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20 sept 2020

Y la rueda sigue girando

Por suerte la vida que se detuvo en marzo sigue moviéndose, incluso aunque no parecía que iba a ser así (incluso aunque, en un momento, hasta me abracé a la cama para que nada se moviese y la pesadilla terminara pronto).

En estos meses tuve la enorme suerte de ser entrevistada para una nota de Clarín por nada menos que la genia de Verónica Sukaczer. ¿El tema? Quiénes somos y qué pensamos quienes leemos literatura para chicos. La nota la pueden encontrar y leer haciendo click acá (hay unas recomendaciones deliciosas para leer en este tiempo).

Además, tuve también la gran posibilidad de participar de una de las entregas del Club de Poemas y escribir sobre la poesía, su lugar en las redes sociales (especialmente la que vemos en Instagram) y su vínculo con la adolescencia. Eso lo pueden leer haciendo click acá.

¡Suscríbanse!
(¿No saben qué es el Club de Poemas? Es la magia de la poesía que llega a sus bandejas de entradas todos los martes, organizado por la maravillosa Cata Reggiani. Si quieren saber más y suscribirse, hagan click acá).

Quizás no tuve la posibilidad de leer tanto. La cuarentena nos agarró de donde pudo y a mí me puso algunas piedritas en la lectura. Ahí sigo, tratando de moverlas, buscando libros que me ayuden a sortearlas. Quizás pronto vuelva con alguna reseña, veremos si esa rueda gira.

Y la búsqueda por la escritura continúa. En estos meses tuve la posibilidad de hacer un hermoso taller de poesía con María José Ferrada (de ese ya contaré un poquito más) gracias a la gente de FILBA y acabo de adquirir el seminario de narrativa de Maggie Stiefvater (¿Que quién es? Pues nada menos que la autora de la saga The Raven Cycle. Para mayor data, remito a la reseña que hice de la saga completa, hace ya mucho tiempo. La pueden encontrar haciendo click acá). También participé de JALEO, unas jornadas anuales maravillosas, a las que siempre quise asistir y por motivos de distancia nunca pude. La pandemia, al menos, habilitó eso.

Así que la rueda, descubro, siguió girando y así continuará. Por eso reactivo el blog, para que acá también todo se mueva y continúe siendo un espacio para compartir la literatura, las búsquedas, la vida.

Como siempre, con o sin pandemia, nos seguiremos leyendo.

20 sept 2016

Donde viven los libros

Desde hace tiempo, el blog Donde viven los libros recomienda lecturas infantiles interesantes y no siempre tan comunes (también lo hace a través de sus otras redes sociales: FacebookTwitter e Instagram). Con lo cual, cuando supe que los artífices detrás del blog abrirían una librería, me puse en contacto y arreglé para ir a visitarla.

Así que, el sábado pasado por la mañana, conocí la librería Donde viven los libros.

Carola Martínez me recibió, junto a Ramón Paez, en una librería hermosa, muy sencilla y decorada con cuidado. Luego, ya en su oficina y entre cientos de libros y mates, me contaron un poco sobre esta idea.


La librería se presenta como un espacio donde aquellos cegados por amor a un libro infantil o juvenil, literario o de teoría, difícil de conseguir, pueden ir a cumplir sus sueños. Si bien tiene un espacio físico donde se pueden mirar los libros, la librería funciona principalmente a través de internet. Me explicaron toda la ciencia detrás del armado de la página y, sobre todo, me contaron que entienden que ahora las búsquedas de libros dan vueltas por internet en su mayoría.

Coincidí, mis últimas compras de libros fueron a través de webs de librerías.


Carola y Ramón conocen un montón y saben cómo funciona el mundo editorial y cómo son, en general, las necesidades del público lector, de los especialistas y de los maestros y profesores. La librería, entonces, es un espacio bien especializado. A mí, de hecho, me hicieron muchas recomendaciones, muy precisas (¡y con mucho entusiasmo!) sobre el género dentro del que ando buscando lecturas.


Fue una visita muy agradable e informativa (y me crucé con cientos de libros hermosos y varios realmente difíciles de encontrar) y, sobre todo, descubrí una vez más que hay gente apasionada por la lectura, por la formación y por dar a conocer joyas literarias, y que es posible seguir abriendo el campo de la literatura infantil y juvenil para que llegue a los sedientos de las palabras.

Así que, cuando se hayan enamorado de un libro que no saben cómo conseguir, Donde viven los libros puede tener la respuesta.

¡Gracias, Carola; gracias, Ramón!


3 ago 2016

Europa y sus libros

El mes pasado estuve en Europa. 

Atravesé gran parte del continente en un lapso de treinta días y con la compañía de dos amigas que entienden que parte de mi cabeza está dedicada a pensar sólo en libros.

Vi maravillas, me encontré con otras culturas, otros idiomas, nuevas comidas y sabores, música bastante conocida y gente muy amable.
Y me encontré con libros y, sobre todo, con que allá también valoran la palabra escrita, la veneran y la atesoran.

Así que en un intento por compartir algo de todo lo que recibí y descubrí allá, armo este post con mis encuentros literarios en Europa (en orden de llegada, sin ánimos de armar un ranking, porque cada lugar me dejó un sabor distinto y unas ganas diferentes de sentarme a leer y a escribir).

1. Librería Acqua Alta
Venecia, Italia.

Era uno de esos mitos que se leen en las listas de Buzzfeed ("Las 10 mejores librerías del mundo"; "Librerías que todo booknerd debería conocer", etc, etc.). Las fotos que había visto inflaban aún más ese estatus mítico. Se veía preciosa e inverosímil, una librería condenada por su ubicación tan baja y cercana a los canales, tan vulnerable a las crecidas del agua, que, sin embargo, había hecho de su gran debilidad, su mayor atractivo.

Y es todo eso. 

En la entrada hay un cartel que anuncia que se está por entrar a la librería "más bonita del mundo". Sus pasillos son estrechos pero porque a los costados se alzan paredes altísimas de libros apilados unos sobre otros. Están sobre mesas, barcos, góndolas y bañaderas; recostados sobre cuadros, hechos escaleras, funcionando como almohadas de gatos. Todos en italiano y todos impregnados de un aroma húmedo.

Su mayor tesoro es un rincón con dos sillas y un silloncito desvencijado que da a una puerta sin puerta que desemboca en el canal. El agua lame el borde y amenaza con entrar en cualquier momento. Sin embargo, los libros ahí también se asoman desde las estanterías y desafían el peligro del agua. Sentarse a leer ahí, acompañado por el chapoteo de las pequeñas olas contra la piedra y los murmullos de las góndolas que pasan cerca es como estar dentro de una de las historias que encierran los libros de ese lugar.


2. Internationale Jugendbibliothek
Múnich, Alemania.

A esta biblioteca, que está ubicada en el Schloss Blutenburg, un castillo completito, la tenía en la mira hacía tiempo. Es la mejor biblioteca (y también la más completa) de literatura infantil y juvenil. 

No está en el corazón de Múnich, hay que tomarse un tren y un colectivo para llegar. Pero está en una zona residencial tan preciosa, y los jardines que rodean el castillo (y que ahora son parque) están tan cuidados que resulta placentero hacer el viaje para visitarla.

Que una biblioteca esté dentro de un castillo es un sueño casi equiparable a la biblioteca de la Bestia en la película de Disney. Resulta muy especial considerar que allá ese es el lugar que ocupan los libros.


Pude visitar poco, porque una parte estaba cerrada cuando fui, pero el ambiente es tan calmo y el silencio del castillo tan respetuoso que dan ganas de quedarse leyendo y estudiando las historias de esos libros. 

Quiero volver.

3. British Library
Londres, Inglaterra.

Era una tarde húmeda y calurosa y caminé hasta allá. No esperaba un edificio rectangular y escondido. Tampoco esperaba entrar y encontrarme con una biblioteca en el medio, alta, que atravesaba todos los pisos como un árbol que no pudo evitar crecer, rodeada de vidrios. Esa es la biblioteca del rey y nosotros, aldeanos pobres, sólo podemos admirarla por afuera.

Hay muchos pisos y cada uno tiene alguna temática. Hay también sillas, mesas y sillones por todas partes. Todo invita a quedarse estudiando, charlando, leyendo. 


En la planta baja, un pedazo de cielo: los tesoros de la biblioteca, que abarcan desde la Biblia de Gutenberg hasta manuscritos de Jane Austen y canciones de Los Beatles. No se permite sacar fotos y la sala está inundada de un silencio contemplativo que hace más sencilla la tarea de absorber semejantes maravillas con los ojos.

Me quedé un buen rato. Me senté entre estudiantes y merendé con los ojos clavados en la inmensidad de la biblioteca del rey. Y pensé que podría vivir ahí adentro, para siempre.

4. Shakespeare & Co.
París, Francia.

Otra librería que también es parte de las listas de Buzzfeed. La más linda, la más artística, la más mítica, la más, la más. Había escuchado mucho sobre ella y sus joyas escondidas. 

Y está llena de libros hermosos, y tiene una sala de lectura con algunas ediciones muy antiguas que no se venden. Y, sí, hay un piano, libre y disponible para quien se anime a acariciar sus teclas, y hay colchones por todas partes. 

Y lo que está, lo que más me conmovió, fue el aire, el ambiente, que hablaba de un respeto profundo y absoluto no sólo por la lectura sino, y quizás especialmente, por la escritura. Mientras recorría los pasillos angostos tuve la sensación de que ahí también, encerrados en las páginas de esos libros, estaba la sed de sus autores, el anhelo y la pulsión por escribir que habían tenido y que habían dado como fruto esas mismas historias.


Había un rincón, pequeño y abarrotado de libros, con una máquina de escribir. Ahí se podía dejar un mensaje o sentarse a leer los papelitos pegados a la pared y el techo. O sencillamente sentarse y estar. En ese ratito de experimentar con la máquina y el papel, de jugar a ser una escritora antigua, de animarme a dejar mi huella en ese pequeño rincón de París, sentí que esa sed de escritura (de arte libre, de creatividad, de imaginar y no calcular) también se me pegoteaba en el corazón. 


Durante todo el viaje entré a muchas librerías más y me compré unos cuantos libros (mi valija lo sintió). Estos cuatro lugares representan la sensación que me atravesó todo el mes: la maravilla de descubrir (y confirmar) que leer es un tesoro de todos, que escribir es un regalo para todos. Que no importa dónde se esté en el mundo, contar una historia es siempre un momento especial, de magia, de comunión.

Mi viaje se terminó, pero me quedan los libros, las anécdotas y esta sed insaciable por escribir. Acá empiezo.


22 jul 2015

Matar o morir: la supervivencia en la literatura juvenil

El ser humano está programado para vivir y perpetuarse. Cualquier alteración de ese orden dispara diversos mecanismos de defensa y auto-preservación que pueden alcanzar los extremos más insólitos y perturbadores.

La literatura juvenil, en su incursión hacia las distopías, se ha encargado de probar y experimentar con uno de esos extremos: ¿Qué ocurre cuando la posibilidad de sobrevivir depende de la muerte de otro ser vivo, de otro ser humano?

¿Qué ocurre en el hombre cuando las opciones son sólo dos: matar o morir?

Las respuestas son variadas, algunas más complejas, otras más simples, porque son muchos los libros que han experimentado con esto. Culpa, deshumanización, largas reflexiones sobre la pérdida del alma, animalización, etc. Voy a hacer referencia a tres sagas de ciencia ficción para ver esto, y quizás haya pequeños spoilers, así que, con cuidado.

El primero, el pionero, lo ilustró con crudeza y realismo: en Los juegos del hambre (así como también en Battle Royale) tenemos la perversión de la infancia a manos de una lógica cruel. Hay que matar a otros para sobrevivir y esas muertes tienen como objetivo entretener a otros. Suzanne Collins lleva al extremo el matar o morir y lo transforma en un "pan y circo" (de ahí el nombre Panem, de la expresión latina "panem et circenses"), en un teatro para adormecer a las masas.

Sus efectos en Katniss son devastadores porque el contexto en que todo esto ocurre es pura construcción política. No hay un peligro real. Ella no necesita matar a otros para sobrevivir, no en su vida cotidiana. Pero obligada a hacerlo, en el marco de los juegos, no sólo sufre de culpa por los asesinatos sino que, además, ella misma se vuelve una marioneta más en el circo político que despliega la trilogía. Los síntomas de estrés post traumático se apilan en Katniss, la desarman, y, de a poco, le hacen perder cierta capacidad de vinculación con la realidad.

En Divergente, por otro lado, hay todo un proceso de desarrollo muy interesante en el personaje de Tris. La guerra civil de su sociedad la obliga a matar para sobrevivir y en esa secuencia, ella termina asesinando a uno de sus amigos. Matar o morir: es ella o Will. La culpa se le instala como un agujero negro y se despliega en el personaje un mecanismo de defensa peligroso: alejar a todo el mundo, para que nadie más sufra ese tipo de consecuencias. Hasta que no admite el acto y lo expresar (a la fuerza) frente a sus otros amigos, Tris no puede siquiera pensar en superar ese asesinato. El matar a otro se presenta, para ella, como una vía directa, de la que no hay vuelta atrás, hacia la crueldad absoluta.

La quinta ola, de Rick Yancey, tiene como premisa la imposibilidad de confiar en los demás porque no se sabe quién es y quién no es alienígena. En este libro, el matar o morir es una realidad concreta e ineludible después de la invasión extraterrestre y plantea un resultado difícil: aquel que mata pierde su humanidad, se pierde de quién realmente era.
"¿Cómo se limpia la Tierra de humanos? Arrebatándoles su humanidad".
Así lo experimenta Cassie, la protagonista. Matar significa perder lo que se era, lo que se podía ser; significa transformarse en una cosa manchada de sangre, casi animal, totalmente insensibilizada. La culpa tampoco se registra, resulta imposible hacerlo en un mundo donde seguir respirando depende pura y exclusivamente de ser el primero en apretar el gatillo. Ese mundo ha transformado a los humanos en otra cosa. Los ha deshumanizado.
"A lo mejor el último humano  de la tierra no morirá de hambre ni de exposición a las condiciones climáticas, ni devorado por animales salvajes. A lo mejor el último en morir lo hará a manos del último sobreviviente".
Se arma así una búsqueda de sentido a lo largo del libro: ¿Qué significa ser humano en un mundo donde matar es la primera respuesta, donde la vida ajena no importa?

Matar o morir, una de las experiencias límites del ser humano, recibe respuestas diversas, siempre de la mano de realidades distópicas y extremas. Colapso emocional, culpa y deshumanización. Habrá que ver qué respuestas dan otros libros.



1 ene 2014

Bienvenido 2014


Así comienza la revancha del año pasado. Lo único que espero es que entre esos 80 libros que llegue (o no) a leer, alguno me dé vuelta la cabeza.

Y para comenzar el año, ¿qué mejor que una cita de Neil Gaiman llena de buenos deseos?

"Que el año que viene esté lleno de magia, sueños y buena locura. Espero que leas buenos libros y que beses a alguien que crea que sos maravilloso, y no te olvides de hacer arte (escribí o dibujá o viví como sólo vos podés) y espero que en algún momento del año siguiente te sorprendas a vos mismo"

¡Feliz año, felices lecturas!


30 oct 2013

La adscripción

Es hora de una historia, júntense alrededor del fogón!

Resulta que hace aproximadamente un mes la facultad abrió el llamado a adscripciones. ¿Qué son las adscripciones? Son arreglos con algunas materias que permiten que uno, como estudiante o graduado, ingrese a un proyecto de investigación y trabajos varios para una materia específica.

O sea, experiencia para dar y regalar.

Hace un mes, entonces, decidí que podía ser divertido probar esto de las "adscripciones" y busqué la lista de requisitos para presentarse. Pedía un par de cosas que no tenía y pedía, especialmente, el plan de un proyecto de investigación.

Me acuerdo que miré el reloj, vi que tenía exactamente tres horas antes de que cerrara la convocatoria y pensé "esto puede ser divertido". Computadora adelante y un plato con papas fritas al alcance de la mano, me lancé a escribir el plan de un proyecto que todavía no tenía. Y me divertí. Elegí los libros más disímiles e interesantes, y los investigadores y especialistas en literatura que me interesaban leer, y los volqué sobre el documento en blanco.

Esa tarde llevé toda la documentación y suspiré: obvio, obvio que no tenía chances de nada. El proyecto no era lo que pedía la materia y yo no siquiera cumplía con otros requisitos más burocráticos.

Un mes después, me llega un mail invitándome a una primera reunión de adscriptos.

Mi confusión fue suprema, y fui a la reunión lista para salir corriendo. Me recibieron y, antes de explicar nada, abrieron un espacio de consultas. Por supuesto, mi primera pregunta, en medio de balbuceos nerviosos, fue qué onda todo, porque yo técnicamente no podía sumarme, porque no cumplía con ciertos requisitos. Me dijeron que no importaba, que esta vez me sumaban.

Evidencia fotográfica de mi emoción/confusión.

Así que ahora estoy embarcada en un proyecto de investigación de dos años sobre la representación infantil en la literatura inglesa de la época victoriana. Jamás lo hubiera imaginado; jamás me lo hubiese esperado.

Cosas que pasan porque uno se anima a escribir algo que le interesa mientras come papas fritas.

(Y el blog se llenará con cosas sobre esta investigación, espero!)

27 oct 2013

Encuentro con la ladrona de libros

Me regalaron La Ladrona de Libros, de Markus Zusak para mi cumpleaños. Hacía tiempo que lo quería: escuchar críticas tan dadivosas me intrigó, y el puntaje global que recibía en Goodreads me impactó. Aparentemente este era uno de esos libros (esos que cambian la vida). Por supuesto que a la par de las ganas de leerlo estaba el miedo: ¿qué pasa si no me gusta? ¿Qué pasa si ahora mis expectativas son tan altas que el libro queda por debajo? ¿Qué pasa si...?

Pero lo empecé, y ahora aspiro a terminarlo antes de que salga la película (y voy por la página cincuenta y ya me resulta incierto pensar cómo pueden lograr una película de este libro).

Así que investigué un poco sobre los actores, la producción y las fechas de la película, y me encontré con una campaña de marketing muy interesante: el 22 de octubre, el New York Times publicó dos páginas enteras en blanco, sin una palabra, y sólo una dirección: wordsarelife.com, promoviendo la película.


Esto generó especulaciones y, cuando finalmente se develó que era una publicidad de La Ladrona de Libros, representantes de Fox salieron a explicar la idea:

"En el mundo de la publicidad de hoy, tenemos esta actitud de dar, dar y dar. Hacé click acá, llamá a este número, conseguí más contenido... Pero con esto, lo que queríamos era sacar algo, para hacer sentir a la gente cómo es vivir en un mundo sin palabras, aunque sea por un instante. Así es como existe Liesel, la protagonista, cuando la conocemos por primera vez en la película"

La publicidad generó muchas reacciones pero, a fin de cuentas, logró su cometido y llamó la atención.

Cada vez me entusiasma más el libro y las cosas que produce, y esta extraña campaña publicitaria es una prueba más de que La Ladrona de Libros, al menos, es algo distinto.

12 oct 2012

Cuentos de hadas introvertidos

Una de mis mayores debilidades son los cuentos de hadas. Ya sean los tradicionales de los hermanos Grimm, los previos y oscuros a sus versiones más adaptadas, versiones modernas y lejanas a los originales o, simplemente, dibujos sobre ellos, los cuentos de hadas me conquistan siempre, por sus posibilidades narrativas y la cantidad de símbolos y significaciones que encierran.
Esta moda de hacer películas nuevas, más oscuras y complejas sobre los cuentos de hadas (que no siempre tienen éxito en su cometido, sino miren Blancanieves y el Cazador) también me fascina, porque explora la posibilidad de que haya algo más por debajo de la historia que todos conocen, mucho más truculento, que encierra valores y costumbres perturbadoras.
Hace poco me crucé con una lectura muy interesante del cuento "La caída de la casa Usher" de Edgar A. Poe que tomaba la historia como una versión invertida de una combinación de Blancanieves y la Bella Durmiente. Ya les contaré sobre eso.

Hoy también me crucé con algo muy interesante: una página web dedicada a contar "cuentos de hadas introvertidos". El autor de este sitio se dedica a reescribir los cuentos de hadas como versiones modernas y, sí, introvertidas. Su lema es "a quiet kind of happily ever after"

Les dejo el que más me gusto (la traducción es mía):

Crédito

Belle
Once upon a time there was a young woman called Belle who fell in love with a library. Sure, there was a guy and a rose and a particularly talkative tea set, but mostly there were books. And they all lived happily ever after.
Bella
Había una vez una joven llamada Bella que se enamoró de una biblioteca. Claro, había un hombre y una rosa y un juego de té particularmente locuaz, pero sobre todo había libros. Y todos vivieron felices para siempre.





  ¿Qué opinan de este? ¿Y de los otros?


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