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26 dic 2014

Heredera de fuego

Heredera de fuego (Trono de cristal, #3), Sarah J. Mass, 2014. Bloomsbury USA Children's.
Perdida y rota, lo único que pueden pensar Celaena es en vengar la muerte de su amiga más querida; como la asesina oficial del rey de Adarlan está condenada a servir a ese tirano, pero él ya va a pagar por lo que hizo. Cualquier esperanza que Celaena tenga de destruir al rey reside en las respuestas que se encuentran en Wendlyn.
Sacrificando su futuro, Chaol, el capitán de la guardia del rey, ha enviado a Celaena allí para protegerla, pero los demonios más oscuros de la asesina habitan en el mismo lugar. Si ella logra superarlos, se convertirá en la amenaza más grande para Adarlan, y en su enemigo más fuerte.
Mientras Celaena aprende sobre su verdadero destino, los ojos de Erilea están en Wendlyn, donde una fuerza brutal se prepara para tomar los cielos. ¿Encontrará Celaena la fuerza no sólo para ganar sus batallas interiores sino también para luchar una guerra que enfrentará sus lealtades y vínculos?
Empecé a leer esta saga hace un montón, y nunca reseñé el segundo libro porque siempre se puede ser un desastre. Así que con esta breve reseña recapitularé lo (poco) que recuerdo del segundo libro, para aliviar la culpa.

El primer libro (de este sí existe una reseña) presentaba una historia lineal, con tópicos comunes que, de pronto, en los últimos dos o tres capítulos, se daban vuelta por completo. Lo que parecía una historia básica de una aventura en la corte se vuelve el anuncio de una historia de origen de una gran heroína. Así, con esa vuelta de tuerca, el segundo libro comienza juntando los cabos que habían quedado apenas anunciados.

El segundo libro se transforma en la historia de la deconstrucción de la protagonista, Celaena. Se descubre más de su pasado, se revela un destino prometedor y todo se cae a pedazos cuando una serie de eventos brutales deja a Celaena emocionalmente arruinada.

Y acá entramos en el tercer libro, donde todo, una vez más, se da vuelta y, ¡qué bien que le sale a la autora! Porque desde un principio toma opciones osadas: separa a los protagonistas y los manda a las dos puntas más extremas del mundo, habilitando entonces una historia enorme y con múltiples puntos de vista (¡que nunca cansan!); introduce a un nuevo personaje de otra raza, con otras aspiraciones y lo mezcla en la tramoya política que se está develando; establece unos flashbacks pesados que levantan la historia y la hacen más épica... La lista podría continuar.

Sarah J. Mass tiene un don muy raro en medio de tanta literatura juvenil en inglés: puede tomar los estereotipos de las historias fantásticas y retorcerlos un poco más para que traigan un aire nuevo en medio de tanto vicio literario.

La historia se vuelve grande, el anuncio de una revolución y una nueva era, el inicio del cumplimiento de un destino,wow).
y a este libro le toca narrar uno de los momentos más difíciles de lograr: el momento en que el protagonista asume quién es, supera los límites interiores impuestos o autoimpuestos y se lanza con todo a reclamar su lugar en el mundo. Sarah J. Mass lo hace bien, con profundidad, con emoción cruda y aprovechando para seguir construyendo un personaje muy multifacético (y seguir sumando personajes con nombres raros,

Realmente todavía no sé si esta saga se me volvió la lectura culposa/placentera de este año u objetivamente Sarah J. Mass está logrando una saga fuerte, original y muy, muy atrapante. Quizás un poco de ambas.



4 oct 2012

Trono de Cristal

Throne of Glass (Throne of Glass, #1), Sarah J. Mass, 2012. Bloomsbury USA Children's.

En las oscuras y sucias minas de Endovier, la prisión del reino, una joven de dieciocho años está cumpliendo su sentencia de cadena perpetua. Ella es la mejor asesina del reino, entrenada desde pequeña para este oficio. Sin embargo, Celaena cometió un error fatal: dejó atraparse.
Un día, el joven capitán Westfall le ofrece un trato, su libertad a cambio de un único y enorme sacrificio: Celaena debe representar al príncipe en un torneo a muerte, luchando contra los ladrones y asesinos más entrenados del reino. Viva o muerta, Celaena será libre. Ganando o perdiendo, ella está por descubrir su verdadero destino y cuestionar todo lo que creía hasta ese momento.

Sarah J. Mass publicó su historia en FictionPress hace más de seis años. Los comentarios y reseñas que fueron haciendo de su historia los lectores la llevaron a probar suerte en el mundo editorial y pronto consiguió un contrato de publicación. Desde entonces, múltiples comentarios han estado dando vueltas por la web sobre esta historia y su protagonista. Y todos la bañan en elogios.
Este fue el principal motivo que me llevó a leer esta historia. La premisa no me parecía particularmente atrayente - había muchos tópicos y salidas que podían caer en una previsibilidad alarmante -, pero las críticas que fui leyendo me convencieron de darle una oportunidad.

Podría decir que Trono de Cristal triunfa donde Sombra y Hueso fracasa. O, por lo menos, funciona exactamente al revés que la novela anterior.

La historia inicia de esta forma, con la protagonista encerrada y condenada, y con una mágica propuesta de libertad y, sí, de un viaje hacia la corte real. El comienzo, entonces, es muy poco revelador y bastante árido. Es muy limitada la información que se da sobre Celaena y, considerando que la historia está narrada desde su punto de vista, la visión del mundo resulta un tanto forzada (sabemos que Celaena es una asesina desde el comienzo de la historia, y, durante los primeros capítulos, los comentarios que hace el personaje y las ideas que cruzan su mente son oraciones forzadas a remitir a que ella es una asesina y que, entonces, piensa como tal. Muy poco natural). Y nuevamente se presenta el tópico clásico del traslado a la corte y de la sucesiva transformación de engendro flaco y sucio a dama interesante y esplendorosa.

Hasta aquel momento, la historia no funcionaba.

Sin embargo, al contrario de lo que ocurrió con Sombra y Hueso, que entusiasmó y creó un universo creíble e interesante hasta el cambio de escenario, cuando la historia de Trono de Cristal comienza a tener lugar en la corte, las cosas sí se vuelven interesantes.

Allí Celaena comienza a definirse y desarrollarse de forma más creíble y humana. El concepto de perfecta asesina la pone, al principio, en un lugar omnipotente y carente de defectos. Pero el inicio del entrenamiento para el torneo desarticula, en parte, esta imagen y la ubica en un lugar mucho más real de humano limitado y defectuoso. Además, la narración de la historia se diversifica, y muchos capítulos pasan a estar narrados por otros personajes, lo que da color al escenario y al desarrollo de la acción.
La vida en la corte tampoco resulta tan monótona o previsible como uno esperaría: los personajes son multifacéticos y la amenaza política que subyace a los encuentros entre los personajes poderosos es suficiente para colocar en otra órbita las demostraciones opulentas de las fiestas corteses. Hay un muy interesante manejo de las formas corteses en oposición a una realidad subyacente y más oscura, donde lo cortés funciona como un velo que cubre la verdad.

A esto se suma que se rompe con toda previsibilidad cuando, de pronto, a mitad de torneo y vida aristocrática, se introduce un elemento fantástico a la historia que desacomoda a Celaena y al resto de los acontecimientos que siguen. Es una apuesta bastante osada por parte de Sarah J. Mass que, por suerte, funciona a la perfección en la historia. No obstante, el equilibrio es bastante delicado y podría derivar en clichés y grandes decepciones en el segunda novela si la autora no es lo suficientemente perspicaz para darle una vuelta de tuerca al motivo fantástico (si leen la novela creo que se darán cuenta a qué me estoy refiriendo).

Por supuesto que la novela tiene un contenido romántico. Quizás sea el elemento más débil de toda la historia, porque nuevamente vuelve a apelar a la previsibilidad y a los derroteros usuales: una joven que de pronto ingresa a la corte, que es especial y peligrosa, y que va a representar al príncipe, ¿de quién puede enamorarse? Este aspecto de la historia tiene un desarrollo un tanto forzado que también termina de forma previsible y abrupta. Sólo se salva porque los personajes masculinos están bien desarrollados y son interesantes.

Trono de Cristal apuesta por elementos conocidos, comunes y tópicos muy utilizados, lo que hace que el principio de la novela sea más difícil de transitar. No obstante, la apuesta por entremezclar mundos, conflictos personales y amenazas políticas logra que la segunda parte de la novela sea mucho más entretenida y lo suficientemente interesante como para que el lector quiera saber qué ocurre luego y siga leyendo.


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