30 ene 2021

LIJ de verano: Magia sin orden

La segunda entrega del newsletter acerca a la magia en la LIJ, pero a la magia que no tiene reglas, que no sigue un orden ni una lógica. ¿Qué pasa cuando sucede eso? ¿Cuando no hay colegios de magia ni ministerios que regulen todo? Lo podemos imaginar: pura diversión.

Si quieren leer la segunda entrega, continúen leyendo (y si quieren suscribirse al newsletter, por acá):

20 ene 2021

LIJ de verano: primera entrega

 El newsletter de la temporada ya arrancó (y pueden suscribirse por acá para recibir el viernes que viene la próxima entrega, claro): hablamos sobre LIJ, qué es (y qué no es, y cuánto que no sabemos), sobre magia sin reglas ni orden, y sobre varios, varios libros. Por si se perdieron las primeras entregas, hoy les acerco la entrega inaugural, la que nos lanzó a este camino.

29 dic 2020

LIJ de verano

Hay ganas de empezar con entusiasmo y mucha lectura el año que se acerca, y el verano es un momento maravilloso para compartir lecturas, conversar sobre ellas y, por supuesto, seguir pensando sobre literatura para chicos, chicas y jóvenes. 

Desde estas ganas surge un pequeño proyecto: el newsletter "LIJ de verano", un boletín pensado para compartir desde más cerca las lecturas interesantes, los temas que dan mucho para conversar sobre LIJ y, siempre que se pueda, algunas de las novedades más recientes y locales. Para que cada uno pueda trazar su propio camino lectora.

Si quieren suscribirse, pueden hacerlo por acá (no se necesita más que un correo electrónico). ¡Ya arrancamos el primero de enero!

Nos estaremos leyendo pronto, en sus casillas de correo. Hasta entonces, que el año termine con un poco más de alegría y el 2021 nos encuentre leyendo y juntos. ¡Saludos!


22 dic 2020

Lo mejor del 2020

Este año nos regaló desafíos a todos: más grandes, más complejos, más dolorosos. En medio de tantas otras cosas, a mí me trajo uno muy complejo: la dificultad para leer. Imagino que habrá sido el encierro, el estar, constantemente, conmigo misma, que hizo difícil leer. Cuando los tiempos del afuera dejan de existir y todo es estar adentro, no es sencillo replegarse aún más para leer. ¿A alguien más le habrá sucedido esto? No pude dejar de preguntármelo todo el año.

No obstante, como con todo, se hizo lo que se pudo. Leí, menos, pero leí. De los 65 libros que anualmente me propongo como objetivo, llegué a los 53 (con el 54 en camino). No es un mal número, pero nunca es sencillo observar la meta no alcanzada. Pero en todas esas lecturas, como siempre, hubo hallazgos que valieron la pena e hicieron que, de a ratos, me olvidara del año y sus sucesos. 

Por eso, sin orden particular, estas son las mejores lecturas del año, más que recomendadas para regalar y regalarse, para leer en el verano y encarar con otro espíritu el futuro año:

1. Como una novela, de Daniel Pennac

No sabía qué esperar de este libro tan conocido, tan mencionado y recomendado, porque a veces las expectativas son crueles y arruinan lecturas antes de que empiecen. Pero Pennac no se dejó aplastar por esas expectativas: su escritura brutalmente clara en esta serie de textos me volvió a poner de frente a mi vínculo con la literatura y a mi experiencia como profesora en cómo acerco lecturas a mis alumnos. Sagaz y filoso, Daniel Pennac se pregunta por qué leemos y recomendamos leer y en qué momento eso se nos va de las manos y matamos la pasión. Además, este libro me regaló una de las frases más bellas: “El tiempo para leer, al igual que el tiempo para amar, dilata el tiempo de vivir”. Delicioso.

20 sept 2020

Y la rueda sigue girando

Por suerte la vida que se detuvo en marzo sigue moviéndose, incluso aunque no parecía que iba a ser así (incluso aunque, en un momento, hasta me abracé a la cama para que nada se moviese y la pesadilla terminara pronto).

En estos meses tuve la enorme suerte de ser entrevistada para una nota de Clarín por nada menos que la genia de Verónica Sukaczer. ¿El tema? Quiénes somos y qué pensamos quienes leemos literatura para chicos. La nota la pueden encontrar y leer haciendo click acá (hay unas recomendaciones deliciosas para leer en este tiempo).

Además, tuve también la gran posibilidad de participar de una de las entregas del Club de Poemas y escribir sobre la poesía, su lugar en las redes sociales (especialmente la que vemos en Instagram) y su vínculo con la adolescencia. Eso lo pueden leer haciendo click acá.

¡Suscríbanse!
(¿No saben qué es el Club de Poemas? Es la magia de la poesía que llega a sus bandejas de entradas todos los martes, organizado por la maravillosa Cata Reggiani. Si quieren saber más y suscribirse, hagan click acá).

Quizás no tuve la posibilidad de leer tanto. La cuarentena nos agarró de donde pudo y a mí me puso algunas piedritas en la lectura. Ahí sigo, tratando de moverlas, buscando libros que me ayuden a sortearlas. Quizás pronto vuelva con alguna reseña, veremos si esa rueda gira.

Y la búsqueda por la escritura continúa. En estos meses tuve la posibilidad de hacer un hermoso taller de poesía con María José Ferrada (de ese ya contaré un poquito más) gracias a la gente de FILBA y acabo de adquirir el seminario de narrativa de Maggie Stiefvater (¿Que quién es? Pues nada menos que la autora de la saga The Raven Cycle. Para mayor data, remito a la reseña que hice de la saga completa, hace ya mucho tiempo. La pueden encontrar haciendo click acá). También participé de JALEO, unas jornadas anuales maravillosas, a las que siempre quise asistir y por motivos de distancia nunca pude. La pandemia, al menos, habilitó eso.

Así que la rueda, descubro, siguió girando y así continuará. Por eso reactivo el blog, para que acá también todo se mueva y continúe siendo un espacio para compartir la literatura, las búsquedas, la vida.

Como siempre, con o sin pandemia, nos seguiremos leyendo.

6 feb 2020

Creatividad: leer mientras se escribe

El año arrancó entre libros, por supuesto. Novelas, cuentos, ficción y poesía. Pero también arrancó entre cuadernos, lapiceras y teclas de computadora: escribiendo. Es tiempo de escritura de una investigación para un posgrado pero, también, de escritura de ficción.

Eso nunca es sencillo. C.G. Drews, autor de dos novelas juveniles, disfruta tuitear sobre el arte de la escritura y, hace poco, escribió:
Que traducido sería: "mirá, la razón por la que ves a los escritores quejarse sobre su escritura en vez de decir que todo va bien es porque las palabras son criaturas volubles y el momento en el que decimos que se están comportando, ellas van a dejar de hacerlo por despecho y van a morderte".

Escribir no es sencillo, no es estar sentado hasta que la musa te rapta y te revela las 365 páginas de una nueva novela. Es trabajo arduo, de cincel y paciencia. Y como no es sencillo, algo que a mí me ayuda un montón es leer cómo hacen otros para trabajar la escritura. 

26 dic 2019

Lo mejor del 2019

Este año termina con mucha lectura, el desafío de Goodreads terminado (unos 68 libros leídos sobre el objetivo original de 65, bastante bien) y varias incursiones a géneros que otros años habían quedado más relegados.

La poesía, por ejemplo, fue un hallazgo, mejor dicho, un nuevo encuentro. En medio de un año con un contexto económico y social pesado, en medio de la vorágine de la vida en la ciudad y de las vueltas intensas de las responsabilidades, la poesía se presentó como lo que realmente es: el modo de respirar y mirar el cielo, de encontrarse con eso que está más allá de lo pesado e intenso, de lo que de a poco devuelve la vida. Así que hubo mucha poesía.

De la mano de esto, y de la Diplomatura que cursé, hubo también mucha lectura crítica sobre poesía, educación y sobre cómo acercamos a los chicos a la lectura. Docencia y ganas de leer combinadas que, además, me llevaron a investigar el despliegue de la poesía en los jóvenes actuales y el rol de la escuela y las redes sociales en esto. Eso, por suerte, seguirá con el trabajo final de la Diplomatura.

Idas y vueltas, hallazgos inesperados y recomendaciones, el año concluye y es el momento de revisar qué lecturas quedaron dando vueltas y cuáles dejaron una marca. Estas son las mejores lecturas del 2019, en el orden que llegaron:

1. La frontera indómita. En torno a la construcción y defensa del espacio poético, de Graciela Montes (Fondo de Cultura Económica)

Visionario y formativo, esas fueron las dos palabras con las que reseñé el libro en enero, cuando terminé de leerlo. Hacía tiempo que quería leer este libro pero siempre me había resultado difícil conseguirlo (me salvó la librería del FCE, finalmente). 

Graciela Montes propone una serie de ensayos definitivos, claros e incisivos sobre la infancia como momento central, momento importante y muy determinado culturalmente, y sobre el rol de la literatura y de la dicotomía fantasía/realidad en ese período.

Así, Montes defiende a capa y espada el espacio poético, porque es allí donde la experiencia humana se despliega con toda su potencialidad, estalla la creatividad y nuestra cultura puede convertirse en experiencia:
"Jugar nos ayudaba a entender la vida, y también el arte nos ayuda a entender la vida. Pero no porque los cuentos 'digan de otra manera' ciertos asuntos o expliquen con ejemplos lo que nos pasa sino por las consecuencias que trae habitarlos, aceptar el juego. Por esa manera de horadar que tiene la ficción. De levantar cosas tapadas. Mirar el otro lado. Fisurar lo que parece liso. Ofrecer grietas por donde colarse. Abonar las desmesuras. Explorar los territorios de frontera, entrar en los caracoles que esconden las personas, los vínculos, las ideas".
Esa es una de las miles de frases que subrayé en este libro que, evidentemente, lanzó mi año por el camino de la poesía y el arte.

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