jueves, 27 de febrero de 2014

Postal de la calle Gorokhovaya

And so Olga went gracefully to the estates of Lieutenant Gratch, and wrote prettily worded letters home to her sisters, in which her verbs built castles and her datives sprung up like well-tended roses.
[...]
And so Tatiana went happily to the estates of Lieutenant Zuyok, and wrote sophisticated letters home to her sisters, in which her verbs danced in square patterns and her datives were laid out like tables set for feasting.
[...]
And so Anna went dutifully to the estates of Lieutenant Zhulan, and wrote properly worded letters home to her sisters, in which her verbs were distributed fairly among the nouns, and her datives asked for no more than they required.
Catherynne M. Valente. Deathless.


lunes, 17 de febrero de 2014

"Nieve, cristal, manzanas"

"Snow, Glass, Apples", Neil Gaiman.

Lo único que se dice sobre este cuento antes de empezar a leer es que es una reinvención del clásico de Blancanieves, pero contado desde la perspectiva de la madrastra. Nada más.

Un cuento de hadas, Neil Gaiman, madrastras y los colores blanco y rojo. Me pareció que era suficiente y que lo que iba a leer sin duda iba a ser bueno. Terminé el cuento completamente perturbada.

"Snow, Glass Apples" es terrorífico. Gaiman retuerce la historia de Blancanieves a tal punto que más de una vez me pregunté si en realidad no estaba leyendo a G.R.R. Martin y una de sus historias sobre los "white walkers". Sin decir demasiado sobre este cuento, Gaiman transforma los personajes en monstruos y tacha con sangre toda moral o pudor.

La secuencia de eventos no escatima escenas morbosas y gráficas y, sin embargo, todo queda ubicado bajo un manto de fría resignación y horror que sólo aumenta el pánico. Gaiman no revuelca la historia en escenas gratuitas o violencia sin sentido. Cada imagen está calculada y narrada con una mirada casi médica. Es una lectura que enfría la sangre y pone los pelos de punta.

Por supuesto, recomiendo leerla. Lograr horror puro con tan pocos elementos (¡y basada en un cuento de hadas!) es impresionante. Acá, la versión original, en inglés. Acá, una traducción al español que no puedo prometer que tan buena o escalofriante como el original.


domingo, 16 de febrero de 2014

Trilogía de El Castillo Ambulante

Este verano decidí leer El Castillo Ambulante porque la película me encanta y sabía que si Miyazaki había elegido esta historia para llevarla al cine, el libro tenía que ser brillante. No planeaba leer toda la trilogía, pero el primer libro me enamoró de tal forma que en unos pocos días me había terminado los tres.

Hay muchas cosas que atraviesan toda la trilogía, así que decidí hacer una reseña global, y pequeñas referencias a cada uno de los libros, para ahorrar tiempo y decir cuánto disfruté de estos libros una sola vez.

Diana Wynne Jones hace algo con estos libros que no había visto en ninguna otra saga fantástica: se apropia de la magia y de los elementos fantásticos y los mueve y deforma a su gusto. Mientras leía los libros, me acordé de algo que escribió Neil Gaiman en su blog hace poco: 
Hay algo que pasa en Hollywood. Cuando entregás un guión sobre una historia que tiene magia, la gente del estudio dice "No terminamos de entender... ¿podés explicarnos las reglas? ¿Cuáles son las reglas acá? La magia tiene que tener reglas". A veces, cuando me dicen eso, yo les respondo que, sí, seguro que tiene reglas, así como la vida también tiene reglas, pero que no me dieron el libro de las reglas de la vida cuando nací, y que trato de descubrirlas mientras avanzo, y que estoy seguro de que pasa lo mismo con la magia; y a veces les explico que, sí, la magia tiene reglas, y que si leen el guión de vuelta con cuidado se van a poder dar cuenta de cuáles son; y a veces suspiro y pongo una línea acá y otra allá que deletree las cosas con claridad y diga, SÍ, ESTAS SON LAS REGLAS, NO TENÉS QUE PRESTAR ATENCIÓN EN REALIDAD, y todo el mundo está contento. (fuente)
La magia tiene reglas, y a veces están explicitas y hay personajes que las explican o libros que enuncian las leyes que rigen ese mundo, y otras veces están, pero implícitas. En los libros de Diana, la magia tiene reglas, pero son unas reglas tan irregulares y atípicas, que da la sensación de que no hay nada que regule nada. Y me da la impresión que Diana hizo como Neil, empezó a escribir a ver qué reglas le mostraba la historia.

La fantasía tiene tal presencia en esta trilogía que se vuelve una entidad en sí misma. No es un instrumento de los personajes o un secreto que sólo conocen los hechiceros. La magia es caprichosa, abierta, irregular, dinámica, inesperada y para todos. Los personajes se mueven siguiendo el movimiento de la magia y a veces, sólo a veces, la magia se mueve según los personajes.

La tela del mundo de Diana está tejida con magia, y los personajes son mitad realidad, mitad fantasía. Ambas esferas están tan intrincadas que no se puede pensar una sin la otra.

Esto, por supuesto, hace que los personajes de esta trilogía sean deliciosos. Pero vamos de a poco con cada historia.

El Castillo Ambulante (El Castillo Ambulante, #1), Diana Wynne Jones, 2001. Greenwillow Books.
Sophie tiene la mala suerte de ser la mayor de sus hermanas, destinada a fallar miserablemente si trata de dejar su hogar para buscar su destino. Pero cuando, sin querer, atrae la ira de la Bruja del Páramo, Sophie es transformada en una anciana arrugada. Su única oportunidad de romper el hechizo está en el castillo ambulante de las colinas: el castillo del mago Howl. Para deshacer el encantamiento, Sophie debe tratar con el caprichoso Howl, lograr un pacto con un demonio de fuego y encontrarse con la Bruja del Páramo. En el camino, Sophie descubrirá que hay más en Howl -y en ella- de lo que se ve a simple vista.
La historia es bastante semejante a la que animó Miyazaki, pero, como siempre, el libro tiene mucha más profundidad. 

El destino, el éxito, la fama, la amistad, la confianza en uno mismo y la forma en que afecta la mirada del otro son temas que dan vueltas en esta historia, y lo hacen a través de una prosa liviana y llena de giros y líneas de diálogo vívidas y graciosas. Diana no cae nunca en frases trilladas o giros esperables en la trama. Cada página trae sorpresas y todas dejan un gusto agradable.

Sophie, Howl, Calcifer y los personajes secundarios son coloridos y vivaces. Sophie y Howl están marcados por personalidades abrumadoras y resquebrajadas con defectos y límites que lo único que logran es enamorar más al lector. Diana, además, tiene una forma muy especial (muy real, en realidad; es difícil encontrar mujeres como las de esta trilogía) de escribir personajes femeninos.

El Castillo en el Aire (El Castillo Ambulante, #2), Diana Wynne Jones, 2001. Greenwillow Books.
Lejos, al sur de la tierra de Ingary, vivía en la ciudad de Zanzib un joven y no muy próspero mercader de alfombras llamado Abdullah, que amaba gastar el tiempo imaginando. Estaba contento con su vida y sus fantasías, hasta que un día un extraño le vende una alfombra mágica. 
Esa misma noche, la alfombra lo lleva a un jardín encantado. Allí, Abdullah conoce a una princesa hermosa, Flor-de-la-Noche, pero un djinn malvado la rapta y se la lleva ante sus propios ojos. Abdullah entonces se lanza a rescatar a la princesa, con su alfombra mágica y su inteligencia como únicos compañeros. Por ahora.
La sinopsis del libro no parece indicar que éste sea parte de la trilogía. Sin embargo, la historia parte de Abdullah y conduce de vuelta a Howl y a Sophie.

Nuevamente, Diana hace destrozos (en el mejor sentido, por supuesto) con la magia: alfombras que vuelan pero sólo cuando se las elogia, genios malhumorados y miedosos, castillos que cambian de forma; nada parece tener reglas y la magia hincha la historia con latidos sonoros.

La novela gira en torno del encuentro de culturas, los modales y las tradiciones y, si bien la historia de Abdullah es pálida en comparación con la de Sophie y Howl, juntas logran armar algo más grande: la historia de Ingary, de las guerras, de los pueblos y de este mundo fantástico y extraño. Esto da una perspectiva mucho más grande que la que se tenía en el primer libro.

Acá vuelven a aparecer muchos personajes conocidos, y se suman otros nuevos que engrosan las filas de los personajes bien escritos (hay, en especial, un grupo de princesas que Diana debe haber disfrutado mucho escribiendo porque son fantásticas).

La Casa de los Mil Pasillos (El Castillo Ambulante, #3), Diana Wynne Jones, 2008. Greenwillow Books.
Charmain Baker está enloqueciendo. Cuidar la pequeña casa de su tío William mientras él está enfermo debería ser fácil, pero el tío William es más conocido como el Mago Real Norland y su casa dobla el espacio y el tiempo. Su única puerta lleva a infinidad de lugares: las piezas, la cocina, las cuevas de las montañas, el pasado, etc. Cuando abre esa puerta, Charmain también se encuentra con un perro callejero increíblemente mágico, un joven aprendiz de mago un poco torpe y una caja con los documentos más importantes del rey, así como también con un clan de criaturas azules irritantes. En medio de una búsqueda real intensa, Charmain se encuentra con una hechicera muy intimidante llamada Sophie. Y si está Sophie, seguramente el mago Howl y el demonio de fuego Calcifer están cerca.
El final de la trilogía es caótico, mágico y espectacular.

La historia se centra en Charmain, una chica despreocupada, que vive en sí misma y para sí misma. Su encuentro con la magia es accidentado y no la deja muy impresionada. La casa de su tío, que burla las leyes de la física, parece fastidiarla más que asombrarla. A esto se le suma la presencia del aprendiz de mago, que lo único que hace es fastidiarla.

La novela toma otro camino y parte de la premisa del egoísmo y egocentrismo, y avanza hacia lo que significa salir de casa y de uno mismo y encontrarse con otros y otros que necesitan de uno. Es, como los otros libros de la trilogía, una nueva historia de autodescubrimiento y del descubrimiento del mundo a través de uno mismo.

Hay nuevos personajes, tan encantadores como los conocidos, pero los antagonistas de esta historia son realmente perturbadores y agregan tensión a la historia de la búsqueda en la que se ve envuelta Charmain. 

La historia de Ingary se expande y se complementa con cosas de la historia de Abdullah, y crece con la continuación de las vidas de Sophie y Howl (que cada vez se vuelven más graciosa y tierna).


La saga de El Castillo Ambulante es una brisa refrescante en medio de tantas historias que a veces se parecen demasiado. Diana Wynne Jones escribe con alegría e insolencia, creando personajes graciosos y complejos, llenando las páginas de los tres libros con historias adorables y mágicas, y conquistando lectores a cada paso. Una saga para tener en la biblioteca y leer y releer.

miércoles, 12 de febrero de 2014

"Out of time and space": Un análisis de Alicia y La Guía del Autoestopista Galáctico

El año pasado cursé Literatura Inglesa. Para el final de esta materia es necesario preparar un tema que trate por lo menos dos libros que se hayan trabajado en la cursada, que se pueda exponer de forma oral y dure aproximadamente unos siete minutos.

El programa de la materia fue hermoso, y me resultó difícil elegir sólo algunos libros. Pero, teniendo en cuenta que también había quedado como adscripta de la materia, me pareció pertinente trabajar alguno de los libros que luego formarían parte de mi proyecto de investigación.

Con estas consideraciones en mente (y la necesidad de preparar un buen tema para aprobar la materia, claro), elegí Alicia en el País de las Maravillas, de Lewis Carroll (libro que forma parte de mi proyecto como adscripta) y La Guía del Autoestopista Galáctico, de Douglas Adams.

Ambos libros son maravillas, y Adams resultó ser un fiel lector de Carroll, con lo cual había algunos tópicos o temas que podía tomar para hacer un análisis en común. Finalmente opté por el nonsense o el no sentido y, basándome en los análisis que hace Deleuze del tema, escribí uno de los temas de final más largos de toda mi carrera.

Por suerte, a la cátedra también le gustó el tema (¡me aprobaron!) y me lo pidieron para publicar en su blog.

Acá está mi análisis de estos dos libros que merecen ser leídos y releídos (y ni hablar de analizados):

“Out of time and space”: el nonsense como ruptura del sujeto. 
por Marina Novello 
Tanto la literatura fantástica como la ciencia ficción ubican en el centro las preguntas por el sentido y la identidad al sujeto, y las convenciones sociales que lo formaron son interrogadas y puestas en duda hasta que estallan. Rosemary Jackson señala que la literatura fantástica se caracteriza por la disolución de órdenes y por la pregunta por un significado definitivo. En la ciencia ficción, explica Franco Ferrini, el elemento fantástico tiende a manifestarse de forma científica, lo cual señala otra forma de expansión y postulación de las mismas cuestiones: la disolución de las unidades y la pregunta por el sentido. 
En ambos géneros se presenta un cuestionamiento de las unidades del tiempo y el espacio. Jackson explica que en el fantástico las unidades clásicas de tiempo, espacio y sujeto son amenazadas por la disolución, y Ferrini señala que la ciencia ficción pone a prueba los límites de la noción de tiempo y la pregunta por el presente. 
A partir de estas características de estos dos géneros, el objetivo será analizar cómo el nonsense ingresa en Alice in Wonderland (Lewis Carroll, 1865) y The Hitchhiker’s Guide to the Galaxy (Douglas Adams, 1979)  a partir del ingreso a un espacio que no responde a las coordenadas espaciotemporales convencionales. 
El nonsense, para Deleuze, es el sentido del sentido, aquello que subyace al sentido: “El sinsentido es lo que no tiene sentido, y a la vez lo que, como tal, se opone a la ausencia de sentido efectuando la donación de sentido”. En los espacios a los que ingresan los personajes de ambos textos (sueño, en Alice, y la inmensidad del espacio, en Hitchhiker’s), el nonsense prolifera y cuestiona a partir de sus aspectos paradójicos a los sujetos y sus nociones de mundo, identidad y lenguaje. La paradoja, en términos de Deleuze, “se opone a la doxa, a los dos aspectos de la doxa, buen sentido y sentido común”.

Para seguir leyendo y encontrar todas las citas y anexos, pueden pasar por el blog de la cátedra.


viernes, 7 de febrero de 2014

Cress

Cress (Crónicas Lunares, #3), Marissa Meyer, 2014. Feiwel & Friends.
Cinder y el capitán Thorne son fugitivos y escaparon. Scarlet y Wolf los siguen. Juntos, los cuatro, están planeando derrocar a la Reina Levana y a todo su ejército. 
Su esperanza reside en Cress, que desde su niñez vive encerrada en un satélite, rodeada de pantallas. Todo ese tiempo frente a computadoras transformaron a Cress en una hacker excelente. Pero desafortunadamente, ella acaba de recibir órdenes de Levana para buscar y atrapar a Cinder y sus cómplices. 
Cuando un rescate osado sale mal, el grupo se separa. Cress finalmente es libre, pero su libertad viene a un precio muy alto. Mientras tanto, Levana no permitirá que nada detenga su matrimonio con el Emperador Kai. Cress, Scarlet y Cinder no habrán firmado un contrato para salvar el mundo pero podrían ser las únicas capaces de hacerlo.

El tercer libro de la saga centra su atención en otro clásico de los cuentos de hadas: Rapunzel. Está vez, Rapunzel (en este libro, Cress), no está atrapada en una torre, y su pelo no es la puerta de entrada para su madrastra. Cress vive en un satélite, es una hacker experta y tiene una dueña (Mistress Sybil) que la atormenta con pedidos de la reina de Luna.

Marissa Meyer lo logra de vuelta. Su reinterpretación moderna de Rapunzel es exitosa y se inserta a la perfección en el mundo de Cinder y Scarlet (Cenicienta y Caperucita Roja, respectivamente). Es increíble, pero es así: en este libro conviven las tres protagonistas de historias diferentes y disímiles, y lo hacen de forma armoniosa y en favor de una trama superior e independiente de sus historias (exceptuando la de Cinder, no olvidemos que ella es el personaje central y que, a fin de cuentas, todo lo que está ocurriendo es por ella).

Cress continúa la cuota de aventura y suspenso que se venía sembrando en los libros anteriores. Si bien la acción es menor y se limita a un par de escenas, todo contribuye a profundizar la historia de la rebelión y a aumentar el clima de tensión global que abunda en cada capítulo.

Los personajes siguen fieles a sus desarrollos, y Cinder, Kai, Thorne y Cress reciben un tiempo bastante abundante dentro de la historia para seguir expandiéndose. Por motivos que no puedo decir sin arruinar parte de la historia, Scarlet y Wolf quedan relegados del primer plano, pero la novela promete a cada paso que en el próximo libro ambos van a volver a ser protagonistas. Ya verán porqué.

A estos personajes se suman historias de otros (el doctor Erland, un poco más de Levana, una historia muy interesante en el pasado de Cress, y, más importante, una primera mirada a la protagonista del próximo libro, Winter, la nueva versión de Blancanieves), y Marissa Meyer logra ampliar la escala de su historia para incluir la Luna. Las tensiones son palpables y la trama política alcanza su punto límite, ya muy cerca de estallar y generar el desenlace.

Cress es un tercer libro muy sólido, que no aburre ni reitera, y que logra volver a narrar otro cuento de hadas dentro de la ciencia ficción con mucho éxito. Marissa Meyer profundiza las complicaciones con las que se cruzan los personajes y revela otras, empezando a tensionar todos los hilos que viene trazando desde hace tres libros y preparando para el desenlace, otro nuevo personaje, y un final que, por ahora, promete fuegos artificiales.

jueves, 6 de febrero de 2014

Puente

Puente, Márgara Averbach, 2008. Comunicarte.

Sin historias, no hay ningún mundo. Y esta historia es sobre dos mundos diferentes, separados por una grieta. 
En los días en que empezó la historia, el pueblo se alzaba a espaldas del Pozo Largo, como si el Pozo no estuviera ahí, como si no existiera. Se decía que, una vez, alguien había bajado hasta el fondo, pero era solamente una leyenda y, en la leyenda, nadie había vuelto a subir. No parecía una leyenda importante. En ese pueblo, hasta la noche del espanto, la vida de los nuevos parecía buena.

Ya había leído otros libros de Márgara y, después de tenerla de profesora en un seminario muy interesante, empecé a sospechar que cualquier cosa que escribiera me iba a gustar. Entonces, este año, dando vueltas en la feria del libro, me crucé con esta novela y, sin leer la contratapa, lo compré, porque sabía que de alguna forma el libro me iba a gustar.

Sí, me gustó (¡menos mal!). Puente toma los tópicos que sé que le interesan a Márgara (por sus otros libros, por sus clases, por sus exposiciones en congresos) y los pinta con otros colores y les da otros personajes.

Vientos de cambio, pueblos con historias y rondas, amores de miradas, naturaleza (abundante, viva, compañera), crecimientos, lenguajes, y vida, mucha vida.

Puente narra la historia de un pueblo azotado por una noche de acontecimientos terribles que se ve obligado a escapar. Los nuevos, los más jóvenes, desarrollan todo un plan que puede salvarlos pero que también implica muchos cambios y pasos nuevos.

La historia del puente se teje sobre otras historias y otras inquietudes que descubren los personajes a lo largo de la novela y que están llenas de sentimientos profundos, sencillez y claridad. Nuevamente, Márgara escribe con palabras que parecen latir y moverse como las hojas de los árboles. Su prosa es clara, directa y envuelta en verdes y tierra, todo al mismo tiempo.

La naturaleza es otro de los personajes principales, y posee un lugar muy especial en esta novela (como en todas las de Márgara). Hay algo muy particular en la forma en que la naturaleza cobra vida en las novelas de Márgara, y en Puente vuelve a funcionar.

Puente es una historia sobre una vida (la del pueblo) y muchas vidas (la de los jóvenes, los ancianos, los acarreadores) que se animan a mirar a otro lado, a lanzarse, a construir y conocer y a, finalmente, escribir nuevas historias, sus propias historias.
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