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8 jul 2014

Rowling nos cuenta algo más de Harry

Los fans de Harry Potter tocamos el cielo, nos llenamos de nostalgia y sonreímos con indulgencia cuando Pottermore sorprendió hoy con un artículo de Rita Skeeter escrito por Rowling.

En el contexto de la Copa Mundial de Quidditch que está teniendo lugar acá en Argentina (un momento de silencio para nuestros corazones que acaban de entrar en paro), y que Ginny Potter estuvo cubriendo estos últimos meses, el artículo de Rita Skeeter apareció para dar una nota de color: "¡El Ejército de Dumbledore se reúne para la final de la copa mundial de Quidditch!".


El breve artículo se dedica a detallar la velada presencia de los miembros más importantes del Ejército de Dumbledore en la copa del mundo desde la mirada de Skeeter: especulando, elucubrando y, sobre todo, imaginando historias turbias y engaños donde, en apariencia, no habría nada para leer entre líneas.

El artículo permite reencontrarse con Harry, Ron, Hermione, Ginny, Neville y Luna, sus familias y sus vidas actuales, y descubrir algunos pequeños indicios de cómo son sus vidas ahora, después de tantos años y sabiendo tan poco de ellos en sus años post Hogwarts. Leerlo, es, además, como volver a casa porque el estilo de Rita se mantiene fiel a su capacidad para irritar y hacer enojar y uno se siente sosteniendo el libro cuatro de nuevo.

Una hermosa sorpresa por parte de Rowling que le da un plus a Pottermore y que, por lo menos a mí, me hace preguntarme por qué no se arman más cosas como esta en esa página.

El artículo, por acá.

¡Que lo disfruten!



17 oct 2012

HP y un análisis familiar III

Hace un tiempo planteé la posibilidad de abrir nuevas líneas de lectura de la saga Harry Potter, y se me había ocurrido iniciar un análisis de los tipos de familias que se presentan y su incidencia en los personajes del libro.

En entradas anteriores revisé la dicotomía que se presenta entre los Weasley y los Malfoy, y, luego, la construcción del huérfano en Harry y Hermione. Para cerrar, por ahora, este camino de análisis de Harry Potter, vengo a introducir el último tipo de familia que se presenta de forma visible en los libros, condensado en dos personajes centrales: la única figura de autoridad (es decir, aquellas familias que sólo tienen un padre o un único adulto responsable).

Este núcleo familiar lo encontramos tanto en Luna Lovegood - su padre, Xenophilius - como en Neville Longbottom - su abuela - de formas muy diferentes y con efectos completamente distintos en ambos personajes. 

En primer lugar es necesario marcar una diferencia central que, en mi opinión, define bastante el análisis que se pueda hacer de ambos: Neville y su abuela son introducidos en el primer libro, con un protagonismo significativo (bastante mayor que el de otros personajes secundarios como Dean o Seamus), mientras que Luna y su padre no aparecen hasta el quinto libro, junto con la revista El Quisquilloso (ante lo cual no puedo evitar pensar en voz alta, ¿qué se le habrá ocurrido primero a Rowling? ¿La revista o la familia? ¿Alguna habrá sido creada como consecuencia de la otra? ¡Misterios!).

Es así entonces como acompañamos a Neville durante siete años de crecimiento. Ya desde el principio es fácil distinguirlo porque el libro se empecina en caracterizarlo de la misma forma una y otra vez: Neville es inseguro, muy inseguro. Descubrimos en él una relación muy conflictiva con las figuras de autoridad cuyo origen es muy fácil de rastrear: su abuela. Según relatos que comparte con Harry, Ron y Hermione, podemos enterarnos que en sus años previos a Hogwarts Neville sufrió a manos de su abuela y otros familiares a causa de las altas expectativas que tenían de él (recuerden sino esa secuencia donde cuenta cómo sus tíos abuelos estaban tratando de sacarle algo de magia colgándolo de un puente y, sin querer, lo dejan caer). Este conflicto con la autoridad se desplaza en el ámbito de Hogwarts a Snape, centralmente, profesor que Neville no duda en admitir que lo aterroriza.

El derrotero de Neville a medida que avanzan los libros va tomando otros matices. Siempre conducido por un mismo eje (que su abuela se sienta orgullosa de él), Neville logra ir sorteando obstáculos que, en mi opinión, son en su mayoría anímicos y hasta espirituales. Él debe lidiar con burlas, comentarios degradantes de los Slytherin, comparaciones angustiosas con Harry Potter (todas a manos de su abuela) y comparaciones con sus padres y su sacrificio, críticas de sus profesores y críticas constantes a su falta de carácter y fortaleza. Con todo esto a cuestas, Neville se mantiene incorruptible y se desarrolla, muy de a poco, casi imperceptiblemente, como un muchacho cuya mayor característica es la pureza y la bondad.

Neville es reconocido por su valor y no lo puede creer.

Es recién en el séptimo libro donde se produce el quiebre. Siguiendo las ideas anteriores, me atrevo a decir que es quizás el quiebre de la figura de autoridad en Hogwarts lo que desata en Neville una nueva faceta de su personalidad (quizás no nueva, mejor digamos latente). Allí donde la autoridad era para ser respetada porque imponía leyes y normas justas e igualitarias, ahora hay mortífagos que abusan y corrompen los títulos de autoridad en aras de la tortura y el suplicio. Neville, entonces, pierde toda referencia de la autoridad y con ella pierde todo temor. No puede formar más parte del juego de la autoridad porque ya no se siente identificado. Este proceso que comienza a gestarse en el quinto libro, cuando accede a formar parte del Ejército de Dumbledore (lo cual comienza a señalar un desgaste en lo que para él representa la figura de la autoridad), estalla de forma súbita desde el comienzo del séptimo libro. Neville termina entonces consolidándose, encontrando su verdadero ser justo cuando deja de responder a aquello que lo definió durante tanto tiempo. Y es allí solamente cuando su abuela se siente verdaderamente orgullosa de él.

Luna, por otro lado, ingresa a la historia en el quinto libro, cuando muchos de estos procesos de identidad están a mitad de camino. Ella tiene una personalidad muy peculiar y muy definida, y un sistema de creencias y valores ya establecido, lo cual intimida al resto de sus compañeros y le vale unas cuantas burlas. Así como Neville sufre a manos de su inseguridad, de su imposibilidad por mostrarse firme, Luna sufre a causa de su seguridad, de su firmeza en las enseñanzas de su padre.

Primer encuentro con Luna.

Luna, entonces, se encuentra desde un principio identificada al ciento por ciento con su padre, y el libro muestra que la relación es recíproca. Xenophilius enmarca a Luna en un halo de exquisitez y suprema inteligencia pero, por sobre todo, de inmensa estima. Allí donde Neville sufre por recibir una muestra de aceptación por parte de su abuela, Luna encuentra cuidado y cariño instantáneos. Entonces, ¿cómo se desarrolla Luna en medio de una convergencia de diferentes historias de diferentes adolescentes en crisis consigo mismos y con la lucha entre el mal y el bien?

Considero que a medida que avanza la historia Luna se ubica en un lugar casi simbólico para el resto de los personajes, que ven en ella un personaje único, un poco apartado de la realidad, que les permite fugarse de la guerra del mundo mágico. Ella representa la inocencia y la pureza del que defiende sus ideales de forma pasiva, sin imponerlos, lugar que hereda de su padre. Sin embargo, cuando en el séptimo libro ella es capturada, esta armonía y, sobre todo, este alejamiento aparente de la realidad bélica del mundo mágico se quiebran. Padre e hija se ven involucrados en las extorsiones de los mortífagos y es allí donde son puestos a prueba. La traición de Xenophilius rompe el velo de pureza que cubría a los Lovegood y abre una pregunta que nunca es respondida en el libro: ¿Cómo reaccionará Luna cuando se entere de esto?

Luna ingresa a la historia como un personaje muy moldeado, pero esta crisis del último libro abre la imaginación a diversas posibilidades. Luna no cede ante la inclemencia de los mortífagos, poniendo ante todo la vida de Harry y su misión, pero su padre fracasa, más absorto en proteger lo que más ama que entregando todo por un fin altruista. Y no estoy haciendo un juicio de valores dado que ambos personajes actúan movidos por el amor (amor por una hija, amor por los amigos). Solamente señalo que Luna, en medio de toda su peculiaridad y en medio del sufrimiento de su padre, sabe poner de lado lo que suponemos que le ocurre y hace comunión con el resto, con sus amigos. Luna, la chica solitaria del quinto libro, identificada por completo con su padre, logra separarse y abrirse a sus compañeros en el último libro y hacer comunidad sin perder un ápice de su personalidad.


Personajes completamente diferentes, que viven un desarrollo casi especular, Neville y Luna representan dos polos del tipo de familia que sólo tiene una figura de autoridad. Ambos sufren burlas de parte de sus compañeros, ambos se dedican por entero a la causa de Harry mientras lidian con sus búsquedas y deseos y ambos han sufrido pérdidas dolorosas (los padres de Neville fueron torturados hasta la locura, la madre de Luna murió a manos de un hechizo que salió mal). Es quizás por esto que el final de la última película me gustó tanto más que le final que les regala Rowling en el libro (¡Sorpresa! ¡Una parte de la película que me gustó más que el libro!), porque considero que son personajes muy cercanos y muy distintos (¡abismalmente distintos!) que juntos podrían ser explosivos.

4 jul 2012

HP y un análisis familiar II

Intentando plantear una línea de lectura y debate de ciertos aspectos de la saga Harry Potter, en un post anterior comparé y revisé los roles y funciones de las familias Weasley y Malfoy dentro del universo mágico.

Hoy, continuando con esta línea, me gustaría revisar el funcionamiento de otro núcleo familiar que también presentará una dicotomía: los huérfanos.

Una de las características principales y más definitorias de Harry es no tener padres. Esto no sólo permite introducir el conflicto que impulsará una historia de siete gruesos libros sino que, además, abre el espacio para otras dos instancias tan importantes y claves para la historia como el asesinato cometido por Voldemort: Por un lado, se convierte en una carga que Harry debe llevar consigo durante toda su vida y que lo obliga a entrar en un proceso de conocimiento y reconciliación con su historia a través de diferentes intercambios con amigos de sus padres; por otro, ser huérfano le otorga a Harry la posibilidad de desplegarse de forma independiente y libre de toda raíz, avanzando en la historia guiado pura y exclusivamente por sus propios criterios.

I can't be a wizard. I mean, I'm just Harry.

Libre de toda determinación familiar, Harry se presenta como un niño cuya característica definitoria en el primer libro es haber sido maltratado. El viaje de aprendizaje que comienza con la llegada de la carta de Hogwarts lo lanza a Harry hacia la aventura de descubrir quién es, desde cero. Es interesante detenerse en que Harry es caracterizado por los otros, sus amigos y profesores, y rara vez por él mismo. Harry se descubre desde la mirada de otro, pero del otro que mira con amor. Nunca se ve reflejado en sus tíos o en su primo, pero en el encuentro con el otro que valora, Harry comienza a conocerse.

En esta misma línea creo que es posible ubicar a Hermione. Si bien sus padres viven y son nombrados varias veces a lo largo de la saga e, incluso, hacen algunas breves apariciones, podría decirse que Hermione constituye una suerte de huérfana dentro del mundo mágico.
¿Por qué tal afirmación? En primer lugar, sus padres quedan excluidos por completo del mundo mágico por razones obvias. Esto significa que Hermione se encuentra sola dentro de un mundo nuevo, con todas sus reglas, costumbres, características, de la misma forma que le ocurre a Harry.

Books! And cleverness! There are more important things.

Luego, y especialmente durante el primer libro, es posible distinguir cómo la vida en el mundo mágico entra en cortocircuito con algunos rasgos de la personalidad de Hermione, rasgos que podemos entender que se fueron generando durante sus primeros años de vida escolar, fuera de Hogwarts. El cumplimiento de las reglas, la necesidad de reconocimiento, la sed de triunfo académico, todo se presenta como características nucleares de Hermione durante su primer tiempo en Hogwarts, como aquello que la define exclusivamente. Pero a medida que la historia y los personajes avanzan, Hermione sufre una suerte de desarticulación que la enfrenta consigo misma, con cuáles son sus valores y cuáles sus búsquedas. Y comienza así un camino de aprendizaje donde vuelve a definirse, sola, alejándose de las ideas y la mirada que podemos percibir que acarrea de sus padres, reubicando los valores muggles que traía consigo y sumándoles los valores mágicos que aprende, y encontrándose con un nuevo espacio para ser quien ella quiere ser. 

Hermione descubre que puede conocerse desde sus propias búsquedas y, sobre todo, desde su propia mirada - y esto es clave, dado que el maltrato y la violencia con las que se encuentra en Hogwarts por su origen la enfrentan de forma directa y cruda con la mirada de otro y con su propia mirada sobre ella misma, de forma muy similar a lo que le ocurría a Harry con sus tíos -. Ella se va librando de la mirada de peso del otro, y construye su propio camino, un camino nuevo y diferente al de su familia.

De forma similar - pero de manera ligeramente invertida -, Harry y Hermione se embarcan en un viaje de aprendizaje, lanzados de forma abrupta e inesperada por la ausencia de sus padres y de un núcleo familiar cercano donde poder refugiarse de las sorpresas y miedos del mundo mágico.


Es por esta razón que me atrevo a clasificar tanto a Harry como a Hermione dentro de ésta categoría: están solos dentro de un mundo completamente nuevo y allí se les presenta la posibilidad de descubrirse, formarse y definirse como personas: Harry es mucho, muchísimo más que un niño maltratado, y Hermione descubre que también ella es más que libros y éxito académico.

27 jun 2012

HP y un análisis familiar.

Harry Potter. ¿Qué decir que no se haya dicho ya? Podría hablar horas sobre esta saga y llorar miles de lágrimas por ella. Un ícono, un éxito, un fenómeno, la marca de toda una generación, Rowling triunfó y cambio la vida de millones de lectores y los parámetros editoriales, sentando así un suceso histórico en la literatura.

Sin embargo, considero que todavía hay mucho para analizar dentro de esta historia. Siete libros que presentan un viaje iniciático muy complejo y repleto de variados personajes deben tener algo más para  decir aparte de los nombres en latín de los hechizos.
Me gustaría abrir, entonces, un espacio de debate y análisis de esta historia, con toda la objetividad que me sea posible - que advierto que no será mucha, es probable que divague pronto sobre qué tanto  me marcó esta saga.

En primer lugar me interesa revisar el tema de las familias. Considero que la familia como entidad tiene una presencia particularmente fuerte en esta historia - y Rowling así lo ha afirmado varias veces -, y que se presenta en diferentes asociaciones.
Una primera instancia podría ser la dicotomía que se presenta entre la familia Weasley y los Malfoy, muy marcada desde el inicio de la Piedra Filosofal.

A lo largo de los siete libros se va descubriendo el funcionamiento de éstas dos familias gracias a las interacciones de Harry con Ron y Draco, con los otros miembros de sus familias e, incluso, con visitas - en circunstancias completamente diferentes - a ambas casas. Y lo que se puede ver es el funcionamiento opuesto de ambas familias y sus influencias sobre sus hijos, Ron y Draco.
Las primeras oposiciones son más visibles: los Malfoy son gente adinerada y pertenecen a la alta sociedad mágica - tienen un escudo de armas, prácticamente son nobleza - mientras que los Weasley son notablemente pobres y modernos, apoyando iniciativas muggles y proyectos innovadores. Los Malfoy, entonces, desdeñan a la chusma, los magos de medio pelo, squibs y, sobre todo, muggles devenidos en magos. Son familias que se ubican en polos opuestos dentro de la escala social y política, por decirlo de alguna manera. Derecha e izquierda; tradición y revolución.
De esto se desprenden sus alianzas durante la guerra: los Malfoy acompañan a Voldemort mientras que los Weasley se unen a Dumbledore y Harry. 

Pero las contrapartidas no se detienen acá. Draco, hijo único, vive con la presión de responder correctamente ante las exigencias de su padre. Su desarrollo en los libros sigue este patrón, tratar de no decepcionar al padre - y sabemos, de forma explicita gracias a las películas, que la exigencia paterna está; recuerden sino la escena en la Cámara de los Secretos donde Draco cae de su escoba y Lucius le dedica una mirada especialmente despectiva -

Amor paternal.
Del otro lado, los Weasley no ejercen ningún tipo de presión sobre Ron, por el contrario, es él mismo quien se exige: ante la abundancia de hermanos, Ron siente que debe hacer algo para sobresalir, algo que ningún otro haya hecho. Molly y Arthur no pretenden obligar a hacer a Ron o a cualquiera de sus otros hijos algo que éstos no deseen. Sin ir más lejos, no obligan a los gemelos a regresar al colegio una vez que lo abandonan. Ron aprende así quién es él, qué quiere y qué sabe hacer mejor. Sus padres lo acompañan, sí, son fuertes figuras paternas, pero no tiránicas, como Lucius Malfoy.

Otra notable diferencia es el rol de la autoridad. La familia Malfoy está dominada y conducida por Lucius, el patriarca, el hombre, y Narcissa queda relegada a un último plano, mera decoración en el cuadro familiar. Incluso, cuando Lucius cae en desgracia, toda la familia se hunde con él - y allí es recién cuando se le abre el camino a Narcissa para emerger como la madre dispuesta a arriesgarlo todo por su hijo -. Draco no presenta ningún respeto especial o admiración por los personajes femeninos, tratando con especial desdén a Hermione, una de las figuras femeninas más fuertes de la historia. Los Weasley, por el contrario, están ubicados como una constelación en igualdad de condiciones regenteada por Molly, la matriarca, la mujer. Arthur es un padre bonachón, no autoritario y Molly es una madre protectora y, sobre todo, afectiva, y entre ambos se establece una relación complementaria y equilibrada, en donde la autoridad punitiva, por así llamarla, la ejerce Molly, pero de una forma completamente distinta a la de Lucius. Así es como Ron y todos sus hermanos respetan a los personajes femeninos, especialmente a su hermana, otra figura fuerte en la familia.

Familia adoptiva.

Podría continuar nombrando oposiciones: una mansión monumental para una familia pequeña, retratada con colores fríos y oscuros contra una pequeña casa armada con retazos para una familia numerosa, representada con colores cálidos y brillantes; la sumisión de los Malfoy a otra figura de autoridad, y el desprecio que sienten hacia los personajes de otras clases y realidades, y la independencia y horizontalidad de las relaciones que establecen los Weasley con todos los personajes con los que se cruzan; el maltrato al que someten los Malfoy a Dobby en oposición con el cariño que sienten los Weasley por los animales - se nombran absolutamente todos los nombres de todas las mascotas de todos los hermanos además de las diversas mascotas que tiene Ron, mientras que en ninguno de los siete libros se menciona qué tipo de mascota tiene Draco -. Y podría seguir analizando situaciones, después de todo, hay siete largos libros.

Dos familias enfrentadas, dos chicos opuestos, y dos mundos que entran en choque. Los Malfoy encarnan un orden arcaico y una mentalidad medieval que se va agrietando hasta finalmente verse fracturada, mientras que los Weasley representan un orden mucho más moderno, igualitario y afectivo que emerge triunfador cuando la guerra promedia. Los nuevos valores triunfan sobre los antiguos, superándolos, incluso con todas las disfuncionalidades que presentan los Weasley como familia - y aceptándolas como posibles, probables y sanas.


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