostiene todo el hilo de la historia. Una lectura que atrapa tanto o más que el primer libro, que arroja más interrogantes que respuestas, y que prepara para una continuación que promete aún mucho más.


21 nov 2012

Ciudad de Hueso

Ciudad de Hueso (Cazadores de Sombras, #1), Cassandra Clare, 2010. Destino.

Clary Fray, una chica de 15 años, visita Pandemonium, un club en Nueva York y de pronto presencia un asesinato a manos de tres adolescentes muy extraños, cubiertos de tatuajes y con armas bizarras. El cuerpo desaparece y Clary no sabe qué hacer; llamar a la policía o tratar de alertar a alguien se vuelve difícil cuando descubre que sólo ella puede verlos.
A partir de este primer encuentro con los Cazadores de Sombras, guerreros dedicados a erradicar  demonios de la tierra, el mundo de Clary da un vuelco inesperado. En menos de un día Clary se ve arrojada al extraño mundo de estos seres cuando su madre desaparece y ella misma es atacada por un demonio. ¿Por qué ella puede verlos? Más importante aún, ¿qué quieren estos demonios con una chica común como ella?

Durante mucho tiempo me costó engancharme con la premisa del libro. La primera vez que lo vi me sonaba a fantasía simple, sin mucho para aportar en aquel momento, en donde Harry Potter todavía daba vueltas y la propuesta de demonios me resultaba demasiado increíble.
Sin embargo, hace poco salió el trailer para la película y, debo admitir, que me interesó. No sé si será el extraño elenco (¿norteamericanos y británicos? ¿Actores de talla enorme y algunos muy desconocidos?) o el tono general del trailer, pero en cuanto lo terminé de ver, me decidí a entrar en esta saga. No me decepcionó.

El libro comienza así, con Clary Fray, una chica de quince años, que de pronto es testigo de algo que, en realidad, no debería haber podido ver. Esto desencadena una serie de eventos que la llevan a verse involucrada con un mundo que tampoco debería existir: demonios, ángeles, cazadores de sombras y criaturas extrañas. Comienza a descubrir que hay más en su vida de lo que ella creía y que, después de todo, no es tan normal como suponía.

Como todo buen primer libro de saga, Ciudad de Hueso se toma su tiempo con las introducciones. Esta vez es bastante lo que debe introducir, y, afortunadamente, lo logra de forma bastante sutil, sin saturar al lector en ningún momento. Personajes muy diversos, un mundo completamente nuevo con toda una cultura y una cosmogonía empiezan a cobrar forma ante los ojos de Clary y del lector.

La historia tampoco se demora con la aventura, y pronto las escenas de acción y enfrentamientos escalan hasta el primer plano. Me parece que Cassandra Clare maneja con mucha precisión las descripciones de ataques, heridas, batallas, y transmite una sensación de urgencia que logra enganchar al lector y obligarlo a leer estos episodios hasta el final, de un sólo tirón (siempre son difíciles de escribir las escenas de acción, y hacía tiempo que no me encontraba con unas tan bien logradas).

Clary sirve de compañera al lector que, como ella, está igual de perdido y confundido en este nuevo mundo que se acaba de revelar. Sus preguntas son las preguntas del lector, y muchas de sus opciones y elecciones son, también, las que haría el lector. Nunca cae en el motivo de la "heroína que todo lo puede" (¡por suerte!), un camino que muchos autores transitan, una vez que sus personajes descubren a dónde pertenecen en realidad. Clary continúa, durante gran parte del libro, muy confundida, sin saber muy bien qué hacer, y manteniéndose al margen de las cosas que es consciente que no puede o sabe hacer. En este sentido me pareció un personaje muy real y muy corriente, más preocupado por volver a acomodar sus ideas sobre su vida pasada que de irrumpir en su nueva vida llevándose todo por delante.

Jace, Alec e Isabelle, los tres Cazadores de Sombras que se cruza Clary, también se presentan con personalidades muy sólidas y definidas, lo cual colabora en la tarea de interesar al lector en el mundo detrás de estos personajes. Jace, en particular, se transforma en una potencia avasalladora, robándose las escenas y los diálogos y, aún así, manteniendo su misterio y su vulnerabilidad.

Simon, el mejor amigo de Clary, es otro personaje muy bien logrado. Es, casi por completo, el opuesto exacto de Jace y, así y todo, despliega un mundo emocional e intelectual capaz de opacar, por momentos, a Jace. A medida que leía el libro, se me cruzó más de una vez la necesidad de encontrarme con más escenas donde apareciera Simon. 

La historia construye, edifica y complejiza, tejiendo una red que, al principio se ve bastante lineal y, al final, se descubre como una maraña difícil de identificar. Las revelaciones a manos de diversos personajes que se van cruzando en el camino de estos protagonistas va aportando la historia detrás de Clary, su madre y también Jace y los Lightwood. Muy de a poco se comienza a entrever un pasado mucho más cargado de  problemas y misterios que afecta de forma directa a todos los protagonistas y al mundo de los Cazadores de Sombras.

Un libro que sirve de apertura a una saga que promete mucho, Ciudad de Hueso atrapa con su premisa (¡sí, ahora sí me atrapó!) y promete acción, aventuras y mucha mitología. El final, por supuesto, queda abierto, y es tan inesperado que prácticamente pone el segundo libro en tus manos para que sigas leyendo (yo, ciertamente, seguí leyendo porque me escandalizó el final y necesitaba saber qué seguía). Es un libro perfecto para empezar a leer y no poder parar.



23 oct 2012

La Fortaleza Oscura

La Fortaleza Oscura, Pablo Nieto, 2012. Minotauro.

Azemir regresa a su provincia luego de varios años afuera, entrenando y aprendiendo. Su intención es reencontrarse con su amigo Helars, que también ha estado afuera, instruyéndose en la arte de la magia, para contarse sus aventuras y rememorar tiempos antiguos. Sin embargo, una serie de sucesos atípicos y sospechosos lo llevan a encontrarse con una realidad muy distinta: la fortaleza oscura parece estar intentando extender su dominio por primera vez en mucho tiempo. Azemir se verá entonces lanzado a la aventura de su vida, que pondrá a prueba todo lo que aprendió desde pequeño y que lo llevará a desafiar lo desconocido y a aprender que hay fuerzas antiguas dormidas a punto de despertar.

Así inicia esta novela debut de Pablo Nieto y la trama no tarda en revelarse. Apelando a un género poco explotado en Argentina, La fortaleza oscura toma los motivos y tópicos más tradicionales de la fantasía épica y se los adueña para conformar un mundo propio. La tarea no es sencilla, menos aún considerando los antecedentes a los cuales indefectiblemente recuerda la novela: el mundo de El Señor de los Anillos, de Juego de Tronos y todas las historias que giran por ahí. Así y todo la novela se hace un lugar y sale airosa.

Azemir es un personaje muy misterioso, cuya historia es repuesta de a poco, en pequeños recuerdos o flashbacks. Muchas de sus acciones lo marcan como un personaje sufrido y abnegado, pero no es sino hasta la mitad de la historia donde recién se da a conocer mejor. Es un personaje que hace, no cuenta; muestra y no teoriza. Es por esto que sólo es posible conocerlo a través de la acción.

El tópico de la misión y del viaje se despliega en toda la novela y constituye el eje central. Si bien muchos de los giros de la historia son predecibles, uno de los mayores logros de la historia es la forma en que, efectivamente, construye un mundo, una cosmogonía. Es sólo en el viaje donde se comienza a percibir la dimensión épica de la historia, de los personajes y del mundo que los rodea. Los espacios se cargan de historia y cada nuevo ambiente que transitan encierra mucho más de lo que se percibe a simple vista. Lo que parecía una tarea descomunal, ensombrecida por otras historias anteriores tan famosas y tan logradas, se entreteje con sutileza y logra su objetivo: que el lector desee saber más sobre las tierras que transitan los personajes (y menciono los dos momentos donde sentí que esto alcanzaba todo su auge -¡sin contar demasiado!: cuando hacen cierto descubrimiento en las Sierras Escarpadas y cuando tropiezan con algo imprevisto en el Bosque Muerto).

Otro punto que me llamó muchísimo la atención fue la narración en sí misma. No sé si es deliberado, pero Pablo Nieto construye sus oraciones de forma tal que también éstas se adecúan al mundo que busca construir. Son correctas, parsimoniosas y, muchas veces, repletas de palabras o expresiones arcaicas. Todos los modos, las descripciones y los diálogos se ajustan a la perfección dentro del mundo y la cultura que Nieto busca construir.

La historia cumple su promesa y entretiene, intriga y despliega mundo. Los personajes se muestran sólidos en sus caracterizaciones (y quiero hacer mención especial a Helars y Fanor, dos personajes muy logrados, extremadamente interesantes y cuyos pasados e historias, deseos e intereses, muero por conocer) y la aventura apenas comienza. No sabía que el libro tendría una continuación (pensé que era autoconclusivo), pero el final deja las puertas muy abiertas para lo que imaginó que será una aventura aún más grande y reveladora.

4 oct 2012

Trono de Cristal

Throne of Glass (Throne of Glass, #1), Sarah J. Mass, 2012. Bloomsbury USA Children's.

En las oscuras y sucias minas de Endovier, la prisión del reino, una joven de dieciocho años está cumpliendo su sentencia de cadena perpetua. Ella es la mejor asesina del reino, entrenada desde pequeña para este oficio. Sin embargo, Celaena cometió un error fatal: dejó atraparse.
Un día, el joven capitán Westfall le ofrece un trato, su libertad a cambio de un único y enorme sacrificio: Celaena debe representar al príncipe en un torneo a muerte, luchando contra los ladrones y asesinos más entrenados del reino. Viva o muerta, Celaena será libre. Ganando o perdiendo, ella está por descubrir su verdadero destino y cuestionar todo lo que creía hasta ese momento.

Sarah J. Mass publicó su historia en FictionPress hace más de seis años. Los comentarios y reseñas que fueron haciendo de su historia los lectores la llevaron a probar suerte en el mundo editorial y pronto consiguió un contrato de publicación. Desde entonces, múltiples comentarios han estado dando vueltas por la web sobre esta historia y su protagonista. Y todos la bañan en elogios.
Este fue el principal motivo que me llevó a leer esta historia. La premisa no me parecía particularmente atrayente - había muchos tópicos y salidas que podían caer en una previsibilidad alarmante -, pero las críticas que fui leyendo me convencieron de darle una oportunidad.

Podría decir que Trono de Cristal triunfa donde Sombra y Hueso fracasa. O, por lo menos, funciona exactamente al revés que la novela anterior.

La historia inicia de esta forma, con la protagonista encerrada y condenada, y con una mágica propuesta de libertad y, sí, de un viaje hacia la corte real. El comienzo, entonces, es muy poco revelador y bastante árido. Es muy limitada la información que se da sobre Celaena y, considerando que la historia está narrada desde su punto de vista, la visión del mundo resulta un tanto forzada (sabemos que Celaena es una asesina desde el comienzo de la historia, y, durante los primeros capítulos, los comentarios que hace el personaje y las ideas que cruzan su mente son oraciones forzadas a remitir a que ella es una asesina y que, entonces, piensa como tal. Muy poco natural). Y nuevamente se presenta el tópico clásico del traslado a la corte y de la sucesiva transformación de engendro flaco y sucio a dama interesante y esplendorosa.

Hasta aquel momento, la historia no funcionaba.

Sin embargo, al contrario de lo que ocurrió con Sombra y Hueso, que entusiasmó y creó un universo creíble e interesante hasta el cambio de escenario, cuando la historia de Trono de Cristal comienza a tener lugar en la corte, las cosas sí se vuelven interesantes.

Allí Celaena comienza a definirse y desarrollarse de forma más creíble y humana. El concepto de perfecta asesina la pone, al principio, en un lugar omnipotente y carente de defectos. Pero el inicio del entrenamiento para el torneo desarticula, en parte, esta imagen y la ubica en un lugar mucho más real de humano limitado y defectuoso. Además, la narración de la historia se diversifica, y muchos capítulos pasan a estar narrados por otros personajes, lo que da color al escenario y al desarrollo de la acción.
La vida en la corte tampoco resulta tan monótona o previsible como uno esperaría: los personajes son multifacéticos y la amenaza política que subyace a los encuentros entre los personajes poderosos es suficiente para colocar en otra órbita las demostraciones opulentas de las fiestas corteses. Hay un muy interesante manejo de las formas corteses en oposición a una realidad subyacente y más oscura, donde lo cortés funciona como un velo que cubre la verdad.

A esto se suma que se rompe con toda previsibilidad cuando, de pronto, a mitad de torneo y vida aristocrática, se introduce un elemento fantástico a la historia que desacomoda a Celaena y al resto de los acontecimientos que siguen. Es una apuesta bastante osada por parte de Sarah J. Mass que, por suerte, funciona a la perfección en la historia. No obstante, el equilibrio es bastante delicado y podría derivar en clichés y grandes decepciones en el segunda novela si la autora no es lo suficientemente perspicaz para darle una vuelta de tuerca al motivo fantástico (si leen la novela creo que se darán cuenta a qué me estoy refiriendo).

Por supuesto que la novela tiene un contenido romántico. Quizás sea el elemento más débil de toda la historia, porque nuevamente vuelve a apelar a la previsibilidad y a los derroteros usuales: una joven que de pronto ingresa a la corte, que es especial y peligrosa, y que va a representar al príncipe, ¿de quién puede enamorarse? Este aspecto de la historia tiene un desarrollo un tanto forzado que también termina de forma previsible y abrupta. Sólo se salva porque los personajes masculinos están bien desarrollados y son interesantes.

Trono de Cristal apuesta por elementos conocidos, comunes y tópicos muy utilizados, lo que hace que el principio de la novela sea más difícil de transitar. No obstante, la apuesta por entremezclar mundos, conflictos personales y amenazas políticas logra que la segunda parte de la novela sea mucho más entretenida y lo suficientemente interesante como para que el lector quiera saber qué ocurre luego y siga leyendo.


18 sept 2012

Sombra y Hueso

Shadow and Bone (The Grisha, #1), Leigh Bardugo, 2012. Henry Holt and co.

La nación de Ravka, que años atrás había sido una potencia fuerte y unida, se encuentra ahora rodeada de enemigos y dividida por el Pliegue de Sombra, una franja de oscuridad casi impenetrable infestada con criaturas que se alimentan con carne humana. Alina Starkov es una muchacha que nunca se ha destacado en nada. Pero cuando su regimiento es atacado cruzando el Pliegue y su mejor amigo es herido, Alina revela un poder latente que salva su vida - y la de todo su regimiento -, un poder que podría ser la clave para liberar a su país condenado a las guerras eternas.
Arrancada de todo lo que conoce, Alina es llevada a la corte real para ser entrenada como un miembro de Grisha, una elite de fuertes magos y hechiceras comandada por el Oscuro. Sin embargo, con la oscuridad amenazando el reino, Alina deberá descubrir que lugar ocupa la magia en su vida y deberá enfrentarse con los secretos de los Grisha y de su propio ser.

Había leído varias reseñas que adoraban este libro y lo ubicaban entre lo mejor de este año. Incluso la propia autora de los dos primeros libros de la saga Divergente, Veronica Roth, lo calificó dentro de sus mejores lecturas. Las expectativas eran altas. Y quizás por eso mismo el libro no funcionó para mí de la misma forma que lo hizo para todas esas personas. Creo que esperaba encontrarme con otra cosa.

Los primeros capítulos del libro diseñan un mundo siniestro y desmembrado. Bardugo combina de forma impecable toda una tradición rusa con un mundo que imagina desde cero, y logra construir una sociedad jerarquizada y compleja muy verosímil y tenebrosa. Es posible percibir un mundo post-guerra - o en guerra, en realidad - donde el hambre es un denominador común y sólo vive de forma cómoda aquel que está cerca del poder. En este caso, los Grisha, magos y hechiceras que trabajan para el rey y son capaces de diferentes y variados trucos mágicos - control del viento, del fuego, del agua, etc.
Bardugo presenta a los personajes centrales, Alina y Mal, de forma consistente e inmersos en medio del caos social. Su regimiento está por cruzar el Pliegue y el terror abunda. Mal es un cazador enlistado en el ejército, exitoso y bueno en lo que hace, y Alina es una cartógrafa a la que nadie le presta atención y que hace las cosas a medias. En el marco de la situación, la tensión aumenta, siempre haciendo hincapié en la miseria y corrupción.
El clímax llega, sin duda, cuando efectivamente se adentran en el Pliegue.

Sin embargo, una vez que Alina es transportada hacia la corte, la historia cae en la previsibilidad. Creo que esperaba encontrarme con otra cosa: la historia comienza a tomar rutas y giros comunes a todas las demás novelas juveniles fantásticas, y no opta por diferir. Imaginé que dado el clima y ambiente que presenta en los primeros capítulos, el desarrollo sería otro. Pero no. La novela se vuelve una novela cortesana, acentuando aún más el tópico de la "muchacha favorita de todos", las mujeres hermosas - y, por supuesto, Alina que desentona-, y los potenciales triángulos amorosos. Incluso el entrenamiento de Alina tiene sus altos y bajos más esperados.

Alina se ve obligada a descubrir sus propios poderes y a preguntarse por sus opciones de vida: dónde quiere estar, con quién quiere estar, y qué quiere hacer de ahora en más con su vida. En general, es una protagonista amigable - es decir, es fácil seguir su línea de pensamiento y es posible sentir cierto afecto hacia ella. Más entretenido resulta, sin duda alguna, leer sus interacciones con otros personajes - en particular Genya, gran personaje en esta novela. Resultan interesantes, no obstante, ciertas reflexiones del personaje, en particular aquellas que giran en torno al descubrimiento de la fuente de su poder: allí la historia se enriquece - aunque apenas.

La historia está repleta de acción y los episodios se suceden de forma vertiginosa, combinándose con escenas propias de las historias cortesanas: bailes y galas, encuentros en hermosos jardines y fugas a mitad de la noche. La historia de amor también se cristaliza ya en esta primera entrega, lo cual vuelve a llevarme a mi primera sensación: pensé que iba a ser un poco más diferente a otras sagas.

De todas formas resalto la particular e increíble construcción del mundo fantástico que hace Bardugo. El tinte medieval y bárbaro que atraviesa como un eje a toda la sociedad se trasluce sin dificultades y les otorga a todos los personajes otra faceta mucho más compleja. Además, el uso del folclore ruso le da un toque de color único.

Sin duda no era lo que esperaba - y quizás lo más frustrante sea que la novela quede en el medio: no es mala, porque tiene buenas escenas y la escritura es buena, pero tampoco me encantó - pero, es una lectura que atrapa - a mí, especialmente, durante el principio - y que no escatima ningún ingrediente de las novelas juveniles. Sí, quizás, el final resulta un poco simple dados los episodios de acción anteriores, pero la necesidad de seguir leyendo obliga a continuar.


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