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23 ago 2016

Harry Potter and the Cursed Child

En el hermoso lío de aventuras y emociones que fue el mes de julio, algo que se destaca como un diente fosforescente es que pude ir a ver la segunda parte de la obra de Harry Potter and the Cursed Child al Palace Theatre. En Londres. En Inglaterra. Yo. De verdad.

Y como ahora sí, después de volver, de caer, logré terminar de leer el libro completo, estoy lista (o por lo menos creo que lo estoy, me resulta imposible terminar de procesar la emoción que todavía arrastro desde el mes pasado) para hacer una reseña doble: obra y guión, guión y obra, lo último de las aventuras de Harry Potter, juntito y desde una mirada total y completamente subjetiva y cautivada por este eterno relato.

Acá va.
Y ojo que habrá spoilers.

La obra
(y la aventura de ir al teatro en Londres)
El 15 de julio, después de tomar dos trenes para alcanzar Londres desde Brujas, Bélgica, cansada, más nerviosa que cualquier otra cosa, y acompañada por dos amigas que se merecen el cielo, aparecí en el Palace Theatre para ver la segunda parte de la obra. Era lo que podía ver en el tiempo reducido de mi visita a Londres y era lo que había conseguido. Tenía la entrada comprada desde octubre del año anterior (!).


Aún no convencida de que yo, pobre fanática sudamericana, iba a poder entrar en el círculo de la magia más íntima, esa de los privilegiados europeos que no tenían un avión de trece horas para llegar hasta el teatro y que no tenían que convertir pesos a libras para poder comprar cualquier cosa, me acerqué a la taquilla para retirar la entrada con miedo.

¿Y si todo era un gran error? ¿Y si me decían que no, que había habido una falla, que la tarjeta no sé qué, que el titular esto, que mi apellido aquello?

Y no pasó nada, entonces pasó todo: me dieron mi entrada y me puse a llorar.

Con veinticinco años encima, en la taquilla, frente a un señor británico, con la mochila abierta, papeles desparramados por todas partes, dos amigas riéndose y festejando y con una entrada, la única entrada, en la mano, me puse a llorar.
Todo lo que vino después fue una gran ola de emoción que todavía no terminó.

Alguien todavía no lo puede creer.

Adentro del teatro una chica pudo contarme de forma concisa, efectiva y bien británica, qué había sucedido en la primera parte de la obra:
"Um... Albus y Scorpius encuentran un Giratiempo y viajan para salvar a Cedric Diggory. Lo logran, pero eso cambia el futuro y ahora Albus no existe, Voldemort reina y Harry Potter está muerto".
Como una piña a la panza. Así que con mi mejor semblante de mesura y control, respondí:
"Ah, bastante".

Y entré.

El espectáculo fue increíble. La puesta de escena era sencilla, sobria y acotada, pero creaba diferentes escenas y colaboraba en la construcción del clima de cada momento. Apenas eran unas escaleras en movimiento, o unos baúles, o una hilera de puertas, pero ningún objeto era innecesario y todo cumplía un rol. A eso se le sumaban los efectos especiales que sí eran más grandilocuentes, y, en esa pequeña astucia de contraposición, la atención quedaba enganchada en la magia: en los hechizos que eran estallidos, luces o llamaradas, en los dementores que volaban y sacaban almas, en los viajes en el tiempo, que comprimían el escenario, o en las transformaciones increíbles que se daban a partir de las pociones multijugo.

Nada estaba sobrecargado ni era un exceso, ni tampoco se privilegiaba la técnica por sobre el desarrollo de la historia o las actuaciones de los actores. Estas dos últimas cosas eran el verdadero corazón.

Y sin duda alguna, fueron los actores quienes, para mí, hicieron que le circulara sangre al espectáculo. Sus interpretaciones de los personajes fueron impecables. Quienes tienen los roles de Harry, Ron, Hermione, Ginny y Draco ofrecen una lectura de los personajes que conjuga perfectamente el tiempo que pasó desde que se los vio por última vez en las Reliquias de la Muerte y el espíritu original de cada personaje. Hermione es Hermione y Ginny es Ginny (¡la del libro, no la de la película!), y todos mantienen la frescura de sus interacciones. No son nuevas versiones, son ellos, más grandes, ya padres, ya adultos.

Y les ponen la vida entera a sus personajes.

Hubo dos escenas en concreto que me resultaron muy impactantes pura y exclusivamente por el modo en que los actores las llevaron adelante. La primera fue el encuentro entre Harry y el retrato de Dumbledore y la segunda, la más mortal y la que me hizo volver a deshacerme en lágrimas, la escena (¡grandes spoilers a continuación!) en la que los protagonistas ven cómo Voldemort asesina a Lily y James. Y como el asesinato no se muestra en escena y lo único que se ven son las reacciones de los personajes (¡qué guionistas astutos!), la audiencia se siente parte de ese dolor.

Pobre Harry.

Los nuevos personajes, especialmente Albus y Scorpius, están interpretados por jóvenes que saben darles vidas interesantes y facetas que los hacen muy reales. Fue muy entretenido conocerlos a medio camino de la historia y aprender sus rasgos. 

Me fui del teatro extasiada y con el corazón encendido: me había encontrado de vuelta con Harry, en su propia casa, y había vivido con él una nueva etapa de su vida; unas aventuras nuevas y completamente inesperadas. ¡Qué regalo inmenso!

El guión
Tiempo más tarde, ya de vuelta en Buenos Aires, me llegó el guión completo. Conocedora ya del final de la historia, mi desesperación por leerlo fue menor (es decir, en vez de leerlo en un día, lo leí en tres).

Tengo una impresión más marcada de la segunda parte por razones obvias. Sin embargo, ahora que leí todo, puedo terminar de armar una reseña más completa que, así y todo, no deja de ser altamente subjetiva, porque, seamos honestos, Harry Potter me encanta.

Dicho esto, acá me lanzo.

La historia me gustó pero no me encantó (¡todo tiembla!).

Tal y como dije antes, el desarrollo de los personajes está muy bien hecho y es muy respetuoso de sus caracterizaciones originales. Harry y los demás se mantienen como eran y desde ahí se los desarrolla en términos de los años que pasaron y los cambios que sufrieron. Así es como también se dan escenas muy ricas entre ellos, en las que apenas una línea habla mundos enteros (hay una, en particular, que me dibujó siete años de historia: "It is exceptionally lonely, being Draco Malfoy", le dice Draco a Harry, en una conversación intensa). A esto se le suma, además, que ciertos episodios recuperan temas que quedaron algo latentes y sin terminar de resolverse en la saga original. Por ejemplo, que Harry y Dumbledore puedan conversar más honestamente sobre lo que le significó a Harry el camino arduo que le dejó preparado Dumbledore.

El guión es muy fuerte en esas cuestiones y propone un entramado de vinculaciones, incluso las de padre-hijo que tiene mucho menos desarrollo porque implican a Albus y Scorpius, que son nuevos en este mundo, que se sostiene con fuerza y le da vida a la historia.

Y que la sostiene, porque luego, la trama, me pareció un poco traída de los pelos. 

Por momentos, la sensación general era que el conflicto de la historia estaba pensado por un fan entusiasta listo para inventar cómo seguir con las aventuras de Harry. De hecho, en algún punto, la trama se roza peligrosamente con la de A Very Potter Musical (si no se sabe de qué estoy hablando, se debe empezar mirando por acá). Y el punto más débil se alcanza, en mi opinión, cuando se revela la naturaleza del villano. Ahí sí me sentí dentro de un fanfic.

Sin embargo, como los personajes vibran y los intercambios y el trabajo de las vinculaciones es tan real, tan sentido y tan especial como en los libros previos, la trama no sólo se sobrevive sino que hasta se acepta. Más si uno esta tan listo para perdonarle cualquier cosa a Rowling como yo.

En términos generales, me resultó sumamente emocionante volver a leer estos personajes, verlos más grandes, más complejos, pero igual de encantadores y de nuevo entre varitas y capas. Fue un reencuentro, también, con la emoción del fanatismo irracional y con el placer de leer (y ver) una historia bien contada.

La emoción no se pasa y espero que logre encontrarse un lugar adentro mío donde pueda vivir para siempre y donde yo pueda ir a visitarla para seguir alimentando la alegría de las buenas historias.

Gracias, Jo. Seguiré esperando más, siempre.


28 jun 2015

Sobre The Raven Cycle

No sé si es de público conocimiento que la saga de The Raven Cycle, una tetralogía de Maggie Stiefvater, tiene una fama impresionante en el mundo angloparlante. 

Eso era intrigante, porque a primeras, la saga no parece demasiada cosa. Atestigüen el resumen del primer libro, The Raven Boys:
"Sólo hay dos razones por las cuales una no vidente vería un espíritu en la noche de San Marcos", dijo Neeve. "O eres su amor verdadero... o lo mataste". 
Hace frío en el jardín de la iglesia, incluso antes de que lleguen los muertos.
Todos los años, Blue Sargent se para al lado de su madre vidente mientras los que pronto van a morir caminan por allí. Blue nunca los ve - no hasta ese año, cuando un muchacho emerge de la oscuridad y le habla directamente a ella.
Su nombre es Gansey, y Blue pronto descubre que es un estudiante rico de la academia Aglionby. Blue tiene una estricta política sobre mantenerse alejada de los muchachos de Aglionby. Conocidos como los Chicos Cuervo, ellos sólo significan problemas.
Pero Blue se ve atraída a Gansey en una forma que no puede explicar. Él tiene todo - familia, dinero, buen aspecto, buenos amigos - pero está buscando algo mucho más grande. Está en una misión que ha involucrado a otros tres Chicos Cuervo: Adam, el becado que resiente todo el privilegio que hay a su alrededor; Ronan, el rebelde que oscila entre la desesperación y la ira; y Noah, espectador taciturno de todos los demás, que registra muchas cosas pero dice poco. 
Desde que tiene memoria, Blue siempre recibió la misma advertencia: ella le traerá la muerte a su verdadero amor. Nunca pensó que eso fuese un problema. Pero ahora, mientras su vida se entrelaza con el mundo extraño y siniestro de los Chicos Cuervo, ya no está tan segura.
No es demasiado, ¿verdad? Muchas oraciones que sugieren caídas estrepitosas en clichés.

Pero los rumores sobre la posible publicación en español de esta saga acá (cortesía de SM) hicieron que finalmente cediera y lo leyera.

Podríamos resumir mis impresiones sobre este libro: ya terminé el tercero y espero con locura la publicación del cuarto.

¡Qué increíble! Tuve que retractarme de todas mis primeras impresiones (sobre todo de la impresión que deja la lectura de esa sinopsis). The Raven Cycle es una saga exuberante y compleja, con un despliegue piscológico impresionante. No voy a hacer referencia a cada uno de los libros en particular (el primero es The Raven Boys, seguido de The Dream Thieves y, por último sólo por ahora, Blue Lily, Lily Blue), sino que esta suerte de reseña va a apuntar a lo que destaca a toda la saga en general.

En primer lugar, los temas.

Quizás es que justo esta saga toca todos los temas que me interesan (¡¡hablan en latín!!). Quizás es que realmente los desarrolla con inteligencia y novedad. Maggie Stiefvater se ubica en los bordes borrosos de la magia y lo paranormal y entrelaza mito y realidad con mucho sustento histórico y hasta teórico: líneas ley, psíquicos, auras, mitología celta, viajes espectrales, ladrones de sueños, y una versión grunge de un mago.

La autora trata todos estos tópicos con fuerza y decisión, abriendo un espacio propio y construyendo un universo aparte, que logra diferenciarse de las demás historias que ya han hablado de todo esto. Maggie logra construir clima, ambiente, un color propio para estos temas.

Y esto está estrechamente vinculado con la escritura, la prosa de Maggie, que, hablando liso y claro, es preciosa. Observen:
- "Mis palabras son herramientas infalibles de destrucción y no he venido equipado con la capacidad de desarmarlas". 
- "Cuando Gansey era educado, se hacía poderoso. Cuando Adam era educado, cedía el poder". 
- "Él era hermano de un mentiroso y era hermano de un ángel; hijo de un sueño e hijo de un soñador". 
- "Deseo y temor yacían uno al lado del otro en su corazón, cada uno afilando al otro".
Maggie tiene un estilo circular: no atacan la idea o el concepto que quiere desarrollar de frente, sino que se toma el tiempo de rodearlo, analizarlo, degustarlo. E ilustra ese camino con oraciones inverosímiles, que incluso a veces pueden sonar hasta pretenciosas. Pero logra el objetivo, transmitir ese concepto, ese sentimiento o emoción con una violencia que retumba.

Es esta prosa, sumada a una sabia elección de un narrador en tercer persona, la que construye unos personajes espectaculares.

Blue, la no vidente, al margen de la vida, con sed de algo más; Gansey, el rey cuervo, desesperado por darle sentido a su vida; Ronan, el nervio descubierto, con una herida tan grande como su imaginación; Adam, el abusado, el abandonado, el resentido; Noah, el que une, el que está perdido. Y toda la familia de Blue, colorida y original, con una tristeza subyacente; la familia de Ronan, tan perdida como él; los otros chicos de Aglionby; los personajes que se van sumando en la misión que tiene Gansey.

Cada uno es un entrelazado complejo de emociones, búsquedas, ideas, decepciones, esperanzas. Maggie los trabaja con el cuidado de un escultor, puliendo y abriendo capas cada vez más profundas. Y nunca se nos dicen cómo son, sino que se nos muestran, se nos revelan. Los libros se toman el tiempo para hacer foco en cada uno de ellos y para desarrollarlos con la justicia que merecen. Nadie es en esta saga el personaje secundario. 

The Raven Cycle es realmente una rareza. Maggie Stiefvater evita deliberadamente las escenas trilladas o las vueltas de tuerca esperables y se concentra en la psicología de los personajes y en cómo la magia y lo paranormal van afectándolos y transformándolos. Tengo la sensación de que estos libros me dejaron astillas adentro: así como en la historia la magia necesita entrar en vínculo con los personajes para vivir, la prosa y el desarrollo de la historia necesita del lector para terminar de evocar las emociones que quiere transmitir. Y, después, deja esas evocaciones por largo rato.

No sé si esta reseña alcanza, pero lo que quiero decir es: qué saga poderosa.


6 may 2015

Reina roja

Red Queen (Red Queen, #1), Victoria Aveyard, 2015. Orion.
Los Rojos, gente común, afectados por la pobreza, viven bajo el dominio de los Plateados, guerreros de élite con poderes semejantes a los de los dioses.
Para Mare Barrow, una chica Roja, parece que nada va a cambiar. Sin embargo, un día se encuentra trabajando en el Palacio Plateado, en el centro mismo de aquellos que ella odia, y pronto descubre que, a pesar de su sangre roja, ella posee un poder mortal propio, uno que amenaza con destruir el control Plateado.
Pero el poder es un juego peligroso, y en este mundo dividido por la sangre, cualquiera puede ganar.
Red Queen era uno de los libros que quería leer desde principio de año. Le hacían publicidad diciendo cosas como "es X-Men pero en un mundo de fantasía" o "poderes telepáticos y Game of Thrones". Descripciones espectacularmente originales, sí. Pero, más allá de eso, el libro parecía tener resonancia (buena y mala, pronto se armó una lucha de bandos).

Es que Red Queen es eso, lo mejor y lo peor de la literatura juvenil extranjera de este género.

Porque por un lado presenta la Trama: una chica joven emerge de los márgenes de la sociedad y descubre que es diferente cuando conoce a un extraño que justo resulta ser el príncipe y él le da una Oportunidad. En su primer día de trabajo, en medio de un súper evento, esta chica descubre que tiene Poderes Únicos Increíbles y eso la transforma en Alguien Especial y Peligroso. 

Y no sólo eso. Tenemos a la Chica Popular y Enemiga en la corte. Al Segundo Interés Romántico. Al Aún-Amigo-Pero-Posible-Tercer-Interés-Romántico; al Mentor Misterioso; al Líder Temerario de la Inminente Rebelión; a un Malo Medio Psicópata; al Traidor Inesperado.

En fin, ¡todo!

Y el problema radica en que la novela no hace grandes esfuerzos por darles una nueva lectura, un nuevo orden a estos elementos. Toda la primera mitad del libro es un camino liso y llano, esperable y ya gastado por todos estos estereotipos. 

Sin embargo, así y todo, y como han comprobado los primeros libros juveniles que hicieron uso de estos elementos, Red Queen funciona. ¿Bien? No del todo. Pero lo suficiente para generar intriga e instigar a terminar el libro. Atrapa. En mi opinión, porque al menos introduce superpoderes copados a la mezcla adolescente y algo de manipulación en pos del poder.

Red Queen es un "ya vi esto en otra parte" constante. Nada sorprende, nada desconcierta demasiado. Sólo intriga lo suficiente para llevar al lector hasta el final (a veces con más entusiasmo, otras con menos). Una lectura pasajera que, ojalá, traiga algo más interesante en la continuación.




26 dic 2014

Heredera de fuego

Heredera de fuego (Trono de cristal, #3), Sarah J. Mass, 2014. Bloomsbury USA Children's.
Perdida y rota, lo único que pueden pensar Celaena es en vengar la muerte de su amiga más querida; como la asesina oficial del rey de Adarlan está condenada a servir a ese tirano, pero él ya va a pagar por lo que hizo. Cualquier esperanza que Celaena tenga de destruir al rey reside en las respuestas que se encuentran en Wendlyn.
Sacrificando su futuro, Chaol, el capitán de la guardia del rey, ha enviado a Celaena allí para protegerla, pero los demonios más oscuros de la asesina habitan en el mismo lugar. Si ella logra superarlos, se convertirá en la amenaza más grande para Adarlan, y en su enemigo más fuerte.
Mientras Celaena aprende sobre su verdadero destino, los ojos de Erilea están en Wendlyn, donde una fuerza brutal se prepara para tomar los cielos. ¿Encontrará Celaena la fuerza no sólo para ganar sus batallas interiores sino también para luchar una guerra que enfrentará sus lealtades y vínculos?
Empecé a leer esta saga hace un montón, y nunca reseñé el segundo libro porque siempre se puede ser un desastre. Así que con esta breve reseña recapitularé lo (poco) que recuerdo del segundo libro, para aliviar la culpa.

El primer libro (de este sí existe una reseña) presentaba una historia lineal, con tópicos comunes que, de pronto, en los últimos dos o tres capítulos, se daban vuelta por completo. Lo que parecía una historia básica de una aventura en la corte se vuelve el anuncio de una historia de origen de una gran heroína. Así, con esa vuelta de tuerca, el segundo libro comienza juntando los cabos que habían quedado apenas anunciados.

El segundo libro se transforma en la historia de la deconstrucción de la protagonista, Celaena. Se descubre más de su pasado, se revela un destino prometedor y todo se cae a pedazos cuando una serie de eventos brutales deja a Celaena emocionalmente arruinada.

Y acá entramos en el tercer libro, donde todo, una vez más, se da vuelta y, ¡qué bien que le sale a la autora! Porque desde un principio toma opciones osadas: separa a los protagonistas y los manda a las dos puntas más extremas del mundo, habilitando entonces una historia enorme y con múltiples puntos de vista (¡que nunca cansan!); introduce a un nuevo personaje de otra raza, con otras aspiraciones y lo mezcla en la tramoya política que se está develando; establece unos flashbacks pesados que levantan la historia y la hacen más épica... La lista podría continuar.

Sarah J. Mass tiene un don muy raro en medio de tanta literatura juvenil en inglés: puede tomar los estereotipos de las historias fantásticas y retorcerlos un poco más para que traigan un aire nuevo en medio de tanto vicio literario.

La historia se vuelve grande, el anuncio de una revolución y una nueva era, el inicio del cumplimiento de un destino,wow).
y a este libro le toca narrar uno de los momentos más difíciles de lograr: el momento en que el protagonista asume quién es, supera los límites interiores impuestos o autoimpuestos y se lanza con todo a reclamar su lugar en el mundo. Sarah J. Mass lo hace bien, con profundidad, con emoción cruda y aprovechando para seguir construyendo un personaje muy multifacético (y seguir sumando personajes con nombres raros,

Realmente todavía no sé si esta saga se me volvió la lectura culposa/placentera de este año u objetivamente Sarah J. Mass está logrando una saga fuerte, original y muy, muy atrapante. Quizás un poco de ambas.



11 oct 2014

La sangre del Olimpo

The blood of Olympus (Héroes del Olimpo, #5), Rick Riordan, 2014. Disney-Hyperion.

A pesar de que la tripulación griega y romana a bordo del Argo II ha hecho un gran progreso a lo largo de sus aventuras, todavía parecen estar lejos de lograr derrotar a la madre tierra, Gaia. Sus gigantes se ha despertado -todos- y son más poderosos que nunca. Deben ser detenidos antes de la fecha en la que Gaia planea sacrificar a dos semidioses en Atenas. Ella necesita su sangre - la sangre del Olimpo - para poder despertar. 
Los semidioses tienen cada vez más visiones sobre una batalla terrible en el Campamento Mestizo. La legión romana del Campamento Júpiter, conducida por Octavian, está casi a un tiro de ballesta. Y si bien es tentador llevar el Partenón de Atenea a Atenas para usar como arma secreta, los amigos saben que la inmensa estatua debe estar en Long Island, donde podría detener la guerra entre los dos campamentos. 
El Partenón de Atenea irá al oeste; el Argo II, al este. Los dioses, que todavía sufren un desorden de personalidades múltiples, están incapacitados. ¿Cómo podrá un grupo de semidioses jóvenes sobrevivir al ejército de gigantes de Gaia? Aunque sea peligroso ir a Atenas, no tienen otra opción. Ya han sacrificado demasiado. Y si Gaia despierta, entonces el juego habrá terminado.

¡Llegó! ¡El último libro! Después de años de leer aventuras sobre Percy, llegó la última posibilidad de verlo en acción. Por supuesto que entonces hay una miríada de sentimientos encontrados y ganas simultáneas de llorar y alegrarse. Voy a tratar de hacer esta reseña lo más clara posible.

Dicho esto, me parece necesario recapitular que la saga Héroes del Olimpo viene preparando un terreno épico, de magnitudes inmensas y con desafíos enormes (muchos protagonistas, con intenciones de contar todas sus historias de origen y dar cuenta de sus procesos de crecimiento; personajes que vienen arrastrando pasados conocidos de la saga previa, etc.). Las expectativas fueron alcanzando proporciones inalcanzables en los dos libros previos, La Marca de Atenea y La Casa de Hades. Y quizás es por eso, porque se volvieron inalcanzables, que este libro no llegó a ser el final que esperaba.

En la fórmula, La sangre del Olimpo funciona, cumple, conquista. Pero un libro que es parte de una saga que apela tanto a las emociones y las complejidades de los personajes, un libro que, además, es el último de una saga que empezó, quiérase o no, en El ladrón del rayo, no puede quedarse solamente en el cumplimiento de una fórmula.

El libro se sostiene en una estructura básica que venía perfilándose en las novelas anteriores: cambios organizados en los puntos de vista que dan cuenta de diversas mini aventuras donde dos o tres semidioses tienen la oportunidad de lucirse, debatir sobre sus problemas y avanzar un poco más en la definición final de sus personalidades. Los personajes se van alternando, todos son sometidos a pequeños desafíos que en ningún momento suponen un riesgo considerable y todos vuelven después al fondo del escenario. 

Repito, funciona, y es necesaria e inevitable dada la cantidad de personajes principales que se acumulan (Percy, Annabeth, Leo, Jason. Piper, Hazel, Frank, Reyna, Nico, ¡uf, un montón!, más un plus de personajes secundarios que también necesitan algunas expansiones en sus historias), pero hace que la novela, como total, pierda fuerza.

De esto se desprenden los puntos de vista elegidos para narrar la historia. 

Nuevamente, funcionan bien, porque son coherentes considerando las dos historias paralelas que Riordan necesita contar (algunos que vayan para Atenas, algunos que vayan para el Campamento Mestizo) y porque dan espacio a personajes que en las novelas anteriores habían quedado relegados al fondo (Jason, Piper, Reyna, Nico, Leo). Pero de esta forma no se deja volver a escuchar las voces de algunos personajes que venían con desarrollos importantes, personajes que en este libro quedaron como parte del elenco de fondo.

¡Y esto es comprensible, porque son personajes que en La Marca de Atenea y La Casa de Hades se habían robado el show! Pero, siendo este el último libro, el cierre de una historia que se viene escuchando hace años y que viene sumando piezas densas y complejas, da mucha pena no encontrarlos, no escucharlos de forma directa y no saber qué es lo que están sintiendo.

Y acá el gran problema, para mí, son Percy y Annabeth. Ellos son bien protagonistas no sólo de los libros anteriores sino de toda la saga anterior, entonces es lógico que en este libro se desplacen para darle lugar a los demás (en una serie con tantos, tantos personajes, donde interesa que todos se vuelvan protagonistas, no hay otra chance más que dejarlos de lado un rato). ¡Riordan lo sabe, Riordan lo dice!

Pero la realidad es que ambos alcanzaron un nivel de protagonismo tan estelar y nosotros (o, bueno, yo) lectores estamos tan acostumbrados a ellos, que resulta desconcertante, vacío, no poder escucharlos.

Es como dejar de hablar con un amigo con el que te llevabas muy bien y al que conocías mucho y de pronto ver que sube una foto a Facebook haciendo cosas de la que no podés ser del todo partícipe (bueno, no sé si está comparación es productiva, pero la sensación general es esa: pérdida).

Y por último, tengo que ser un poco crítica con el final y el desenlace de la historia.

El conflicto se viene construyendo desde hace muchos libros. La magnitud de la gravedad de lo que están haciendo y del lío que se les viene (Gaia, diosa primordial, Gaia la que propuso matar a Urano, Gaia la que planeó el primer asesinato en la historia de la humanidad, Gaia la diosa de toda la tierra, despertando) se profundizaba y se volvía cada vez más apocalíptico. Y este libro, en su fórmula maquínica correcta, no alcanza el nivel de locura que venía prometiendo.

La batalla final y el enfrenamiento épico no se vuelven épicos. La solución es rápida, los riesgos nunca son demasiados y, como siempre, quizás esta vez más que nunca, sabemos tácitamente que a nadie le va a pasar nada (aunque se nos venga diciendo lo contrario en toda la novela). Se pierde el factor Martin* de forma estrepitosa y la adrenalina cae como montaña rusa. El final es un mimo, una caricia que no viene a consolar nada, porque en ningún momento se perdió nada.

Lo que la novela mantiene inamovible es el tono jocoso y las interacciones desopilantes que, por lo general, incluyen a Percy. En ese sentido Riordan es fiel a su estilo y continua mezclando la mitología con cuestiones y expresiones bien contemporáneas.

Entonces, ¿es un libro entretenido? ¿Logra saciar la necesidad de saber qué pasa con estos personajes, cómo se cierran algunas historias muy abiertas, qué pasa después del apocalipsis que se viene anunciando hace tanto? Sí, por supuesto. La lectura es adictiva, como siempre; las ansias por saber qué pasa no se van nunca; el anhelo de escuchar qué piensan los personajes, qué dicen, cómo resuelven las cosas, se mantiene firme. El libro funciona, su fórmula tiene éxito. Pero, en mi opinión, un libro como este, que viene construyendo tanto durante tanto tiempo, no puede descansar sólo en una fórmula que permita cerrar de forma redonda las cosas que habían quedado abiertas.



Cerrada esta reseña (¡qué difícil reseñar esto, cuántas cosas para decir y con cuántas me quedo dando vueltas todavía!), una nota de color y de ánimos es que, al final del libro, se anuncia la nueva saga de Riordan:

"Magnus Chase siempre fue un niño con problemas. Desde la misteriosa muerte de su madre, él ha vivido solo en las calles de Boston, sobreviviendo gracias a su astucia y manteniéndose un paso adelante de la policía. Un día, un tío que nunca había conocido - y que su madre le había dicho que era peligroso - logra ubicarlo. Su tío le dice un secreto imposible: Magnus es el hijo de un dios nórdico. Los mitos vikingos son ciertos. Los dioses de Asgard se están preparando para la guerra. Trols, gigantes y monstruos aún peores se están despertando para el apocalipsis. Para prevenir el Ragnarok, Magnus debe buscar en los nueve mundos un arma que se perdió hace miles de años. Cuando un ataque de los gigantes de fuego lo obligue a elegir entre su propia seguridad y la vida de miles de inocentes, Magnus tomará una decisión fatal. A veces, la única forma de empezar una vida nueva es morir..."




¡Más dioses! ¡Más personajes! ¡CAOS!
No sé nada más que lo que propone la sinopsis, pero lo que puedo intuir (porque alguna pista sutil da La sangre del Olimpo y porque algo mencionó Riordan muy al pasar) es que Mangus Chase tiene algún tipo de vínculo con Annabeth Chase.
Odio ser tan predecible, pero eso es todo lo que necesito saber para anotarme en esta nueva locura.


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*Factor Martin: Inspirado en G.R.R. Martin y sus tragedias en Juego de Tronos, me parece que esto me puede funcionar como concepto aplicable a la literatura en general. Es el nivel (masivo o no) de inseguridad que genera un libro sobre la certeza que tienen los lectores de que los personajes van a sobrevivir y van a salir enteros de sus aventuras. Riordan, en este caso, lo mata.




14 sept 2014

Dioses griegos de Percy Jackson

Percy Jackson's greek gods, Rick Riordan, 2014. Disney Hyperion.

"Un editor de Nueva York me pidió que escribiera lo que sé de los dioses griegos y le dije, '¿Podemos hacer esto de forma anónima? Porque no necesito a los olímpicos enojados de nuevo'. Pero, si te ayuda a conocer a los dioses griegos y a sobrevivir un encuentro con alguno de ellos, entonces supongo que escribir todo esto será mi buena acción de la semana" 
Así comienza este libro, en el cual el hijo de Poseidón le agrega su propia magia - y comentarios sarcásticos - a los clásicos. Percy explica cómo fue creado el mundo, y luego les da a los lectores su mirada personal sobre quién es quién en el mundo de los dioses, desde Apolo hasta Zeus. Y Percy no se guarda nada: 'Si te gustan las películas de terror, baños de sangre, mentiras, robos, traiciones y canibalismo, entonces seguí leyendo, porque definitivamente esta fue la Edad de Oro para todo eso'.

Vamos a asumir que ese va a ser el título que le van a dar a este libro una vez que lo traduzcan. Por otro lado, vamos a ponerle un apodo y llamarlo Dioses griegos.

No sabía que este libro existía o iba a existir hasta dos días antes de su publicación. Estaba investigando el twitter de Riordan y vi el anuncio mega gigante de este libro: la historia de todos los dioses griegos (de los doce más importantes) narrada por Percy. ¿Qué podía ser mejor que una pasada por toda la historia del universo griego a través de los ojos de Percy?

Dioses griegos es exactamente eso, una revisión de la historia del mundo según la mitología griega (desde la creación de la tierra y el surgimiento de los cielos hasta el origen de los animales y la construcción de las ciudades griegas más famosas), que queda teñida por la voz de Percy. Y ese es quizás su encanto.

Una vez leída la saga de Percy (o, aunque sea, el primer libro), Percy queda instalado como un narrador con una voz muy particular y potente. Adolescente, desinteresado y a veces hasta confundido, Percy narra y describe lo que ve sin demasiada objetividad. Así es como en este libro él opina sobre el accionar de los dioses y da explicaciones graciosas y comprensibles sobre comportamientos bizarros (como comerse a los hijos, casarse con un hermano y gestar a un bebé en una pierna), comunes en los mitos griegos.

Percy llena las descripciones de los dioses con comportamientos modernos e interpreta actitudes de la antigüedad en clave de costumbres contemporáneas: "- ¡Boxers de G.I. Joe! -, gritó Apolo. - [...] Los dioses no podían parar de reírse. Pronto estaban rodando en el suelo, secándose las lágrimas y sacando fotos con sus teléfonos para postear en Tumblr".

Los dioses, entonces, tienen celulares, compran por internet y chusmean como adolescentes. Además, Percy entretiene y distrae (porque él mismo está distraído): "Él era también el dios del (respirá profundo) comercio, lenguajes, ladrones, hamburguesas con queso, engaños, oratoria, banquetes, hamburguesas con queso, hospitalidad, perros guardianes, augurios, gimnasia, competiciones atléticas, hamburguesas con queso, hamburguesas con queso y del decir la fortuna con dados. Okey, tiré lo de las hamburguesas con queso para ver si estabas prestando atención. Además, tengo hambre" (Hay muchas citas muy irreverentes, pero hago una selección casi aleatoria, para poder mostrar cuál es el tono).

Todos estos recursos que Riordan utiliza sin agotar acercan las vidas de los dioses griegos les dan un giro, porque transforman a los dioses en personajes con motivaciones y comportamientos más humanos.

En medio de todos estos mitos adaptados, Percy hace breves, brevísimos comentarios a sus encuentros con estos dioses y criaturas que sirven de referencias veladas a sus aventuras en las novelas. Estos comentarios se transforman en bisagras interesantes porque anuncian con sutileza que todo esto en realidad nos interesa porque Percy y sus amigos son parte de este mundo.

Riordan es astuto y presenta un libro útil para introducir a jóvenes lectores al complejo y revoltoso mundo de los dioses griegos (y lo hace con sumo respeto y con mucho cuidado profesional, porque jamás altera hechos de los mitos y, cuando el mito es demasiado opaco o tiene muchas versiones, él hace explícita la selección de alguna de estas versiones) desde una mirada juvenil y actual mientras se apropia de todas estas historias y este mundo y lo introduce a su propio mundo, el de Percy Jackson.







29 jul 2014

¿Por qué Buenos Presagios es una novela tan buena?

Esto no es una reseña. Bueno, quizás sí, pero ya el título anuncia una conclusión y no puedo prometer objetividad. Tal vez haya incongruencias, o escenas cuestionables, o errores infiltrados en esta novela pero yo hoy acá no voy a poder detectarlos. No creo que nunca vaya a poder.

Leí Buenos Presagios hace más de un año y hay cosas que todavía me dan vueltas en la cabeza como si acabara de dar vuelta la última página. Mi pregunta, entonces, es: ¿Por qué todavía me acuerdo de cosas de esta novela? ¿Para qué uso mi memoria? ¿Por qué no puedo recordar teléfonos y sí los nombres de estos personajes? ¿Por qué Buenos Presagios es un libro tan bueno? 

Empecemos con una sinopsis para orientar a quienes no sepan (!) de qué libro estamos hablando:
Según Las buenas y acertadas profecías de Agnes Nutter, bruja (el único libro de profecías completamente acertado del mundo, escrito en 1655, antes que ella explotara), el mundo terminará un sábado. El próximo sábado de hecho. Justo antes de la cena. 
Así que los ejércitos del Bien y el Mal se están juntando, Atlantis está emergiendo, las ranas están cayendo, los ánimos se están prendiendo fuego. Todo parece ir de acuerdo al Plan Divino. Excepto un ángel un poco quisquilloso y un demonio de vida ligera - ambos han vivido entre los mortales de la Tierra desde El Principio y se acostumbraron a sus modos de vida -, que no están esperando con tantas ansias el Apocalipsis inminente. 
Y alguien parece haber confundido al Anticristo...
Buenos Presagios es la historia del Apocalipsis, un niño anticristo, un ángel y un demonio que se alían para detener todo y el caos que inevitablemente se desata por todas partes. Sus autores, nada menos que Neil Gaiman y Terry Pratchett, presentan una sátira exquisita sobre el fin del mundo, el mal en la tierra y la locura de los hombres.

Muy bien, ¿qué es lo que me enloqueció tanto de este libro?

Dejando de lado la respuesta fácil y poco amable (¡¡todo!!), señalo en primer lugar a los personajes, que van desde un bebé - El Adversario, Destructor de Reyes, Vástago de Satán, Señor de las Tinieblas - hasta la propia voz de Dios - un Metatrón un poco confundido. Gaiman y Pratchett no dejan títere con cabeza y se divierten diseñando personajes atípicos, con gustos muy particulares y marcados, que se mueven por deseos fuertes. 

El libro presenta un arco iris de criaturas humanas y celestiales muy complejas que, sin embargo, son completamente accesibles: Crowley, el demonio protagonista, es la serpiente que tentó a Eva y, sin embargo, es presentado como "An Angel who did not so much Fall as Saunter Vaguely Downwards" (en un intento desesperado por traducir esto siendo fiel a la sátira: "un ángel que no cayó sino que más bien paseó vagamente hacia abajo"); los cuatro jinetes del Apocalipsis, Guerra, Hambre, Polución y Muerte, se transforman no en unos espectros incorpóreos y horrorosos sino en un grupo de rarezas que buscan al Anticristo y tienen más de un problema en el camino. Por ejemplo, hay una confusión de nombres y varios cambios y se suma a ellos un personaje con crisis de identidad:
"Muerte, Hambre, Guerra y Polución continuaron pedaleando hacia Tadfield. Y Lesiones Corporales Graves, Crueldad Hacia los Animales, Cosas que no Funcionan Bien Incluso Después de Golpearlas, pero secretamente Cerveza sin Alcohol y Gente Muy Cool viajaba con ellos."
Y Muerte habla en mayúsculas, como si sus diálogos fueran puros gritos, o puros pensamientos:
"NO LO VEAS COMO 'MORIRSE', dijo Muerte, PENSALO COMO UN IRSE TEMPRANO PARA EVITAR EL TRÁFICO."
La escritura es otra maravilla. Gaiman y Pratchett abarcan los temas más disímiles y más trascendentales de la historia de la humanidad y de las dudas existenciales con sencillez y, sobre todo, humor. La muerte, el sentido de la vida, las preocupaciones y los sueños y deseos tienen su lugar y tienen su tratamiento desfachatado e, increíblemente, acertado:
"Puede ayudar a entender los asuntos humanos dejar en claro que la gran mayoría de los triunfos y tragedias de la historia son causados no por la gente que es fundamentalmente buena o fundamentalmente mala sino por la gente que es fundamentalmente gente."
"Potencialmente malo. Potencialmente bueno también, supongo. Sólo esta enorme potencialidad poderosa esperando tomar forma."
"El futuro vino y se fue de la misma forma levemente desalentadora en que lo hacen los futuros."
El libro es un festín de miradas particulares sobre temas universales, de interpretaciones libres de frases y dichos inalterables y de personajes que, en medio de la debacle del mundo, encuentran lugar para cuidar libros, escuchar un casette de Queen o jugar con sus amigos.

Hay mucho para decir de Buenos Presagios y las cosas se me agolpan en la cabeza y me da ganas de escribir otra lista infinita de citas geniales. Pero, lo que realmente hace que este libro sea tan bueno, es que todas estas cosas juntas funcionan -y funcionan perfecto- y presentan una historia poco convencional, que apunta a romper con estereotipos y miradas dramáticas, y muy particular de un suceso que, en realidad, suele ser ser encarado con otro tono.

No sé si esto sirve como reseña (quizás en un par de meses o años vuelva a armar una entrada sobre "¿por qué Buenos Presagios es una novela tan buena?, volumen 2" y acá estemos todos de vuelta leyendo citas sobre el Anticristo), pero lo que sí espero es que sirva para entusiasmar y señalar que este libro definitivamente merece ser hojeado.



Nota: Leí el libro en inglés y todas las citas son traducciones mías (espero que no demasiado infieles a la naturaleza del libro). Agnes Nutter aparece traducida en el oficial como Agnes la Chalada, pero yo no puedo con eso y opté por dejarle el nombre en inglés (sí, "nutter" en inglés significa chiflado, pero sigue sonando mejor en inglés porque sugiere que, no sé, se le saltaron las nueces de la cabeza).





5 abr 2014

Deathless

Deathless, Catherynne M. Valente, 2011. Tor Books.
Koschei el inmortal es al folklore ruso lo que el demonio o las brujas malvadas son para la cultura europea: una figura amenazante, el villano de incontables historias que han pasado de generación en generación a lo largo de los años. 
Una vez que Koschei rapta a Marya de su hogar en San Petersburgo-Petrogrado-Leningrado, Marya Morevna comienza su transformación de niña inteligente de la revolución hacia una mujer digna de casarse con Koschei y, luego, hacía la mujer que lo hará caer. En el medio aparecen elfos soviéticos, desafíos mágicos, secretos y burocracia, y juegos de lujuria y poder. Deathless es un choque de historia mágica e historia actual, de revolución y de mitología, de amor yde  muerte, que revive el mito ruso con una nueva e impactante encarnación.

Deathless es una novela muy reciente de Valente que, justamente, lo que hace es reinventar el cuento de hadas de Koschei, el inmortal -o "el que no muere" o "no tiene muerte", deathless es una palabra de traducción compleja e interesante-. El cuento original está narrado desde el punto de vista de Ivan, un hombre que se casa con Marya, una princesa guerrera, que luego es raptada por Koschei. Ivan entonces sale en busca de su esposa y termina sumergiéndose en un mundo maravilloso, que le impone pruebas para recuperar a su esposa y derrotar a Koschei.

La novela de Valente toma otro camino: es la historia de Marya Morevna, en primer lugar, y, luego, de Koschei, la magia, Rusia y la guerra.

Valente parte de Marya y narra cómo es su primer encuentro con la magia -la curiosidad, la sed de ver el mundo de otra forma, el hastío de la realidad- y cómo eso la lleva a imaginar, esperar y vaticinar un encuentro inevitable con Koschei. 

Una vez que Marya parte, el mundo cambia: ella se traslada al País de la Vida (y ocurren allí una suerte de ritos de iniciación y pasaje de la niñez a la adultez muy intensos) y la novela se llena de personajes míticos rusos: Baba Yaga, Viy, elfos, pájaros de fuego, tsares y tsarinas, etc.

La historia es sumamente interesante y podría pasarme toda una noche analizándola y desarmándola en detalles y datos de color, así que voy a proseguir a detallar porqué esta historia funciona y porqué no lo hace.

En primer lugar, Catherynne Valente escribe como si las musas griegas estuvieran susurrándole las palabras indicadas al oído constantemente. Su escritura es etérea y sólida, evoca imágenes, sonidos, aromas, sabores, y dibuja sangre y cadáveres. Valente se vale de repeticiones y grandes metáforas para dibujar una Rusia en colapso y un País de la Vida que no es tan hermoso como se anuncia. La novela está llena de párrafos dignos de ser citados y transcritos en pósters para colgar en todas partes. Creo que desde La Ladrona de Libros que no me encontraba con una prosa tan bonita y pulida.

Otro gran logro de Deathless es la vinculación que hace entre la historia de Marya, la guerra entre los Países de la Vida y de la Muerte y la historia rusa. Las situaciones y conflictos que va viviendo Marya encuentran un eco en la realidad rusa que a lo largo de la novela colapsa y se torna en una imagen espectral y gris del propio decaimiento de Marya. Los límites entre el mundo real y el fantástico se borronean de forma tan precisa y sutil que resulta imposible pensar en una Rusia independiente del País de la Vida y de la Muerte. Catherynne sabe rearmar la historia rusa y traer una nueva faceta del folklore ruso.

Marya Morevna es otro hallazgo. Deathless es una novela sobre su vida, su desarrollo, su caída, su alzamiento. Es la historia de esta niña-mujer-reina-guerrera que sufre, elige mal, se equivoca, se desgarra el corazón, se enamora, se vuelve a enamorar, es egoísta, es despreciable, es compasiva, es débil, es fuerte. Marya es un personaje complicadísimo, y llegan momentos de la novela donde, incluso, resulta insoportable el exceso o la ausencia de motivos que impulsan a Marya a actuar de una forma u otra.

Pero, así y todo, Deathless se pierde en su propia historia. La escritura de Valente y los personajes se pierden en una oscilación eterna entre escenarios y momentos que hace que la atención decaiga. Asumo que, como el material original es un cuento de hadas que, como todos los cuentos de hadas, no posee una trama demasiado compleja o elaborada, Valente se vio obligada a rellenar los espacios en blanco y, en el medio, la trama central perdió forma. Creo que, con un par de páginas menos y un desarrollo más conciso de los eventos de la novela, Deathless podría haber sido una historia de cinco estrellas.



Extra: Internet es fan de los cuentos de hadas y Deathless ha recibido una atención impactante. Esto dio lugar a muchísima creatividad: Existen cientos de mixes en 8tracks que vuelven a relatar la historia pero a través de la música (acá recomiendo un par, pero si escriben "deathless" en la búsqueda, van a aparecer más: "death hath no dominion", "deathless", "volchitsa"), y grandes obras de arte de los fans: "her hair", "marya morevna".



16 feb 2014

Trilogía de El Castillo Ambulante

Este verano decidí leer El Castillo Ambulante porque la película me encanta y sabía que si Miyazaki había elegido esta historia para llevarla al cine, el libro tenía que ser brillante. No planeaba leer toda la trilogía, pero el primer libro me enamoró de tal forma que en unos pocos días me había terminado los tres.

Hay muchas cosas que atraviesan toda la trilogía, así que decidí hacer una reseña global, y pequeñas referencias a cada uno de los libros, para ahorrar tiempo y decir cuánto disfruté de estos libros una sola vez.

Diana Wynne Jones hace algo con estos libros que no había visto en ninguna otra saga fantástica: se apropia de la magia y de los elementos fantásticos y los mueve y deforma a su gusto. Mientras leía los libros, me acordé de algo que escribió Neil Gaiman en su blog hace poco: 
Hay algo que pasa en Hollywood. Cuando entregás un guión sobre una historia que tiene magia, la gente del estudio dice "No terminamos de entender... ¿podés explicarnos las reglas? ¿Cuáles son las reglas acá? La magia tiene que tener reglas". A veces, cuando me dicen eso, yo les respondo que, sí, seguro que tiene reglas, así como la vida también tiene reglas, pero que no me dieron el libro de las reglas de la vida cuando nací, y que trato de descubrirlas mientras avanzo, y que estoy seguro de que pasa lo mismo con la magia; y a veces les explico que, sí, la magia tiene reglas, y que si leen el guión de vuelta con cuidado se van a poder dar cuenta de cuáles son; y a veces suspiro y pongo una línea acá y otra allá que deletree las cosas con claridad y diga, SÍ, ESTAS SON LAS REGLAS, NO TENÉS QUE PRESTAR ATENCIÓN EN REALIDAD, y todo el mundo está contento. (fuente)
La magia tiene reglas, y a veces están explicitas y hay personajes que las explican o libros que enuncian las leyes que rigen ese mundo, y otras veces están, pero implícitas. En los libros de Diana, la magia tiene reglas, pero son unas reglas tan irregulares y atípicas, que da la sensación de que no hay nada que regule nada. Y me da la impresión que Diana hizo como Neil, empezó a escribir a ver qué reglas le mostraba la historia.

La fantasía tiene tal presencia en esta trilogía que se vuelve una entidad en sí misma. No es un instrumento de los personajes o un secreto que sólo conocen los hechiceros. La magia es caprichosa, abierta, irregular, dinámica, inesperada y para todos. Los personajes se mueven siguiendo el movimiento de la magia y a veces, sólo a veces, la magia se mueve según los personajes.

La tela del mundo de Diana está tejida con magia, y los personajes son mitad realidad, mitad fantasía. Ambas esferas están tan intrincadas que no se puede pensar una sin la otra.

Esto, por supuesto, hace que los personajes de esta trilogía sean deliciosos. Pero vamos de a poco con cada historia.

El Castillo Ambulante (El Castillo Ambulante, #1), Diana Wynne Jones, 2001. Greenwillow Books.
Sophie tiene la mala suerte de ser la mayor de sus hermanas, destinada a fallar miserablemente si trata de dejar su hogar para buscar su destino. Pero cuando, sin querer, atrae la ira de la Bruja del Páramo, Sophie es transformada en una anciana arrugada. Su única oportunidad de romper el hechizo está en el castillo ambulante de las colinas: el castillo del mago Howl. Para deshacer el encantamiento, Sophie debe tratar con el caprichoso Howl, lograr un pacto con un demonio de fuego y encontrarse con la Bruja del Páramo. En el camino, Sophie descubrirá que hay más en Howl -y en ella- de lo que se ve a simple vista.
La historia es bastante semejante a la que animó Miyazaki, pero, como siempre, el libro tiene mucha más profundidad. 

El destino, el éxito, la fama, la amistad, la confianza en uno mismo y la forma en que afecta la mirada del otro son temas que dan vueltas en esta historia, y lo hacen a través de una prosa liviana y llena de giros y líneas de diálogo vívidas y graciosas. Diana no cae nunca en frases trilladas o giros esperables en la trama. Cada página trae sorpresas y todas dejan un gusto agradable.

Sophie, Howl, Calcifer y los personajes secundarios son coloridos y vivaces. Sophie y Howl están marcados por personalidades abrumadoras y resquebrajadas con defectos y límites que lo único que logran es enamorar más al lector. Diana, además, tiene una forma muy especial (muy real, en realidad; es difícil encontrar mujeres como las de esta trilogía) de escribir personajes femeninos.

El Castillo en el Aire (El Castillo Ambulante, #2), Diana Wynne Jones, 2001. Greenwillow Books.
Lejos, al sur de la tierra de Ingary, vivía en la ciudad de Zanzib un joven y no muy próspero mercader de alfombras llamado Abdullah, que amaba gastar el tiempo imaginando. Estaba contento con su vida y sus fantasías, hasta que un día un extraño le vende una alfombra mágica. 
Esa misma noche, la alfombra lo lleva a un jardín encantado. Allí, Abdullah conoce a una princesa hermosa, Flor-de-la-Noche, pero un djinn malvado la rapta y se la lleva ante sus propios ojos. Abdullah entonces se lanza a rescatar a la princesa, con su alfombra mágica y su inteligencia como únicos compañeros. Por ahora.
La sinopsis del libro no parece indicar que éste sea parte de la trilogía. Sin embargo, la historia parte de Abdullah y conduce de vuelta a Howl y a Sophie.

Nuevamente, Diana hace destrozos (en el mejor sentido, por supuesto) con la magia: alfombras que vuelan pero sólo cuando se las elogia, genios malhumorados y miedosos, castillos que cambian de forma; nada parece tener reglas y la magia hincha la historia con latidos sonoros.

La novela gira en torno del encuentro de culturas, los modales y las tradiciones y, si bien la historia de Abdullah es pálida en comparación con la de Sophie y Howl, juntas logran armar algo más grande: la historia de Ingary, de las guerras, de los pueblos y de este mundo fantástico y extraño. Esto da una perspectiva mucho más grande que la que se tenía en el primer libro.

Acá vuelven a aparecer muchos personajes conocidos, y se suman otros nuevos que engrosan las filas de los personajes bien escritos (hay, en especial, un grupo de princesas que Diana debe haber disfrutado mucho escribiendo porque son fantásticas).

La Casa de los Mil Pasillos (El Castillo Ambulante, #3), Diana Wynne Jones, 2008. Greenwillow Books.
Charmain Baker está enloqueciendo. Cuidar la pequeña casa de su tío William mientras él está enfermo debería ser fácil, pero el tío William es más conocido como el Mago Real Norland y su casa dobla el espacio y el tiempo. Su única puerta lleva a infinidad de lugares: las piezas, la cocina, las cuevas de las montañas, el pasado, etc. Cuando abre esa puerta, Charmain también se encuentra con un perro callejero increíblemente mágico, un joven aprendiz de mago un poco torpe y una caja con los documentos más importantes del rey, así como también con un clan de criaturas azules irritantes. En medio de una búsqueda real intensa, Charmain se encuentra con una hechicera muy intimidante llamada Sophie. Y si está Sophie, seguramente el mago Howl y el demonio de fuego Calcifer están cerca.
El final de la trilogía es caótico, mágico y espectacular.

La historia se centra en Charmain, una chica despreocupada, que vive en sí misma y para sí misma. Su encuentro con la magia es accidentado y no la deja muy impresionada. La casa de su tío, que burla las leyes de la física, parece fastidiarla más que asombrarla. A esto se le suma la presencia del aprendiz de mago, que lo único que hace es fastidiarla.

La novela toma otro camino y parte de la premisa del egoísmo y egocentrismo, y avanza hacia lo que significa salir de casa y de uno mismo y encontrarse con otros y otros que necesitan de uno. Es, como los otros libros de la trilogía, una nueva historia de autodescubrimiento y del descubrimiento del mundo a través de uno mismo.

Hay nuevos personajes, tan encantadores como los conocidos, pero los antagonistas de esta historia son realmente perturbadores y agregan tensión a la historia de la búsqueda en la que se ve envuelta Charmain. 

La historia de Ingary se expande y se complementa con cosas de la historia de Abdullah, y crece con la continuación de las vidas de Sophie y Howl (que cada vez se vuelven más graciosa y tierna).


La saga de El Castillo Ambulante es una brisa refrescante en medio de tantas historias que a veces se parecen demasiado. Diana Wynne Jones escribe con alegría e insolencia, creando personajes graciosos y complejos, llenando las páginas de los tres libros con historias adorables y mágicas, y conquistando lectores a cada paso. Una saga para tener en la biblioteca y leer y releer.

6 feb 2014

Puente

Puente, Márgara Averbach, 2008. Comunicarte.

Sin historias, no hay ningún mundo. Y esta historia es sobre dos mundos diferentes, separados por una grieta. 
En los días en que empezó la historia, el pueblo se alzaba a espaldas del Pozo Largo, como si el Pozo no estuviera ahí, como si no existiera. Se decía que, una vez, alguien había bajado hasta el fondo, pero era solamente una leyenda y, en la leyenda, nadie había vuelto a subir. No parecía una leyenda importante. En ese pueblo, hasta la noche del espanto, la vida de los nuevos parecía buena.

Ya había leído otros libros de Márgara y, después de tenerla de profesora en un seminario muy interesante, empecé a sospechar que cualquier cosa que escribiera me iba a gustar. Entonces, este año, dando vueltas en la feria del libro, me crucé con esta novela y, sin leer la contratapa, lo compré, porque sabía que de alguna forma el libro me iba a gustar.

Sí, me gustó (¡menos mal!). Puente toma los tópicos que sé que le interesan a Márgara (por sus otros libros, por sus clases, por sus exposiciones en congresos) y los pinta con otros colores y les da otros personajes.

Vientos de cambio, pueblos con historias y rondas, amores de miradas, naturaleza (abundante, viva, compañera), crecimientos, lenguajes, y vida, mucha vida.

Puente narra la historia de un pueblo azotado por una noche de acontecimientos terribles que se ve obligado a escapar. Los nuevos, los más jóvenes, desarrollan todo un plan que puede salvarlos pero que también implica muchos cambios y pasos nuevos.

La historia del puente se teje sobre otras historias y otras inquietudes que descubren los personajes a lo largo de la novela y que están llenas de sentimientos profundos, sencillez y claridad. Nuevamente, Márgara escribe con palabras que parecen latir y moverse como las hojas de los árboles. Su prosa es clara, directa y envuelta en verdes y tierra, todo al mismo tiempo.

La naturaleza es otro de los personajes principales, y posee un lugar muy especial en esta novela (como en todas las de Márgara). Hay algo muy particular en la forma en que la naturaleza cobra vida en las novelas de Márgara, y en Puente vuelve a funcionar.

Puente es una historia sobre una vida (la del pueblo) y muchas vidas (la de los jóvenes, los ancianos, los acarreadores) que se animan a mirar a otro lado, a lanzarse, a construir y conocer y a, finalmente, escribir nuevas historias, sus propias historias.

9 oct 2013

La Casa de Hades

La Casa de Hades (Héroes del Olimpo, #4), Rick Riordan, 2013. Hyperion Books.

Esta reseña contiene algunos spoilers de los libros anteriores de la saga pero NO tiene spoilers sobre este libro (o sea, si todavía no lo leíste, podés avanzar con la reseña pero, si no leíste los libros anteriores de la saga, dejá acá por las dudas).

Al final de La Marca de Atenea, Annabeth y Percy caen por un pozo que los lleva directo al Inframundo. Los otros cinco semidioses tienen que dejar de lado la tristeza y seguir las instrucciones de Percy para encontrar el lado mortal de las Puertas de la Muerte. Si puede abrirse paso a través de las fuerzas de Gaea y Percy y Annabeth sobreviven a la Casa de Hades, entonces los siete podrán sellar las puertas de la Muerte de ambos lados y evitar que los gigantes despierten a Gaea. Pero Leo se pregunta: si las puertas se cierran, ¿cómo van a hacer Percy y Annabeth para escapar? 
No tienen opción. Si los semidioses no triunfan, los ejércitos de Gaea nunca van a morir. No tienen tiempo. En un mes los romanos marcharán sobre el Campamento Mestizo. Los riesgos son más altos que nunca en esta aventura que se sumerge hasta las profundidades del Tártaro.

Un año de espera después de uno de los finales más desesperantes de la historia de la literatura juvenil (que Rick se encarga de recordar con mucho amor en la dedicatoria de este libro). Y el libro sobrevive las expectativas.

La Casa de Hades tiene todo lo que un fan del género puede esperar: rebosa en escenas de acción, luchas encarnizadas con dioses, titanes, gigantes (todo, absolutamente todo, pasa por las armas en este tomo), escenas en las que la magia es la protagonista, leyendas que cobran vida, más profecías, y un elenco de semidioses que se alza a la altura de la misión. No falla.

El libro es como el Tártaro: absorbe. Ese es, quizás, el don más grande de Rick. Porque, desde un punto de vista objetivo, las escenas tienen siempre la misma estructura (y, después de tantos libros, ¿qué cosas todavía no vimos, de cuántas heridas vimos sobrevivir a los protagonistas?) y el final es previsible. Pero la lectura se hace adictiva.

Probablemente mucho de eso se deba a que los siete protagonistas siguen expandiéndose. Riordan sigue trabajando el desarrollo de los personajes: retoma sus historias, sus misiones previas, sus fallas y sus anhelos, y continúa construyéndolos como adolescentes en medio de un caos absoluto. Hazel y Nico, pero también Leo, Jason y Frank son puestos a prueba, al límite de sus capacidades, y crecen, y mucho. Hay un capítulo en especial en que el personaje de Nico despliega una carga emocional muy fuerte. Percy y Annabeth tienen un viaje muy particular y, como a ellos ya los conocemos mucho, la historia se centra más en su relación que en repetir cosas que ya sabemos. Piper es la única que queda al margen, en mi opinión.

Lo que rescato de este libro -y le agradezco a Riordan- son las múltiples menciones a sucesos anteriores en la saga e, incluso, en la saga de Percy. Los personajes recuerdan muchos eventos de aventuras previas (y las menciones a batallas y encuentros durante la misión para derrotar a Kronos me encantaron) y se reencuentran con varios personajes de esas épocas. Dan una sensación de cohesión que solidifica más la historia en general.

La Casa de Hades es un buen cuarto libro. Responde algunas preguntas y plantea otras, resuelve la caída de Percy y Annabeth, y trae lo que todos esperaban: una lectura que no permite tomarse un respiro. El final queda dispuesto para el próximo y último tomo (sin ningún cliffhanger terrible, gracias a los cielos): La Sangre del Olimpo, la batalla final, el cierre, para el que hay que esperar, de vuelta, otro año más.

10 jul 2013

El océano al final del camino

The ocean at the end of the lane, Neil Gaiman, 2013. William Morrow Books.

Hace cuarenta años un hombre se suicidó en un auto robado en una granja al final de la calle. Tal y como la mecha encendida de un fuego artificial, su muerte encendió la realidad y resonó de formas inimaginables. La oscuridad fue liberada, algo perturbador y completamente incomprensible para un niño pequeño. Y Lettie - mágica, segura, sabia más allá de sus pocos años - prometió que lo protegería, sin importar lo que sucediera.

Este es el último libro de Neil Gaiman, recién sacado del horno; libro que él mismo admite que es de lo más personal que ha escrito. Las críticas no dejan de llover - todas positivas, en su gran mayoría -, así que intentaré dar cuenta, en pocas palabras, de lo mágico que fue leer esta breve y perturbadora novela.

El océano al final del camino es el recuerdo de una historia olvidada, la narración de un fragmento de la infancia que, sin embargo, se transforma en toda una infancia, en toda una vida. A través del relato de los extraños - extrañísimos - sucesos que le ocurren al pequeño protagonista de siete años (cuyo nombre nunca es mencionado; sólo aparece un apodo, dentro de las circunstancias más infelices de todo el libro), Neil Gaiman se lanza a la aventura de narrar lo imposible: la oscuridad, la magia, la enormidad del universo, el poder de las historias, el milagro de la infancia, los recuerdos y los vínculos.

Neil obra maravillas con la perspectiva infantil. Los sucesos sobrenaturales cobran otra dimensión - más épica, más real - vistos desde el punto de vista del protagonista, pero también los propios hechos de la vida cotidiana se transforman y distorsionan hasta despojarse de las apariencias y quedar expuestos en carne viva. Escenas familiares ordinarias, diálogos comunes, personajes humanos son vistos a través de otra lente que quita los filtros, las máscaras, y revela la verdadera naturaleza de la realidad.

El elemento fantástico toma proporciones inusitadas en esta novela. Ya no son seres extraños, un elemento disonante, un choque entre dos realidades: Gaiman arranca y despedaza el entramado de la realidad misma para revelar un universo vasto, vertiginoso y ominoso. La sensación de pequeñez que invade de a poco al protagonista no puede menos que contagiarse al lector, que cada vez se siente más y más como una hormiga, una mera partícula girando en un universo tan imposible como posible. Esta vez el mundo real es el que no se ve, y todo aquello
que conocen los hombres y las mujeres no es más que una mera pintura de una aparente realidad.

Esto lleva inevitablemente a uno de los logros más magníficos de Gaiman en este libro: las escenas perturbadoras. Toda la historia está atravesada por pequeñas escenas, pequeños diálogos completamente extrañados que, para el niño protagonista no son más que parte de la realidad, de lo común, de lo que puede pasar, y que, por lo tanto, se transforman en el punto cúlmine de la angustia del lector. Más de una vez me encontré entrecerrando los ojos ante descripciones, líneas de diálogo o narraciones de hechos completamente normales que encerraban una oscuridad terrible. Gaiman ejecuta estos momentos de la historia con una sutileza y una habilidad dignas del mejor escultor.

El océano al final del camino es entonces una nueva apuesta de Neil Gaiman mucho más osada y divergente (es una historia breve, de sucesos inverosímiles, que tan sólo es un recuerdo) que, sin embargo, alcanza a mover y resquebrajar los cimientos de las nociones más arraigadas de la vida: qué es conocer el mundo, qué es ser un niño y percibir las cosas como un niño, qué es lo otro, cómo se hace para enfrentar los miedos, y cómo es descubrir que la realidad es otra y que ni los propios padres pueden percibirla, entre otras. Es una novela que me dejó temblando y con el profundo anhelo de saber más - más del mundo, más de los Hempstocks, más.

7 jul 2013

El mapa imposible

El mapa imposible, Liliana Bodoc, 2008. Alfaguara.

Tres chicos se embarcan en una búsqueda peligrosa: deciden trazar los límites y regiones del Mapa Imposible, una geografía de la mente y de la emoción, y energía que todos atravesamos pero que pocos valientes se atreven a explorar.

Liliana Bodoc es una de mis autoras favoritas, con lo cual no puedo prometer una gran objetividad en ninguna reseña que haga de sus obras. El mapa imposible apareció de imprevisto en un estante de una atiborrada librería y tardé aproximadamente lo que tarda el viento en mover la hoja de un árbol en sacarlo, llevarlo hasta la caja y comprarlo.

El mapa imposible narra la historia de tres amigos pero también narra mi historia, y la historia de cualquiera que se anime a leer este libro. Porque en su misión de trazar los espacios de la mente y el corazón, estos niños delinean emociones, pensamientos y sensaciones que todos, más tarde o más temprano, atravesamos. Amor, culpa, remordimiento, amistad, vergüenza. Nada tiene nombre y, sin embargo, todo se identifica con facilidad porque nada es ajeno a uno mismo.

Liliana juega con los espacios y el tiempo y crea una red, una trama, donde todo está relacionado y, sobre todo, donde todo afecta a todo. Lo que estos niños ven, hacen, las personas con las que hablan, las cosas que tocan, todo influye de formas imposibles de prever en el desarrollo posterior de la historia y en las vidas de quienes los rodean.

Y como siempre, Liliana hace un trabajo impecable con la prosa, esculpiendo cada oración, cada línea de diálogo, eligiendo la palabra correcta, aquella que transmite más emoción. La melancolía atraviesa esta novela de principio a fin (porque es un recuerdo, pero también porque Liliana construye una atmósfera cargada de palabras mudas y gestos contenidos) y recubre cada escena.

El mapa imposible es una novela que narra mucho más de lo que está escrito porque busca explorar la mente, el corazón, las etapas de la vida. Es sencillo y encierra entre sus oraciones una complejidad que satura la mente. Es, sin duda, uno de esos libros que necesita ser releído una y otra vez, en diferentes momentos de la vida, para sacarle todo el jugo, entender lo que queda fuera de nuestro alcance porque aún no hemos transitado suficiente camino en la vida o no estamos listos para recordar partes que ya atravesamos.

2 jul 2013

Neverwhere

Neverwhere, Neil Gaiman, 2003. William Morrow Paperbacks.

Cuando Richard Mayhew ayuda a una chica que encuentra sangrando en una calle de Londres, se ve arrojado dentro de una realidad alterativa que existe en un laberinto subterráneo de desagües y estaciones de subte abandonadas. Su vida cambia para siempre: ha caído a través de las grietas de la realidad en un lugar diferente, un lugar que es ningún lugar.

En mi cruzada por leer absolutamente todo lo que haya escrito Neil Gaiman me topé con Neverwhere, la primera de sus novelas (fue publicada en 1996, como una novelización de la miniserie producida para la BBC). 

Esta novela tiene todos los ingredientes propios de Gaiman: un contexto real y verosímil (una Londres actual) atravesada por un elemento fantástico y espeluznante (London Below - lo leí en inglés y no estoy segura de cómo serán las traducciones de los nombres. Sepan disculpar -, una Londres subterránea y sucia, con pautas sociales cuasi medievales), un protagonista mediocre y poco realizado, personajes fantásticos de carácter y personalidades fuertes y mucho, pero mucho ambiente siniestro. Es una fantasía urbana en su máxima expresión y Gaiman sabe cómo combinar todo estos elementos para delinear una novela atrapante.

De todas formas, y habiendo leído ya otros libros de él, Neverwhere se siente algo estructurada, esquemática. La novela progresa de forma esperable, con los elementos más básicos puestos en el orden más tradicional (introducción, encuentro con lo "otro", desarrollo del personaje, vinculaciones inesperadas, desafío y batalla, retorno y regreso, etc.). Y si bien esto no la vuelve aburrida - es Gaiman, nada de lo que escriba puede ser aburrido - sí me produjo una leve sensación de previsibilidad. Quizás esto sea porque es su primer novela, o quizás porque es una novelización de algo preparado originalmente para la televisión.

De todas formas Neverwhere abre paso, o da inicio, a lo mejor de Gaiman: su capacidad de crear escenas y ambientes horrorosos, perversos y siniestros, y mantener un tono de humor constante. Muchas escenas del libro están signadas por estos dos rasgos (y London Below es una magnífica construcción de lo siniestro: lugares comunes extrañados, sujetos ordinarios deformados, ratas como personajes, etc.), y ciertos personajes construyen sus personalidades a partir de ellos. Mr. Croup y Mr. Vandemar, por ejemplo, son dos villanos excepcionales, que no sólo salen del estereotipo esperable sino que, además, combinan a la perfección frases y acciones sobre tortura con comentarios sobre la terrible ropa que llevan puestas sus víctimas.

Neverwhere capta la esencia que tanto atrae a los fanáticos de Gaiman y puede leerse como el principio de una línea de escritura que después prolifera y se diversifica. Es una lectura entretenida - aunque algo estructurada, en mi opinión - que suma puntos con cada escena perturbadora y cada comentario gracioso que hacen los personajes. Sin duda alguna es una lectura obligatoria para cualquier fan de Neil.




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