viernes, 27 de julio de 2012

¿Vos? ¿Tú? (LIJ)

Una de las cuestiones que más me resuenan a la hora de leer literatura juvenil o infantil es el uso del tuteo. Muchas de las novelas y sagas que circulan y tienen éxito entre los jóvenes son de origen norteamericano y por lo tanto llegan a mis manos traducidas.
¿Qué ocurre, entonces? Las expresiones, los modismos, y el tuteo que se presentan son traducciones que suenan de forma extraña y acartonada. Pero dada la cantidad de literatura juvenil y sagas exitosas que llegan desde allá arriba, todas estas expresiones y formas de hablar se me fueron adhiriendo, quedando instaladas en la mente, al punto tal que algunas cosas comenzaron a mutar en mi mente hasta transformarse en su versión traducida - hubo una época en la cual dejé de decir "moretones" y se me escapaba la palabra "cardenales", sí.

Lo leí en inglés; fue difícil leer su traducción luego.
Esto, en sí, no representa ningún problema, por el contrario, introduce una serie de terminologías que de otra forma jamás hubiera conocido. Sin embargo, todo se complica cuando se presenta la oportunidad de leer literatura juvenil local.

Me he cruzado con muchos jóvenes - y en su momento yo fui una de ellos - que demandan novelas en donde los personajes se tuteen y utilicen palabras propias de las traducciones - "periódico", "neceser", "piscina", etc.- porque así están acostumbrados a leer, así suelen sonar las voces en su cabeza. Y sucede que es muy difícil para un escritor argentino construir una historia que se sostenga en esta forma de hablar - o por lo menos, a mí me resulta difícil situarme en un lugar idiomático cómodo a la hora de escribir.

Las traducciones se seguirán leyendo y seguirán funcionando como hasta ahora. Yo las voy a seguir leyendo. Pero fui descubriendo cómo abrir los ojos a las letras de por acá y a su estilo y forma de hablar.

El primero de la Saga de los Confines
Algunas novelas lograron construir una forma de hablar basada en el tuteo que exceden las traducciones y se apropian del lenguaje. Allí donde las traducciones suenan rígidas, visiblemente extranjeras, ciertas novelas se apoderan del "tú" y lo moldean para que suene atemporal y propio, nuestro. Liliana Bodoc lo logra de una forma espectacular en su Saga de los Confines - por no mencionar otras de sus novelas donde también está presente esta forma de hablar - en donde los Confines se nos presentan como algo cercano, nuestro, hermano, y la forma en que los personajes hablan no suena extraña ni ajena. Lo mismo me está sucediendo con la Historia de los Cuatro Rumbos de Márgara Averbach. Es un tuteo que transmite una cultura, un lugar y un no-tiempo que a uno, como lector, lo sitúa para el encuentro con lo otro, la magia de la tierra, de los personajes fantásticos. 

De todas formas me fui encontrando con otras historias y otros libros en donde la apuesta es fuertemente porteña. El primero de la lista es Heredero de las Hadas, de Leo Batic. La historia se sitúa en Buenos Aires y los personajes hablan como porteños, haciendo uso del "vos" y de algunas de las expresiones que tanto conocemos y usamos algunos de nosotros. Para muchos lectores fue difícil incorporar esta forma de hablar, pero a mí me resultó refrescante, nueva, posible. Incluso me quedé con ganas de seguir leyendo más expresiones tan coloquiales y cotidianas. Otro libro que en este sentido me deslumbró - y que no califica exclusivamente como literatura juvenil o infantil - fue La Pregunta de sus Ojos, de Eduardo Sacheri. Me impresionó la precisión en la forma de hablar y de plasmar los modos porteños.

Podría seguir nombrando ejemplos de todas las categorías y continuar enumerando por qué me resulta mágico encontrar un lenguaje adecuado a sus personajes y a su mundo. Es un tema que puede abrirse a debate no sólo por lo que genera en la lectura sino por las diferentes dificultades que presenta a la hora de escribir. A mí me genera muchas preguntas y dudas, especialmente al momento de escribir, y me obliga a revisar la forma en que leo y las expectativas que suelo poner en los libros antes de empezarlos. Mis experiencias son éstas, y puedo asegurar que disfruto tanto leer una traducción - aunque, si encuentro el libro en su idioma original, mejor - como un libro escrito en español. Sin embargo, me parece que es un ejercicio interesante de lectura y, por qué no, de escritura, buscar amigarse con las formas de expresión propias de nuestra cultura y, sobre todo, hallar la forma de leer o escribir esos libros e historias en donde la construcción del lenguaje acompaña una cultura, un mundo, una cosmovisión completamente nueva y no responde estrictamente a la realidad de lo que se oye en las calles, en las películas o en libros - traducidos o no.

martes, 24 de julio de 2012

Los Cuatro de Alera

Los Cuatro de Alera (Historia de los Cuatro Rumbos, #1), Márgara Averbach, 2004. Ediciones SM.

Cuatro magos nuevos ingresan a la historia de Alera, cuatro jóvenes con capacidades diferentes y destinos unidos. Y entre ellos, Damla, una magárbol. La crisis cae sobre la ciudad cada vez con más fuerza, y la aparición de una magárbol y de magos que son hijos de los perdidos se presenta como un signo fuerte e innegable del Bosque y los Otros: el Plan puede llevarse adelante.

Los Cuatro de Alera introduce un mundo nuevo, marcado por una cosmovisión completamente diferente que se adueña de los personajes y las palabras. Alera existe, los magos se mueven bajo el consejo de los Otros y los Árboles hablan, escuchan, saben más que cualquier persona viva o muerta. Es un desafío ingresar a este mundo que se despliega página a página porque invita a pensar de una forma distinta, a alterar la estructura mental y dejarse atravesar por las fuerzas y las palabras que rigen el mundo de Alera. Una invitación diferente, que pocos libros alcanzan de la forma en que éste lo hace.

Un libro que inicia, abre puertas y presenta. Márgara Averbach nos introduce a la vida de éstos jóvenes magos que comienzan a descubrirse a sí mismos y el lugar que ocupan dentro de su mundo. La complejidad en las relaciones estalla desde el primer momento y acompaña el resto de la historia reflejando que la magia no es una mera cualidad sino que está regida también por el vínculo con los otros - y los Otros, las Plantas, los animales y los Árboles -. Y esto es fundamental. La magia no es un decorado, una pantalla de humo o luces de colores como ocurre en tantas otras historias. La magia es la raíz de los personajes, su más profunda identidad, el camino hacia quienes realmente son. La magia y el uso que hacen de ella los abre hacia los demás, los ayuda a conocerse y a encontrarse. Y es vivida como un regalo, un milagro, una bendición y conexión con ese mundo que los rodea y está vivo y desesperado por seguir haciéndolo.

La riqueza también reside en la forma en que Márgara juega con las palabras. La prosa se abre en un abanico de colores, sabores, sensaciones e imágenes que transportan y sumergen. Las palabras están combinadas de formas nuevas, formando comparaciones y metáforas extrañas y reales, que conectan con lo que siente el personaje o la realidad de Alera de una forma precisa, justa, cercana. Las palabras parecen rezuman sabores, significados, ideas, en un estilo que recuerda mucho al de Liliana Bodoc en su saga. Así es como la escritura acompaña a Alera: un mundo distinto, con una forma de vivir distinta, necesita palabras y expresiones que hablen de él de forma nueva.

Es un libro clasificado para niños - y que imagino que disfrutarán como se disfrutan pocos libros - pero que a mí también me habla despacito, al oído, contándome de las posibilidades que tiene el que cree en la fuerza del mundo y se anima a escucharla.

La historia apenas despunta y deja con sed de más. La aventura está comenzando y el espectro de personajes es amplio, complejo y real. Las puertas quedan abiertas a un nuevo viaje, la continuación, y a la posibilidad del encuentro con el otro, un otro que hasta ahora no es más que un mito. El segundo volumen de La Historia de los Cuatro Rumbos me espera.



(Para leer más sobre Márgara Averbach y su vínculo con el fantasy, recomiendo esta entrada).

jueves, 19 de julio de 2012

Lenguaje y poder en 1984

Quizás cuando se habla de 1984 de George Orwell, la primera imagen que se presenta es la del Gran Hermano observando con gesto acusador, o la telepantalla controlando la vida de todos los habitantes y regulando sus emociones.

Sin embargo, a raíz del trabajo en un seminario, encontré la posibilidad de investigar una línea de la novela que siempre me resultó muy fascinante y perturbadora. Me refiero a la presencia del lenguaje en 1984.

El idioma oficial que se presenta es la "neolengua" o "newspeak", una lengua instaurada por el Partido cuya principal característica es la combinación de palabras y la simplificación de conceptos. Para el lector que está disfrutando de la historia y del mundo distópico, esto se presenta simplemente como otro ejemplo de la decadencia y corrupción de una sociedad que iba a ser perfecta. No obstante, revisar la neolengua en mayor profundidad descubre una dimensión del poder que horroriza y asusta por su potencialidad en la propia sociedad.

En primer lugar, y a raíz de cómo se va presentando esta lengua en el libro, salta a la vista la insistencia con la que el Partido recuerda y obliga, cada vez más, a sus habitantes a pensar en neolengua. ¿Esto que significa? Una mente que reduce su vocabulario, cercena significados y olvida palabras que caen en desuso descubre que es imposible pensar de forma distinta a la oficial, a la forma del Partido. Todo otro tipo de pensamiento e ideas se hace así imposible - y es por esto que el régimen totalitario de Partido encuentra en la neolengua una forma de control y, especialmente, una herramienta para lograr una fidelidad absoluta.

En uno de los pasajes más memorables del libro, Syme le relata a Winston cómo está resultando la conformación de la última edición del Diccionario de la Neolengua: 
"Creerás, seguramente, que nuestro principal trabajo consiste en inventar nuevas palabras. Nada de eso. Lo que hacemos es destruir palabras, centenares de palabras cada día. Estamos podando el idioma para dejarlo en los huesos [...] La destrucción de las palabras es algo de gran hermosura."
Y da uno de los ejemplos más icónicos: 
"¿Qué justificación tiene el empleo de una palabra sólo porque sea lo contrario de otra? Toda palabra contiene en sí misma su contraria. Por ejemplo, tenemos 'bueno'. Si tienes una palabra como 'bueno', ¿qué necesidad hay de la contraria, 'malo'? 'Nobueno' sirve exactamente igual, mejor todavía, porque es la palabra exactamente contraria a 'bueno' y la otra no."
Se anulan los opuestos, los sinónimos, los antónimos. Las palabras son sus opuestos, los contienen en sí mismas, y se cargan de un significado unívoco y no negativo. Esta idea aparece incluso en las consignas del Partido: La guerra es paz, la libertad es esclavitud, la ignorancia es fuerza. El significado de las palabras se cercena y amplía hasta que alcanza a cubrir a todas las otras palabras que derivan o tienen relación con su significado original: la guerra es paz - y la idea de guerra como algo negativo deja de existir, así como deja de existir el concepto de paz como tiempo de buenas relaciones y armonía. ¿Cómo pensar esto? Resulta prácticamente imposible.

La neolengua no tiene variantes, graduaciones ni posibilidades de elección. La complejidad en el pensamiento deja de existir. Sólo hay una palabra posible, con un único sentido, que se extiende hasta abarcar todo el concepto: la noción de velocidad (speed) es la única viable; dejan de existir las palabras "rapid" o "quickly" y se altera la palabra "speed" hasta borrarlas: "speedful" y "speedwise" se transforman en el adjetivo y adverbio del concepto de velocidad. Una misma palabra para todo.

La regularidad y la flexión idéntica son la norma - y esto habla por sí sólo de la mentalidad del Partido, de la mentalidad de los regímenes totalitarios: homogeneizar, borrar las anomalías -. Cualquier palabra que difiera, introduzca algún matiz o alguna graduación en el concepto, es erradicada. Los negativos serán construidos con el prefijo "un-", los adjetivos, con el sufijo "-ful", los adverbios, con el sufijo "-wise" y los verbos declinarán todos por igual con la terminación "-ed".

Esto genera un discurso mecánico, cerrado, que se vacía de todo pensamiento. Las palabras están armadas para que los personajes las pronuncien y no las piensen; el discurso es simplemente un fluir de sonidos, una actividad física, muscular, que queda desconectada de toda intervención mental.

La neolengua se conforma como el habla verdadera y clara. No existen en ella los matices, los dobles significados, las ironías o eufemismos. Se transforma en la única forma de hablar y todas las otras formas de expresión quedan reducidas a la categoría de falsedad y corrupción. El Partido se asegura así el control de los pensamientos mediante la imposibilidad de pensar diferente, y presiona en el consenso: el pueblo acepta el idioma, lo adopta y así corta todo vínculo con otras ideologías e, incluso, con el pasado mismo: no más literatura, no más canciones; miles de ideas quedarán anuladas y otras tantas desaparecerán para siempre.

La pregunta por el funcionamiento de la neolengua se abre y diversifica y sé que todavía me queda mucho por indagar y seguir investigando. Pero mientras tanto me quedo con una frase de Orwell en relación al idioma inglés de su época (¿y de la nuestra también?) y que inevitablemente remite a la neolengua: "A speaker who uses (this) kind of phraseology has gone some distance toward turning himself into a machine [...] (La forma de hablar) will construct sentences for you - even think your thoughts for you, to a certain extent - and at need they will perform the important service of partially concealing your meaning even from yourself".

lunes, 16 de julio de 2012

La ciudad de las nubes

La Ciudad de las Nubes, Eduardo Abel Gimenez, 2011. Edelvives.

Lugares extraños, realidades alternas, saltos temporales y personajes profundos, La ciudad de las nubes presenta una constelación de cuentos breves de diferentes temáticas, cuyo hilo conductor es la ciencia ficción - o, mejor dicho, el amor por la ciencia ficción.
En una obra cargada de imágenes clásicas, temáticas propias del género y preguntas históricas, Eduardo Abel Gimenez se hace un lugar dentro de la ciencia ficción a partir de la pasión con que se presenta cada una de las historias.

Aventuras que comienza in media res, simples conversaciones, reflexiones de un robot o detalles de una máquina de tiempo, algunas de las historias presentan una vuelta de tuerca a ciertas cuestiones clásicas de la ciencia ficción, cargándolas con nuevos sentidos y otorgándoles una nueva mirada. "La máquina del tiempo, la máquina de tiempo", por ejemplo, introduce la temática del viaje temporal de una forma muy particular, como una especie de ficción barroca - así la llamaría Carlos Gamerro -, en donde la estructura del relato mismo se pliega múltiples veces sobre sí misma, creando una atmósfera compleja e inverosímil - como un viaje en el tiempo.

Otras historias introducen ideas innovadoras e historias sencillas que se expanden a través de los sentimientos de sus personajes. Disfruté, particularmente, de "Muera acompañado" y "La ciudad de las nubes" - y la idea de ucronía que funciona como eje del relato -, historias en las que Eduardo Abel Gimenez, en pocos párrafos, logra inventar mundos nuevos y tejer una dimensión emocional muy profunda y ligada de forma estrecha al universo de la ciencia ficción.

Todos los cuentos son diferentes y todos igual de sólidos. Eduardo Abel Gimenez no decepciona y sorprende con cada palabra, en cada párrafo, al demostrar que puede construir, de forma magistral, un mundo nuevo, alterno, similar pero diferente, en tan sólo un par de páginas. Una obra entretenida - y perfecta para ir leyendo en viajes en colectivo o subte - que deja una huella en la ciencia ficción argentina y que es ideal para los amantes del género.

viernes, 13 de julio de 2012

Jornadas de Ciencia Ficción: Día III

Hoy fue el último día de las Primeras Jornadas Internacionales de Ciencia Ficción.
La temática del día, o por lo menos de los plenarios, que fue lo que pude presenciar, estuvo orientada al cine y teatro argentino del género.

Participé de una charla/entrevista a Horacio Banega, dramaturgo argentino que recientemente puso en escena junto con alumnos del IUNA la obra "Los Turistas". El título de la entrevista justamente era "La ciencia ficción sale a escena".
Los Turistas (2011).
Además de hablar de su obra, la puesta en escena, el elenco, el desarrollo de los personajes y la música, Horacio Banega compartió su visión sobre el teatro y, más en profundidad, sobre el teatro de género. Sentenció que el teatro argentino está todavía discutiendo sobre el realismo en las obras, discusiones que tanto la poesía como el cine dejaron atrás hace tiempo, y que esto dificulta el tránsito hacia obras diferentes. Se hace muy difícil, entonces, expandir el imaginario, lo cual representa un obstáculo mayor para las obras de ciencia ficción.

De hecho, charlando sobre su obra, Horacio Banega señaló que una de los mayores desafíos que encontró fue la respuesta del público. Descubrió que las audiencias se mostraban confundidas cuando se daban cuenta que su obra no era una parodia de la ciencia ficción, y reflexionó sobre qué significa esto y qué tipo de contacto o imagen tiene la gente en general de la ciencia ficción. Luego, por supuesto, nombró también el atraso y la desventaja del teatro frente al cine y la forma en que esto afecta las expectativas del público.

Finalmente confirmó que su obra volverá a escena en septiembre de este año.

Póster de Che ovni.
Luego participé de un plenario llamado "Cine argentino e iconografía de ciencia ficción" donde se analizaron dos películas argentinas, Che, ovni (1968) y El satélite chiflado (1956).
Sin ánimo de relatar el argumento de ambas películas, sí puedo decir que el análisis que realizaron se centró en las particularidades de éstas películas y su repercusión en la crítica según el contexto sociopolítico en el que se ubicaron. Además, resaltaron los símbolos y elementos propios de la ciencia ficción que aparecían en cada una de las películas - viajes intergalácticos, planetas nuevos y extrañamente similares a zona sur, reemplazos alienígenas, y ovnis, por supuesto - y la forma en que también éstos conectaban la historia con el contexto social de la época.

Si bien la jornada de hoy no estuvo centrada - o por lo menos el rato de los plenarios - en el tema que más me interesa, considero que las Jornadas estuvieron muy entretenidas e interesantes. Sin duda alguna superaron mis expectativas con creces, dado que me encontré cara a cara con gente apasionada por libros que suelen exceder el ámbito puramente académico, y análisis fascinantes de libros que leí y jamás creí que vería entrar a mi facultad.

Me llevo muchas herramientas e ideas para profundizar, mucha gente para contactar y, sobre todo, las ganas de exponer un análisis propio en las próximas jornadas.

miércoles, 11 de julio de 2012

Jornadas de Ciencia Ficción: Día II

Segundo día en las jornadas, la propuesta fue muy variada y entretenida, y se registró, al menos a simple vista, un considerable aumento de la audiencia. Esta vez pude presenciar más ponencias y un par de plenarios con personalidades muy interesantes que trajeron a debate temáticas muy particulares.

En primer lugar, presencié un plenario llamado "Ciencia ficción, utopía y cine", a cargo de Héctor Kohen y Horacio Eduardo Ruíz. A partir del concepto de heterotopía de Foucault (que propone la fusión de espacios diversos), abrieron una línea de análisis - o de debate, mejor dicho, dado que dejaron varias preguntas y planteos para seguir pensando - del cine y la literatura de ciencia ficción y utopía. Horacio, en particular, señaló que este concepto refleja hoy en día, en estas ramas del arte, las contradicciones propias del posmodernismo, y reflexionó sobre la forma en que la ciencia ficción se ha vuelto más blanda y porosa, con límites difusos y permeables - y se preguntaba ¿dónde está ahora la utopía, la distopía, la ucronía?, y a mí se me ocurría ésta respuesta: asomando en la literatura juvenil -. Proponía, además, intercambiar el término "ciencia ficción" por "tecnología ficción", dado que hoy en día estos relatos proponen únicamente objetos y artefactos tecnológicos como el elemento que define el género. Por último, explicó la idea de una presencia de información transversal en la ciencia ficción, tales como modas que generan un sinfín de ideologías - idea que me hizo pensar en la moda que se propone como uno de los elementos definitorios del Capitolio en Los Juegos del Hambre -.

Márgara Averbach.
Luego estuve en un plenario a cargo de Márgara Averbach llamado "Ciencia ficción blanda, fantasía e historia: Úrsula K. LeGuin y Lois McMasters Bujold". Presentó un análisis muy detallado y muy entretenido de dos novelas de ciencia ficción de éstas autoras: El nombre del mundo es bosque y Danza de espejos, respectivamente. La línea de lectura que propuso, revisar la forma en que ambas novelas relatan hechos históricos reales en universos alternos, abrió de forma tácita una nueva - no tan nueva, en realidad, pero sí olvidada - forma de mirar la ciencia ficción: es una visión y un relato del mundo actual en el que vivimos, no un simple sueño o pesadilla. 

Sin embargo, lo que más me gustó de su exposición fue que abrió el debate introduciendo sus ideas sobre la ciencia ficción y, más en particular, del fantasy. Y lo hizo a partir de una cita de nada menos que Liliana Bodoc. No anoté la cita textual pero la idea central era ésta: la lectura de algo que no tiene un referente real - como ocurre en la fantasía y en la ciencia ficción - es muy difícil y lleva un trabajo que no todos los lectores pueden hacer, y eso merece un reconocimiento. Me dio mucho que pensar y, sobre todo, me reconcilió nuevamente con estos géneros que disfruto tanto y que, sin embargo, siempre me confunden por su poca aceptación. Además, el simple hecho de que alguien que ha estudiado tanto y es tan reconocida como Márgara dejara bien en claro que son géneros que no sólo disfruta leer sino también escribir, legitimó mi propio gusto por este tipo de literatura - a veces este tipo de revelaciones me ayudan y mucho -

Uno de los libros de los nuevos escritores.
Por último, presencié un plenario denominado "Las nuevas formas del fantástico y la ciencia ficción: escritores noveles argentinos", del cual participaron escritores del género recién publicados, moderados por el escritor Sergio Gaut vel Hartman. Los escritores compartieron sobre sus obras, sus primeros acercamientos al género ciencia ficción y lo que para ellos significa escribir este género. Las posturas fueron variadas, pero la mayoría coincidió en la libertad que les da escribir este tipo de literatura. 
Una cosa llevó a la otra y, en el momento de las preguntas se abrió un largo debate sobre el género, el cine de ciencia ficción y, sobre todo, sus opiniones sobre ciertos temas particulares de la ciencia ficción (¿ciencia ficción dura o blanda?, ¿cuál es su lugar en la literatura argentina?, ¿hay buen cine de ciencia ficción?, etc.). Probablemente una de las cosas que más rescato de este plenario es que todos los escritores manifestaron que su iniciativa al escribir era meramente el disfrute, y que muchos, como nosotros, empezaron con un blog y ganas de mostrar lo que podían hacer.


Fue un día muy movido - y largo -, pero sumamente entretenido. Creo que hoy me voy incluso más contenta que ayer, y, sobre todo, con muchas más herramientas e ideas a investigar - y personas para entrevistar, una vez que consiga los contactos -

martes, 10 de julio de 2012

Jornadas de Ciencia Ficción: Día I

Hoy comenzaron las Primeras Jornadas Internacionales de Ciencia Ficción en la Facultad de Filosofía y Letras de la UBA. Como anticipé, el programa anunciaba una gran amplitud de temas y abordajes a distintos fenómenos de la ciencia ficción que en el rato que pude estar hoy, se confirmó.

Portada del programa.
Visité los marcos de "Textualidades utópicas y ciencia ficción" y "Cultura popular y tecnología", y no quedé decepcionada. En el primer grupo de ponencias, me llevé la sorpresa de encontrar un profundo análisis de la distopía en la trilogía Uglies (o Traición, en español) de Scott Westerfeld. La expositora, Cecilia Luque, detalló el funcionamiento de la sociedad en la trilogía, haciendo hincapié en el funcionamiento de las operaciones estéticas como mecanismos de igualdad. Introdujo el concepto de biopoder de Foucault y señaló con especial atención la forma en que mediante estos procedimientos y la constitución de una sociedad utópica en apariencia se enmascaran los mecanismos políticos, volviendo apolítica la sociedad. Luego mencionó al grupo de los rebeldes como aquello que revela la realidad política que estaba oculta reclamando por una igualdad no idéntica sino equivalente. Un análisis muy consistente que no dejó de lado la identidad más visible de la trilogía (literatura juvenil, que posee los ingredientes clásicos de éste género) y profundizó en una vertiente muy interesante y compleja de la historia, lo cual inaugura un nuevo espacio en la crítica y análisis literario de la literatura juvenil (¡jamás hubiera imaginado encontrar un análisis de este tipo sobre una trilogía juvenil en el ámbito de la facultad!).

Luego, otra gran sorpresa fue la ponencia sobre Iron Man (sí, el superhéroe). La expositora, Elina Montes, realizó un análisis muy detallado de ciertas escenas de la película (Iron Man 2), introduciendo conceptos de múltiples teóricos. Un primer abordaje fue en relación a la escena donde se presenta la Expo-Stark y el concepto de adorno masivo y la experiencia en shock, como elementos anestésicos que impiden el registro de experiencias que deberían preocupar o traumar. En segundo lugar hizo una lectura sobre la presencia de diferentes obras de arte en la película: la escena donde Tony Stark intercambia un cuadro de Newman por otro de Iron Man y la presencia de la escultura Hombre Caminando en medio de la fiesta de cumpleaños de Stark. Resultó muy interesante, especialmente porque se trata de una película sumamente taquillera que no parece presentar segundas lecturas o instancias de análisis a primera vista.

Además estuve en exposiciones sobre videojuegos (una lectura muy interesante del fenómeno de Mass Effect y su público), Doctor Who y su vigencia a través de diversos medios, las etapas y horizontes del desarrollo del robot como figura prototípica de la ciencia ficción, y un debate muy interesante sobre los límites entre la ciencia ficción y la utopía/distopía como géneros.


Fue un día muy variado y lleno de gratas sorpresas, dado que no esperaba encontrarme con una visión tan amplia y, especialmente, tan comprensible sobre tan diversos temas. Efectivamente el día de hoy, al menos durante el rato que estuve presente, fue dirigido a un público general, no especializado, que, agradeciendo la cercanía de las exposiciones y los análisis innovadores, no callaron e hicieron preguntas y devoluciones muy interesantes. ¡Veré qué me depara la jornada de mañana!

lunes, 9 de julio de 2012

Primeras Jornadas Internacionales de Ciencia Ficción

Mañana comienzan las Primeras Jornadas Internacionales de Ciencia Ficción, un proyecto llevado adelante por las Universidades de La Plata y Buenos Aires:
El Departamento de Letras de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires junto con las cátedras de Literatura Norteamericana del Departamento de Letras y de Literatura de los Estados Unidos del Departamento de Lenguas Modernas, ambas de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de la Plata, a partir de una iniciativa del Colectivo Internacional Middlebrow Culture, convocan a participar de las Primeras Jornadas Internacionales de Ciencia Ficción, que se realizarán en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires entre el 10 y el 12 de julio del año 2012. 
Sí, hay una ponencia sobre Doctor Who.
Auspician:

Departamentos de Letras y de Lenguas Modernas de la Facultad de Humanidades y Ciencias de la Educación, Universidad Nacional de la Plata;
CeLyC/ Instituto de Investigaciones en Humanidades y Ciencias Sociales, UNLP-CONICET;
Secretaría de Extensión Universitaria y Bienestar Estudiantil, Facultad de Filosofía y Letras, Universidad de Buenos Aires;
Asociación Argentina de Estudios Americanos. 
 Destinatarios.

Profesores, graduados, estudiantes e investigadores. Escritores, artistas y críticos relacionados con el género de la ciencia ficción. Aficionados y público en general.
 Objetivos.

-Propiciar desde el ámbito académico la discusión, investigación y promoción de la enseñanza de las diferentes manifestaciones del género de la Ciencia Ficción.
-Promocionar el establecimiento de contactos entre investigadores y docentes que trabajan en el área; así como entre los productores y consumidores del género, impulsando el intercambio de lecturas, proyectos y experiencias con representantes de distintas disciplinas científicas y artísticas.

-Contribuir a la legitimación y jerarquización de los estudios del género.
-Actualizar las múltiples y diversas perspectivas teóricas desde las cuales aproximarse a la investigación acerca del género.
-Revisar aparatos teóricos y críticos en vigencia y abordar el análisis de textos del género.
Temario.
1-Aproximaciones y asedios a la Ciencia Ficción como constructo cultural desde la Teoría Literaria, las Literaturas Comparadas, la Antropología, la Sociología, la Filosofía, la Ecología, las Ciencias Exactas, las Ciencias Biológicas, Ciencias de la Religión, la Historia, la Lingüística.
2-Ciencia Ficción y géneros limítrofes: utopía, ucronía, fantasy, fantástico, gótico.
3-Ciencia Ficción, sus lenguajes, formatos y soportes: literatura, cine, televisión, comic, videojuegos, música y videos musicales, graffiti, fotografía, ilustración.
4-Ciencia Ficción, industria cultural y mercado editorial (revistas, editoriales, fanzines).
5-El fandom de la Ciencia Ficción.
6-Ciencia Ficción, realidad y virtualidad: Ciencia Ficción y ciencia, tecnología, futurología, guerra, y política.
También hay otra sobre Watchmen.
7-Ciencia Ficción y Literaturas Comparadas, Estudios Culturales y Estudios Postcoloniales.
8-Ciencia Ficción: traducciones y trasposiciones.
9-Ciencia Ficción y diálogos con la literatura infantil, el humor y la parodia.
10-Ciencia Ficción argentina.
11-Subgéneros de la Ciencia Ficción: “hard”, “soft”, Cyberpunk, New Wave, post-apocalíptica, Space Opera.
12-Ciencia Ficción y otredad, género (Gender) y minorías.
Aranceles.
Expositores: $150
Asistentes con certificado: $100.
Estudiantes expositores o asistentes: sin cargo.
Después de varias circulares y mucho tiempo de espera, encontré el programa de las jornadas. Hay una amplia variedad de ponencias que abarcan tanto libros como series de televisión, películas y videojuegos. Más allá de los títulos de las ponencias, es claro que las jornadas apuntan a un público general que sencillamente esté interesado en el género.
Si todo sale bien, voy a participar de los tres días, en distintos horarios, y luego haré un resumen de mis aventuras.

miércoles, 4 de julio de 2012

HP y un análisis familiar II

Intentando plantear una línea de lectura y debate de ciertos aspectos de la saga Harry Potter, en un post anterior comparé y revisé los roles y funciones de las familias Weasley y Malfoy dentro del universo mágico.

Hoy, continuando con esta línea, me gustaría revisar el funcionamiento de otro núcleo familiar que también presentará una dicotomía: los huérfanos.

Una de las características principales y más definitorias de Harry es no tener padres. Esto no sólo permite introducir el conflicto que impulsará una historia de siete gruesos libros sino que, además, abre el espacio para otras dos instancias tan importantes y claves para la historia como el asesinato cometido por Voldemort: Por un lado, se convierte en una carga que Harry debe llevar consigo durante toda su vida y que lo obliga a entrar en un proceso de conocimiento y reconciliación con su historia a través de diferentes intercambios con amigos de sus padres; por otro, ser huérfano le otorga a Harry la posibilidad de desplegarse de forma independiente y libre de toda raíz, avanzando en la historia guiado pura y exclusivamente por sus propios criterios.

I can't be a wizard. I mean, I'm just Harry.

Libre de toda determinación familiar, Harry se presenta como un niño cuya característica definitoria en el primer libro es haber sido maltratado. El viaje de aprendizaje que comienza con la llegada de la carta de Hogwarts lo lanza a Harry hacia la aventura de descubrir quién es, desde cero. Es interesante detenerse en que Harry es caracterizado por los otros, sus amigos y profesores, y rara vez por él mismo. Harry se descubre desde la mirada de otro, pero del otro que mira con amor. Nunca se ve reflejado en sus tíos o en su primo, pero en el encuentro con el otro que valora, Harry comienza a conocerse.

En esta misma línea creo que es posible ubicar a Hermione. Si bien sus padres viven y son nombrados varias veces a lo largo de la saga e, incluso, hacen algunas breves apariciones, podría decirse que Hermione constituye una suerte de huérfana dentro del mundo mágico.
¿Por qué tal afirmación? En primer lugar, sus padres quedan excluidos por completo del mundo mágico por razones obvias. Esto significa que Hermione se encuentra sola dentro de un mundo nuevo, con todas sus reglas, costumbres, características, de la misma forma que le ocurre a Harry.

Books! And cleverness! There are more important things.

Luego, y especialmente durante el primer libro, es posible distinguir cómo la vida en el mundo mágico entra en cortocircuito con algunos rasgos de la personalidad de Hermione, rasgos que podemos entender que se fueron generando durante sus primeros años de vida escolar, fuera de Hogwarts. El cumplimiento de las reglas, la necesidad de reconocimiento, la sed de triunfo académico, todo se presenta como características nucleares de Hermione durante su primer tiempo en Hogwarts, como aquello que la define exclusivamente. Pero a medida que la historia y los personajes avanzan, Hermione sufre una suerte de desarticulación que la enfrenta consigo misma, con cuáles son sus valores y cuáles sus búsquedas. Y comienza así un camino de aprendizaje donde vuelve a definirse, sola, alejándose de las ideas y la mirada que podemos percibir que acarrea de sus padres, reubicando los valores muggles que traía consigo y sumándoles los valores mágicos que aprende, y encontrándose con un nuevo espacio para ser quien ella quiere ser. 

Hermione descubre que puede conocerse desde sus propias búsquedas y, sobre todo, desde su propia mirada - y esto es clave, dado que el maltrato y la violencia con las que se encuentra en Hogwarts por su origen la enfrentan de forma directa y cruda con la mirada de otro y con su propia mirada sobre ella misma, de forma muy similar a lo que le ocurría a Harry con sus tíos -. Ella se va librando de la mirada de peso del otro, y construye su propio camino, un camino nuevo y diferente al de su familia.

De forma similar - pero de manera ligeramente invertida -, Harry y Hermione se embarcan en un viaje de aprendizaje, lanzados de forma abrupta e inesperada por la ausencia de sus padres y de un núcleo familiar cercano donde poder refugiarse de las sorpresas y miedos del mundo mágico.


Es por esta razón que me atrevo a clasificar tanto a Harry como a Hermione dentro de ésta categoría: están solos dentro de un mundo completamente nuevo y allí se les presenta la posibilidad de descubrirse, formarse y definirse como personas: Harry es mucho, muchísimo más que un niño maltratado, y Hermione descubre que también ella es más que libros y éxito académico.
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